Aves en Gijón

Birdwatching in Gijón (N Spain)

jueves, 30 de mayo de 2019

Primavera

   Estamos en primavera. La época en que las aves y demás animales dedican a criar a sus pequeños. En el concejo de Gijón, el ámbito geográfico de este blog, hemos hecho un pequeño seguimiento de unas pocas de las aves que crían aquí en Gijón, que lo hacen en concejos cercanos o que pasan por nuestras tierras en su viaje migratorio hacia sus lugares de reproducción.

   Entre los primeros está un pajarín precioso, nidificante no escaso en bosques maduros del interior de la región. Pero que es difícil de ver en otras zonas. Es el trepador azul Sitta europaea. Una pareja anidó en el concejo. Y pudimos verles justo el día antes de que el pollo que quedaba abandonase el nido. En estas fotos y vídeos se puede ver a uno de los adultos aportando alimento, al pollo asomando por el agujero del nido y, en el último vídeo (que tiene fallos de grabación, disculpad) se observa un intento de abandono del nido por parte del pollo. Que vuelve a meterse dentro. Estaba ensayando, pues sabía que le quedaba poco allí. Al día siguiente, como os dijimos, el nido ya estaba vacío.

Trepador azul Sitta europaea. Adulto y pollo.


Trepador azul Sitta europaea. Pollo.



Trepador azul Sitta europaea. Pollo.


   En el Parque de Isabel la Católica hay una colonia de garcillas bueyeras Bubulcus ibis que también tiene algunos nidos de garceta común Egretta garzetta. La mayoría de los nidos están ocultos entre la vegetación. Pero la algarabía de los pollos es enorme. Y se sabe por ellos la localización de los nidos.

Garceta común Egretta garzetta. Pollos.

Garcilla bueyera Bubulcus ibis. Pollos.



Garcilla bueyera Bubulcus ibis. Adulto y pollos.

Garcilla bueyera Bubulcus ibis

   En el Parque Isabel también están sacando adelante a sus pollos las fochas comunes Fulica atra. Pudimos ver pollos en diferentes estados de crecimiento. Desde muy pequeñitos, casi recién nacidos, hasta pollos ya casi independientes.






Focha común Fulica atra. Adulto y pollo.


Focha común Fulica atra. Pollos.



Focha común Fulica atra. Pollo pequeñito.


   Focha común Fulica atra. Pollo crecido.


    Hablando del Parque de Isabel la Católica, "El Parque" en lo que a Gijón respecta, hemos de decir que se encuentra en un lamentable, cochambroso estado de conservación. Agua sucia, vallas rotas y demás desperfectos y falta de mantenimiento. Que hacen que pasear por él sea, más que un gusto, una tortura. Y un peligro. Las fotos hablan por sí solas.





 












 

   En otro sitio que solemos visitar, el embalse de San Andrés de los Tacones, los ánades azulones Anas platyrhynchos también andan ocupados en sacar adelante a sus pequeños.



Ánade azulón Anas platyrhynchos. Hembra y crías.

   Los machos de azulón andaban a su aire. Aquí se les ve acompañados de un zampullín común Tachybaptus ruficollis.

Zampullín común Tachybaptus ruficollis y ánade azulón Anas platyrhynchos.


   Las omnipresentes gaviotas patiamarillas Larus michahellis ya están al cuidado de sus pollitos. Que tienen muy pocos días. En estas fotos cedidas por Julián Rufino Gómez González los podéis ver. Los primeros que vemos este año.



Gaviota patiamarilla Larus michahellis. Adulto y pollos.
Fotos © Julián Rufino Gómez González.


  Pero no todo en primavera es tan bonito. La gaviota argéntea Larus argentatus que lleva entre nosotros desde el otoño de 2018 y que está anillada en Francia con anilla naranja y código negro  3:CLP , aparte de tener rota la punta de la parte superior del pico desde hace ya unos meses, ahora resulta que tiene un aparejo de pesca enganchado en la comisura del pico. A ver si se pudre el anzuelo pronto y se le desprende ese lío.

Gaviota argéntea Larus argentatus 3:CLP 


   Por las afueras de Gijón, por toda su campiña, vemos ya volantones de varias especies de aves. Como estos jilgueros europeos Carduelis carduelis del vídeo.

Jilguero europeo Carduelis carduelis. Adultos y pollos.


   Y los adultos se afanan en traer comida a sus crías. Como hacen estas lavanderas blancas comunes Motacilla alba.


Lavandera blanca común Motacilla alba 




   De entre las aves que se reproducen en Asturias, pero no hay constancia de que lo hagan en Gijón, tenemos a las bonitas cigüeñas blancas Ciconia ciconia. La del vídeo estaba esta semana en el embalse de San Andrés de los Tacones.

                                         Cigüeña blanca Ciconia ciconia



   Y de las que no hay hasta la fecha constancia escrita de su reproducción en Asturias, aunque nos visitan en los pasos migratorios o invernan aquí, se encuentran las garzas. Estos días pasados estuvieron las tres especies de mayor tamaño, a la vez, en el embalse de San Andrés de los Tacones. La garza real Ardea cinerea, la garza imperial Ardea purpurea y la garceta grande Ardea alba. Las podéis ver, medio ocultas entre la vegetación, en estos vídeos y fotos.

Garza imperial Ardea purpurea




Garceta grande Ardea alba, garza imperial Ardea purpurea y garza real Ardea cinerea.


   Y también entre los que aún han de viajar hasta llegar a sus lugares de nidificación se encuentran los archibebes claros Tringa nebularia. Como el que se ve, muy lejano, en el vídeo.


                                        Archibebe claro Tringa nebularia 


   Le damos las gracias a Julián Rufino Gómez González por la desinteresada colaboración en la confección de esta entrada. Muchas gracias, Rufo.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Limícolas: Los grandes viajeros.

   La migración de aves limícolas está ya tocando a su fin. Los limícolas están ahora en pleno viaje hacia sus áreas de cría. La mayoría de las especies se reproducen en tierras cercanas o pertenecientes al Círculo Polar Ártico. Y muchas de ellas invernan en tierras del hemisferio sur o cercanas a él. Esta entrada la vamos a dedicar, casi en su totalidad, a los limícolas anillados que hemos visto en este paso prenupcial. La estrella será el correlimos gordo Calidris canutus. Una especie cuyos ejemplares miden unos 23/26 cms. de largo, tienen una envergadura de unos 47/53 cms. y un peso de unos 140 grs. Y que, dependiendo de la raza en cuestión, pues hay seis, inverna hasta en Oceanía o el extremo sur de Sudamérica y del continente africano (Tierra de Fuego y Sudáfrica). Y cría en Groenlandia, Alaska, y el ártico canadiense y ruso. No está nada mal para esa pequeña bola de plumas con pico y patas. Los que se ven en España, generalmente son de las razas que anidan en Canadá Groenlandia y Siberia.


Correlimos gordo Calidris canutus. Mapa de distribución mundial de la especie. Las áreas de cría están situadas en las proximidades del Ártico. Fuente: Wikipedia.

   En Gijón, durante este paso primaveral, hemos podido ver dos ejemplares anillados. Uno de ellos tenía un plumaje apagado. Era, probablemente, un ave de 2º año-calendario de edad y tenía una anilla metálica. Que fue imposible de leer, a pesar del montón de fotos que se le hicieron. El otro correlimos gordo, por suerte, llevaba anillas de color de lectura a distancia. Lo que hizo posible que pudiéramos fotografiarlas y enviarle un correo electrónico al coordinador, en Holanda. Resulta que es un ejemplar anillado en Ab elgh Eaiznaya, Banc d'Arguin, Mauritania, en el año 2017. La mayoría de los que se han visto en Asturias hasta la fecha han sido anillados allí. La única recuperación de un ejemplar de la especie durante el S. XX fue en el mismo sitio del avistamiento de este ejemplar. La playa de San Lorenzo en Gijón. Un ave anillada como inmaduro en Gran Bretaña y recapturado durante una jornada de anillamiento. (Fuente: "Aves Anilladas en Asturies. Recuperaciones del siglo XX". Coordinadora Ornitolóxica d'Asturies C.O.A.). Durante el siglo XXI se han visto otros seis anillados, incluido este de ahora. Uno anillado en Alemania. Otro en Holanda. Y el resto en el mismo lugar que el de este avistamiento: En el Banc d'Arguin, Mauritania. En lo que respecta a este ejemplar y hasta este avistamiento gijonés, solamente se le había visto en su lugar de invernada. Aquí se le localizó el día quince de este mes de mayo. Y la última vez que se le vio fue anteayer, día diecinueve de mayo por la mañana. Suerte en su viaje. Que aún le queda un buen trecho.

Mapa mostrando el lugar de invernada y el de avistamiento del correlimos gordo Calidris canutus anillado en Mauritania. La línea solamente une los puntos de avistamiento. El viaje, con seguridad, lo ha hecho el correlimos costeando desde Mauritania hasta Gijón.



Correlimos gordo Calidris canutus. Anillado en Mauritania.


Bando de correlimos gordos Calidris canutus comiendo. Entre ellos está el ejemplar anillado en Mauritania.

   En cuanto al correlimos gordo anillado solamente con anilla metálica. No sabemos más que es, probablemente, un ejemplar no adulto. Lo podéis ver en esta foto, a la derecha. Junto al anillado en África.

Correlimos gordos Calidris canutus anillados.


   Además de los correlimos gordos, hemos visto otras especies de limícolas anilladas. Desgraciadamente llevaban solamente anilla metálica. Que no se pudo leer en ninguno de los casos. Empezamos con este correlimos común Calidris alpina que César González Fernández fotografió ya hace tiempo.

Correlimos común Calidris alpina.
Autor ©: César Fernández González.




   También vimos un correlimos tridáctilo Calidris alba con una anilla de metal en la pata derecha.

Correlimos tridáctilo Calidris alba


   El último limícola que hemos visto anillado esta primavera es un zarapito trinador Numenius phaeopus. Uno de los que se  han visto en Gijón lleva una anilla metálica en la pata derecha. Está puesta al revés, con la leyenda y los números cabeza abajo. En la foto que ha hecho Ramón de Maroto se ve. Según nos comenta Antonio Gutiérrez, una de las personas que más saben sobre aves anilladas en España, la anilla tiene pinta de ser holandesa. Parece leerse la siguiente leyenda: "Vogeltrekstation arhem-holland" y los números 57.

Zarapito trinador Numenius phaeopus 
Autor ©: Ramón de Maroto.


   Mientras descansan en la bahía a la espera de que mejoren las condiciones para continuar su viaje, han de cuidar su plumaje. Tiene que estar lo mejor posible para poder continuar su migración. Es lo que hace este correlimos tridáctilo Calidris alba. También se observan por los márgenes de la imagen a varios congéneres suyos buscando alimento.

Correlimos tridáctilo Calidris alba 


  Cerramos esta entrada con unos vídeos de varias especies de limícolas alimentándose. En este primero podéis ver a un vuelvepiedras común Arenaria interpres haciendo honor a su nombre. Volteando piedras para comer los pequeños invertebrados que se refugian bajo ellas.

Vuelvepiedras común Arenaria interpres


   Y en este otro vídeo se ve a otro vuelvepiedras común comiendo los pequeños invertebrados que se ocultan entre las algas. Es lo más habitual de ver cuando vamos a este pedrero.




   Un bando de correlimos comunes Calidris alpina se alimentaba en el cauce del río Piles:


Correlimos común Calidris alpina 



   Y por último os mostramos unas agujas colipintas Limosa lapponica. Que van picoteando de aquí para allá. Buscan comida mientras vadean las orillas del río.


Aguja colipinta Limosa lapponica 



   A ver lo que nos traen los últimos coletazos de la migración de primavera de estas preciosas aves. Los limícolas. Damos las gracias a César Fernández González y Ramón de Maroto por la desinteresada cesión de sus fotos para ilustrar esta entrada. Muchas gracias a ambos.

miércoles, 15 de mayo de 2019

Migración prenupcial y nordestes. Cambio climático.

   La migración prenupcial de aves, especialmente de limícolas, está en uno de sus máximos. Las aves, que han pasado el invierno en el suroeste de Europa y África, están volviendo a sus lugares de cría, situados en el norte y nordeste europeos. Para ello no necesitan de excepcionales condiciones favorables del tiempo atmosférico. Aunque les ayuden determinadas variables. Pero sí que necesitan que los vientos no les dificulten el avance. Los limícolas son aves de vuelo potente y rápido. Pero si se tienen que enfrentar a fuertes vientos de cara, como los imponentes vendavales del nordeste que estamos teniendo estos días, se ven obligados a detenerse en su viaje y descansar hasta que las condiciones mejoren. Ello hace que se produzcan concentraciones impresionantes. Como la que hubo el lunes 13 de mayo, al oscurecer en la ensenada de Llodero, Zeluán, Asturias. Más de tres mil quinientas (3.500) aves de varias especies. Lo dicho en esta introducción se explica muy bien en el libro titulado "Weather and bird behaviour". de Norman Elkins (página 159 a 167). Está a la venta en línea por Google Books, entre otros sitios web. Es una obra muy útil para llegar a comprender el funcionamiento de las migraciones. Y, consecuentemente, para llegar a saber, con un alto grado de probabilidades de acertar, cuales serán los mejores momentos para poder ver determinadas aves. El enlace a Google Books.



   La situación anticiclónica, con dos zonas de altas presiones centradas en el Mar del Norte y las Islas Baleares, nos mandan vientos del este y nordeste. Que se oponen a la marcha de las aves que tienen que viajar al norte. Se puede ver en este mapa de la web británica "Met Office", También se ve el frente del oeste que se acerca. Llegará el jueves de tarde, parece. Y cambiará la situación como se da la vuelta a una tortilla:



   En Gijón los limícolas se concentran en cantidades mucho más modestas y con muchas menos especies vistas que en Zeluán. Pero aún así se pueden ver cosas muy bonitas y disfrutar del paso prenupcial. En la zona que solemos pasear y que va desde el último tramo del río Piles hasta la escultura de "La madre del emigrante" en la zona del Rinconín, no hay día que no nos sorprenda algo bonito de contemplar. Y no solamente son aves limícolas las que se ven. Esta hembra de ánade azulón Anas platyrhynchos y sus catorce pequeñines casi recién nacidos se pasaron por allí hace unos pocos días.

Ánade azulón Anas platyrhynchos. Hembra con catorce crías pequeñas.




   En el embalse de San Andrés de los Tacones en Serín, también se nota el paso de aves migratorias. En lo que se refiere a limícolas, pudimos ver un andarríos bastardo Tringa glareola, que no sale en las imágenes por estar demasiado lejos y muy escondido entre los árboles. También vimos tres parejas de cigüeñuela común Himantopus himantopus.


Cigüeñuela común Himantopus himantopus. Hembra arriba y macho abajo.

Cigüeñuela común Himantopus himantopus. Macho y hembra.


   Pero no solamente nos visitan los limícolas para criar en nuestras latitudes. Las cigüeñas blancas Ciconia ciconia han pasado a ser no tan raras en nuestra región. El llamado calentamiento global y la disponibilidad de alimento en los vertederos, hace que bastantes ejemplares permanezcan en Europa todo el año. Y que ya haya varias parejas que anidan en Asturias. Estas tres estaban la semana pasada en la charca de la cola. Junto a las cigüeñuelas. Las acompañaba una garza real Ardea cinerea.

 Cigüeña blanca Ciconia ciconia

 Cigüeña blanca Ciconia ciconia y garza real Ardea cinerea  





   En el embalse también anidan los muy comunes ánades azulones. Esta hembra que sale fugazmente en el vídeo desde el segundo doce en adelante y por debajo de las cigüeñas, tenía diez patitos muy pequeños.

Cigüeña blanca Ciconia ciconia y Ánade azulón Anas platyrhynchos. Hembra con diez crías pequeñas.

   Volviendo a las aves limícolas. Como os comentamos al principio, los fuertes vientos del nordeste que les soplan de cara, les dificultan tanto el viaje que los pájaros desisten de seguir la migración y se detienen a descansar y alimentarse hasta que las condiciones mejoren y puedan continuar la marcha. Esto hace que podamos ver cosas interesantes. Como se muestra en el siguiente vídeo. Donde se ve un pequeño grupo de correlimos tridáctilos Calidris alba, correlimos gordos Calidris canutus y chorlitos grises Pluvialis squatarola alimentándose en el pedrero mientras esperan a que amaine el vendaval. El fortísimo viento se puede oír en el vídeo. Y también se puede ver. En el movimiento que provoca en el que filmaba la escena.

Bando de limícolas alimentándose


   Además de descansar y alimentarse, también hay que hacer labores de mantenimiento. El plumaje debe estar siempre en las mejores condiciones posibles. Queda aún mucho trecho por volar. Es lo que hace, cuidar el plumaje, este zarapito trinador Numenius phaeopus. Que todavía debe llegar a sus zonas de reproducción que están situadas en Islandia, Groenlandia, Fenoscandia y otros países del norte de Europa.

Zarapito trinador Numenius phaeopus


    Los chorlitejos grandes Charadrius hiaticula y los correlimos comunes Calidris alpina, las dos especies más abundantes en este paso prenupcial por la bahía gijonesa, descansan entre las piedras del pedrero.

Chorlitejo grande Charadrius hiaticula y correlimos común Calidris alpina

   En otros lugares de la bahía, como en las orillas del río Piles, los correlimos comunes, en compañía de otros limícolas, se alimentan de pequeños invertebrados.

Correlimos común Calidris alpina


Correlimos común Calidris alpina 

   Con ellos vemos otras especies de limícolas que hacían lo mismo. Comer para coger fuerzas y poder seguir el viaje migratorio con más garantías. Agujas colipintas Limosa lapponica y archibebes comunes Tringa totanus, se afanaban en la labor.


Aguja colipinta Limosa lapponica atrapando anélidos. Probablemente Hediste (Nereis) diversicolor. Se les conoce popularmente como "xorra de agua".





Aguja colipinta Limosa lapponica

Archibebe común Tringa totanus 


    Y un migrante que, más que estar en paso primaveral, da la impresión de que va a quedarse una buena temporada. No es otra que la gaviota de Delaware Larus delawarensis que Clemente Álvarez Usategui localizó ya hace más o menos un mes. Sigue llena de malófagos, que son piojos de las aves. Pero parece que no le afecta gran cosa. En el vídeo podéis observar como suelta lastre antes de emprender el vuelo.

Gaviota de Delaware Larus delawarensis 


   Seguiremos pendientes de las novedades ornitológicas que haya por el concejo de Gijón. Y os lo contaremos aquí.

miércoles, 8 de mayo de 2019

De luto

   Hoy os traemos muy malas noticias para los ornitógolos y los amantes de los animales salvajes. Para este blog en especial las noticias son pésimas. La bonita hembra de cárabo común Strix aluco que Juan Bueno Pardo capturó en la magnífica foto que adorna la cabecera del blog, ha muerto. Es ley de vida, el morir. Es el destino final que le aguarda a todo ser vivo. Pero hay varias formas de morir. Algunas de estas muertes son, por decirlo suavemente, absurdas. Ningún ser vivo ha de morir de forma innecesaria, estúpida, absurda. Viene a cuento lo anterior porque la hembra de cárabo común de la que os hablamos, ha muerto electrocutada al posarse en una torreta del tendido eléctrico de media tensión que bordea uno de los límites del bosquete donde anidaba desde hace ya varios años. En ese mismo tendido murió, hace tres temporadas, uno de los pollos de la pareja. Ese año habían tenido tres pollos. Solamente salieron vivos dos de ellos del bosquete donde anidan. Siempre es una desgracia que muera un ser vivo. Cuando lo hace de forma absurda creemos que, además, es una vergüenza que suceda. La desgracia este año es mayor. Al haber muerto uno de los adultos, supone una segura sentencia de muerte para los pollos. El padre no será capaz de sacar adelante, en solitario, a su prole. De hecho, no se observa movimiento en la zona. No se ven egagrópilas en el césped, cuando otros años se recogían decenas de ellas cada semana. No se ven plumas de los pollos, que siempre perdían alguna cuando cambiaban el plumaje. No se les oye ni se les ve entre el follaje de los árboles... Desastre. Ya se ha pasado la información al SEPRONA. Y se redactará un informe, que se documentará con fotos, para entregarlo a quien corresponda y que se tomen las medidas oportunas para, por lo menos, aislar ese tendido eléctrico. Y que los únicos problemas que tengan las aves de la zona solamente sean los choques contra cables y estructuras fijas. Que no mueran más animales electrocutados. El adulto sobreviviente, con total seguridad, volverá a emparejarse con otro adulto de la población local. Por suerte, no es una especie cuya población esté en peligro. Pero la labor de este año ya está perdida. Os ponemos unas fotos y vídeos de la familia de cárabos. Adultos y pollos vivos. Y el pollo y adulto electrocutados.



Cárabo común Strix aluco. Hembra.



Cárabo común Strix aluco. Hembra.


Cárabo común Strix aluco. Macho.




   









                  




Cárabo común Strix aluco. Macho.

   Como podéis ver en la fecha y hora preimpresas, las fotos y vídeos son antiguos. Las imágenes están hechas con digiscoping, como las posteriores. Y tienen poca calidad. En las siguientes fotos y vídeos os mostraremos los pollos que tuvieron hace tres años. Uno de ellos es el que se ve, muerto, en algunas fotos.

Cárabo común Strix aluco. Pollo. Picoteando una urraca Pica pica.







Cárabo común Strix aluco. Pollos.





Cárabo común Strix aluco. Pollo.






Cárabo común Strix aluco. Hembra adulta. Fotos hechas con cámara "bridge".


   Por último os mostramos a dos de los culpables de las muertes de estas bonitas aves. Los tendidos eléctricos que rodean la zona. Los culpables últimos y principales son las personas, las empresas, los organismos que tendrían que haber puesto, hace muchos años, los medios técnicos para evitar que cosas como las que os contamos hayan sucedido.

Torreta del tendido eléctrico de media tensión. Se observa la caja en donde se electrocutó el adulto al intentar posarse. Es el mismo sitio en donde murió, en el año 2017, el pollo.



Tendido eléctrico de media tensión. Al fondo, entre los árboles, se ve la torreta en donde se electrocutó el cárabo adulto este año. Y el pollo hace tres temporadas.

Cables de electricidad que salen de la torreta de media tensión en donde se electrocutó el cárabo. Se ve la caja sobre la torreta, cerca del borde derecho de la foto.

Tendido eléctrico de baja tensión. Que rodea el otro límite de la zona donde anidan los cárabos.


   Quedamos a la espera de noticias. A ver si los responsables, bien motu proprio, bien a instancia de las autoridades competentes, toman cartas en el asunto para remediar esta situación. Os lo contaremos.