viernes, 10 de julio de 2009

Miscelánea

Las distintas parejas de gaviotas patiamarillas que veo en el tejado situado enfrente de mi trabajo están sacando adelante, al menos, a seis pollos. Están ya muy creciditos y, por el estado que presentan, les debe de faltar "un Telediario" para echar a volar. Se pasan gran parte del tiempo moviendo las alas. Supongo que para ejercitar los músculos de vuelo.

Por lo poco que se puede controlar de El Musel desde mi atalaya en el muelle de Rendiello se ven pocas gaviotas. Ayer observé el primer grupo numeroso de gaviota reidora. Diecisiete ejemplares que, vistos a distancia y con prismáticos, parecían todos adultos. También siete gaviotas cabecinegras, con un ave joven del año entre ellas. El primer joven de cabecinegra que veo este año. Aunque la verdad es que, de unos meses a esta parte, salgo muy poco a pajarear.

Los halcones peregrinos siguen con sus vuelos, chillidos y persecuciones de grúa en grúa.

Un mochuelo común se deja ver, a veces, en la zona de la carretera de subida a La Providencia.

Un milano negro planea a menudo por la zona de la Autovía del Cantábrico que queda antes de la entrada al túnel de Deva, en sentido Gijón - Santander.

Por último, comentar como curiosidad que la semana pasada noté un aumento de las observaciones de lavandera blanca, con bastantes aves jóvenes. No sé si fue simple casualidad, o que dicha especie se "movió" más de la cuenta en esas fechas.