Aves en Gijón

Birdwatching in Gijón (N Spain)

lunes, 19 de octubre de 2020

Campeona de vuelo

    Estos pasados días pudimos leer una noticia que no deja de ser, cuando menos, curiosa. Si es que no es, directamente, sorprendente. Un ejemplar de aguja colipinta Limosa lapponica que está equipada con un trasmisor de seguimiento por satélite, fue capaz de volar sin escalas, sin parar a descansar, desde Alaska hasta Nueva Zelanda. Más de doce mil (12.000) kilómetros de distancia en los que empleó once (11) días. Partió de Alaska el 16 de septiembre y llegó a Nueva Zelanda el 27 de septiembre. Once días después de un vuelo sin escalas de 12.854 kms. Es un macho adulto conocido como 4BBRW. Son las iniciales en inglés de los colores de las anillas que lleva en sus patas. (Blue, blue, red, white. Azul, azul, rojo, blanco). Desde el año 2016, además de estar anillada, lleva un radiotransmisor por satélite En este enlace lo podéis leer:

https://www.lavanguardia.com/natural/20201014/484072710781/pajaro-ave-aguja-colipinta-bate-record-mundial-vuelo-sin-escalas-alaska-nueva-zelanda.html

   Y este es el mapa con el recorrido que siguió, desde Alaska y hasta Nueva Zelanda. Fuente: Diario "La Vanguardia":



  
   La aguja colipinta anillada 4BBRW batió el récord que había establecido, en el año 2007, un congénere suyo. Que había sido radiomarcada y que también voló desde Alaska hasta Nueva Zelanda. En aquella ocasión, el ave marcada como E7 voló 11.600 kilómetros sin escalas. Lo podéis leer aquí.

   Y este es el mapa de su viaje. Desde Alaska a Nueva Zelanda sin escalas. Y desde Nueva Zelanda y de vuelta a Alaska, con parada en el Mar Amarillo, en China.

Ruta de E7

   Otra aguja colipinta anillada en Nueva Zelanda con amarillo y azul en la pata izquierda y amarillo y blanco en la derecha (a la que, por ello, llamaron 4BWWY) y que también está radiomarcada por satélite, voló sin escalas 11.600 kms. en 230 horas. Igualó el récord que había establecido E7. Lo podéis leer, con foto del ave incluida, en el enlace a la página web del Pūkorokoro Miranda Shorebird Centre:

https://www.miranda-shorebird.org.nz/archives/6621

   Y después de haber llegado a Nueva Zelanda y haber descansado unos días, se metió en el cuerpo una propina de 1.200 kms. hasta Queensland, en Australia continental, con parada intermedia en Nueva Caledonia. Lo cuentan en el Facebook del Pūkorokoro Miranda Shorebird Centre:



   Las agujas colipintas son aves que se reproducen en el norte de Eurasia y Alaska (color rojo en el mapa). E invernan en áreas costeras de Europa Occidental, África, sureste asiático y Oceanía (color azul). Lo podéis ver en este mapa de distribución sacado de la Wikipedia.

Aguja colipinta Limosa lapponica. Mapa de distribución. Fuente: © Wikipedia.
 

   La especie presenta varias subespecies. Limosa lapponica baureri es la que está presente en Nueva Zelanda. El censo de población del 2009 arrojó un total de 133.000 ejemplares para esta subespecie, con una tendencia decreciente en su número. Es la subespecie de mayor tamaño de todas. La palabra "limícola" viene del latín limus (que viven en el limo o en el lodo). A pesar de poder adaptarse a distintos bioclimas, las aves limícolas están generalmente asociadas a zonas húmedas. Y esencialmente a zonas húmedas costeras, como los estuarios y las lagunas. Las agujas colipintas son limícolas de gran tamaño, con una envergadura de unos 75-80 cms., unos 35-40 cms. de longitud (sin contar el pico), un peso máximo de algo más de 600 grs. y una masa corporal de unos 290 grs.

   Algunos ejemplares pueden quedarse a invernar en las grandes rías asturianas de Ribadeo y Villaviciosa. En Gijón es muy raro verlas en invierno, siendo habituales en escaso número durante sus migraciones. De hecho y revisando nuestros registros recopilados a lo largo de más de treinta y cinco años, no hemos encontrado ninguna observación invernal. Todas están hechas en los pasos. Tanto el primaveral, como el postnupcial. Se trata de aves estacionadas en la Ría de Avilés y la bahía de Gijón o vistas en migración desde los cabos de San Lorenzo y la Punta de la Vaca.

   Os mostramos algunas imágenes sacadas el año pasado en las que se pueden ver los distintos plumajes que presentan. El color rojo ladrillo es el que tienen cuando están en plumaje nupcial, durante la época de reproducción. Las de color apagado, gris ocráceo blanquecino, ya presentan plumaje no reproductor. La librea invernal. Lo veis en estas fotos.

Agujas colipintas Limosa lapponica. Plumaje nupcial.

Aguja colipinta Limosa lapponica. Plumaje de invierno.

   Se alimentan de pequeños invertebrados, especialmente moluscos, insectos, crustáceos y anélidos, que capturan con su largo pico. En el caso de los anélidos (gusanos) insertan su pico en el limo para rebuscar y capturar sus presas. El pico es flexible en su punta y posee multitud de terminaciones nerviosas (los llamados corpúsculos de Herbst). Lo que le ayuda en la captura de sus presas. Podéis verla atrapar un anélido Nereis diversicolor en este vídeo.


   A veces se las ve alimentándose coordinadamente en grupo. Como en esta foto y vídeo. Las aves muestran aún vestigios del color rojo ladrillo de su librea nupcial. Pero ya tienen casi completo su plumaje de invierno. Una buena alimentación es imprescindible para ganar peso, principalmente grasa, y así poder afrontar con garantías su viaje migratorio.

Agujas colipintas Limosa lapponica alimentándose.


   Una parte muy importante para el éxito de su migración es el cuidado del plumaje para mantenerlo en buen estado. Aquí se ve como se lavan y luego se peinan las plumas con el pico.


                                                                     Agujas colipintas Limosa lapponica y  
                                                                  vuelvepiedras común Arenaria interpres 

      Agujas colipintas Limosa lapponica
      correlimos común Calidris alpina 

   Y en este vídeo y fotos se las ve haciendo otra cosa básica, primordial para el buen término de su viaje. Descansar.


Agujas colipintas Limosa lapponica.
Plumaje de invierno (derecha) y plumaje nupcial (izquierda).

Aguja colipinta Limosa lapponica, zarapitos trinadores Numenius arquata y correlimos común Calidris alpina.


   No las vamos a molestar. Así que cerramos esta entrada con su imagen intentando descansar para recuperar fuerzas. Hasta la próxima.

martes, 13 de octubre de 2020

En octubre sigue el paso migratorio

    Se acabó septiembre y ya estamos a mediados de octubre. Pero continúa el paso migratorio postnupcial. Estos días pasados hubo una gran cantidad de aves marinas que, por motivos de las condiciones meteorológicas, pasaron cerca de la costa. Lo que dio ocasión a poder hacer buenas observaciones. Una de las especies que pasó en mayor número fue la pardela sombría Ardenna grisea. Los ejemplares de esta especie que nos visitan anidan en colonias situadas en el Atlántico sur, en las islas cercanas al Cabo de Hornos y en las Malvinas. E invernan haciendo una migración transecuatorial en la que pueden llegar hasta aguas de Islandia y Gran Bretaña, entrando incluso en el Mar del Norte. Esa estancia en aguas europeas sucede en nuestro verano. Cuando viajan hacia el Atlántico sur, durante el otoño europeo, es cuando se pueden ver desde nuestras costas. En el vídeo podéis ver un ejemplar acompañando a un grupo de alcatraces atlánticos Morus bassanus. Son imágenes de hace unos años.

Pardela sombría Ardenna grisea y alcatraces atlánticos Morus bassanus


   Charranes de varias especies, limícolas, gaviotas y otras pardelas también están en plena migración postnupcial. A la zaga de gaviotas y charranes van viajando los págalos, esperando a acosarlos para robarles la comida. Este grupo de págalos pomarinos Stercorarius pomarinus pasó poco tiempo después de que lo hiciera un numeroso grupo de charranes patinegros Thalasseus sandvicensis.

Págalos pomarinos Stercorarius pomarinus 


   En cuanto a los pájaros terrestres, multitud de paseriformes han pasado estos días en migración. Entre ellos hemos podido ver a los preciosos colirrojos reales Phoenicurus phoenicurus. Es una especie ampliamente distribuida por toda Europa y que cría en Asturias. Inverna en el sur del Sahara. En las imágenes podéis ver una hembra.


Colirrojo real Phoenicurus phoenicurus. Hembra.



   Otra especie que se ve en este paso postnupcial es la curruca zarcera Sylvia communis. Se distribuye ampliamente por toda Europa. En Asturias es una especie nidificante. Y su población se ve incrementada en estos días por los ejemplares que paran aquí en su viaje migratorio. Vienen del centro y oeste de Europa y van hacia el África transahariana a pasar el invierno. Esta hembra se estaba alimentado de moras. A pesar de ser aves insectívoras, en esta época tienen predilección por estos frutos.

Curruca zarcera Sylvia communis. Hembra.


   El paseriforme más abundante en migración por nuestras latitudes es, también, uno de los más difíciles de ver y fotografiar. Su pequeño tamaño y su comportamiento, siempre inquieto y medio escondido entre las ramas de los árboles, hacen muy difícil poder verlo cómodamente. En el vídeo podéis apreciar su continuo movimiento. Es el mosquitero musical Phylloscopus trochilus. En este postnupcial se ha visto en buenos números.

Mosquitero musical Phylloscopus trochilus 


   El último pajarín que os mostramos hoy es la tarabilla norteña Saxicola rubetra. Una especie que ha sufrido un declive de población en los últimos años, según los datos del programa SACRE de SEO/BirdLife. Curiosamente y pese a este dato, en este postnupcial se ha visto en buena cantidad, comparada con otros años. Se reproduce en España solamente en el tercio norte peninsular. En Gijón las vemos en los pasos migratorios. En este postnupcial las observamos mientras hacen una parada hacia sus cuarteles de invierno en el África tropical.


Tarabilla norteña Saxicola rubetra



   Para ir acabando la entrada, unas imágenes de animales que vuelan. Pero que no son aves, sino insectos. El primero es una mosca. Un taquínido. Los taquínidos ponen sus huevos en otros insectos para que sus larvas los parasiten. Y los taquínidos son, también, unos grandes polinizadores. En la foto y vídeo os mostramos una Tachina grossa.


Tachina grossa 


   Una hembra de Ceriagrion tenellum. Un odonato.

Ceriagrion tenellum. Hembra.



   Y para finalizar os mostramos una pareja de Ischnura graellsii que andaban afanados en tareas de reproducción. Otro odonato. Estas especies de odonatos, que pertenecen al suborden Anisoptera y que mantienen sus alas plegadas en reposo, son conocidas vulgarmente como "caballitos del diablo". Las conocidos como libélulas, orden Zygoptera, las mantienen desplegadas a ambos lados.

Ischnura graellsii. Hembra.

Ischnura graellsii. Macho.

Cópula de Ischnura graellsii 



   Y esto ha sido todo por hoy. Esperamos que la entrada os haya resultado interesante.

martes, 6 de octubre de 2020

Recuperaciones de aves anilladas

    Estos pasados días nos llegó un correo electrónico con las recuperaciones (los datos de anillamiento) de varias gaviotas anilladas solamente con anilla metálica. La lectura de anillas, tanto si son de color de lectura a distancia, como de anillas de metal, es una variedad de la observación de aves que cada vez tiene más practicantes. El anillamiento científico de aves se realiza para poder tener una información sobre su vida. Sus movimientos, la trayectoria seguida en sus viajes, sus lugares de parada, descanso y alimentación, sus sitios de invernada y reproducción... Toda esa información y alguna más, se puede averiguar mediante el marcaje de aves. Algunos anilladores, además de las anillas, les colocan a las aves unos dispositivos de seguimiento por satélite mediante la tecnología GPS. En el caso de que solamente porten anillas en sus patas, es obligatorio ponerles siempre una anilla de metal. La anilla de plástico, que es de varios colores y códigos diferentes dependiendo del proyecto del que se trate, es opcional. Si lo que hemos visto, anotado y fotografiado es un ave que lleva una anilla de color de lectura a distancia, es sencillo y relativamente rápido tener su historial. En Internet hay una página web llamada CR-Birding (http://www.cr-birding.org/) que recoge todos los proyectos europeos con anillas de color. Pero si solamente llevan anilla de metal, la cosa se complica. Lo primero, porque leer una anilla de metal que lleva troquelado el código y que tiene una anchura de pocos milímetros, no es tarea fácil. Lo segundo, porque la tramitación de esos datos es más lenta. Y la respuesta suele tardar meses (a veces años) en llegar. Vamos allá con estas gaviotas anilladas.

   La primera, por orden cronológico, es una gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus anillada en Polonia. La vimos en el Parque de Isabel la Católica el 9 de marzo de 2009. Y solamente ese día. Fue anillada como pollo incapaz de volar el 25 de mayo de 2008 en Januszkowice Opolskie, Polonia. La foto está hecha con la técnica del "digiscoping" sin adaptador. Apoyando el objetivo de la cámara compacta sobre el ocular del telescopio.

Gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus FN 80.748

   La segunda recuperación que nos ha llegado es la de otra gaviota reidora. Y también está anillada en Polonia. El 1 de junio de 2011, en Kuznica Warezynska Slaskie. La vimos en la desembocadura del Piles el 30 de noviembre de 2019. La anilla fue leída con telescopio y fotografiada con una cámara tipo "bridge".

Gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus FN.82735


   Una tercera recuperación que nos ha llegado corresponde a una gaviota cabecinegra Larus melanocephalus que vimos el 1 de diciembre de 2017. Había sido anillada en Amberes, Bélgica, como pollo incapaz de volar el 17 de mayo de 2011.

Gaviota cabecinegra Larus melanocephalus E.929963

   La cuarta recuperación corresponde a otra gaviota cabecinegra que también procede de Bélgica. Fue anillada en Amberes el 20 de junio de 2008 cuando era un ave de, al menos, tres años de edad. Es decir, que era una gaviota adulta. La vimos César Fernández González y yo en la Ría de los Vagones el 1 de febrero de 2020. Tenía, por esa fecha, al menos quince años de edad. No llevábamos telescopio. Y tuvimos que seguirla por el paseo del muro para sacarle varias fotos desde varios ángulos para poder leer el código completo. Gracias al tremendo aumento del zoom de la cámara "bridge", fue posible lograrlo.






Gaviota cabecinegra Larus melanocephalus E.911868


   Y  la quinta y última, es la de un gavión atlántico Larus marinus que fue anillado en Er Valant (L´Ile aux Chevaux), Francia, el 19 de junio de 2018. Cuando era un ave en su primer año de vida. Lo vimos innumerables veces durante ese invierno en el muelle de Rendiello del puerto de El Musel. Lo que nos permitió sacarle una buena cantidad de fotos y vídeos. En uno de los vídeos podéis ver cómo se las gasta con sus primas, las gaviotas patiamarillas, cuando se trata de disputar la comida. Pocas bromas.



Gavión atlántico Larus marinus DB127051



   Esto ha sido todo. En una próxima entrada os contaremos algunas novedades sobre la migración postnupcial que se está desarrollando durante este mes de septiembre.

martes, 8 de septiembre de 2020

Llegó septiembre

    Pues sí. Llegó el mes de septiembre. Y con él llegaron muchos pajarinos viajeros que están en plena migración postnupcial. Collalbas grises, mosquiteros musicales, papamoscas cerrojillos, papamoscas grises y otros muchos. Además, la meteorología ayudó estos días pasados a que hubiera una gran afluencia de migrantes. Predominaron vientos fuertes del E-NE. Lo que hizo que las aves que van bajando hacia el sur de Europa y el continente africano tuvieran más facilidad para hacer kilómetros con menos esfuerzo y gasto de energías. El viento de cola les ayuda a viajar. Lo mismo que sucede con los aviones en los que volamos los seres humanos. Con el viento a favor, los aviones gastan menos combustible. Y lo mismo les sucede a las aves. Por orden cronológico, vamos a mostraros lo más destacable que hemos visto estos últimos días.


   Empezamos con uno de los grupos de aves que más se ven en Gijón, que es un puerto de mar. Las gaviotas. Esta gaviota sombría Larus fuscus que vimos en la zona del Piles fue anillada en la isla de Guernsey cuando era un pollo. Es la primera vez que se la ve en Asturias.

Gaviota sombría Larus fuscus  7AP3 .

   Y en cuanto a paseriformes migrantes, la fiesta no ha hecho sino comenzar. Hace unos días fuimos, acompañados de Saúl Rodríguez Rodríguez, a la Campa de Torres. El día anterior hubo entrada de migrantes. Ese día pudimos disfrutar de algunas collalbas grises, tarabilla norteña y este precioso papamoscas gris Muscicapa striata. Estaba cazando insectos desde su posadero en un zarzal.

Papamoscas gris Muscicapa striata

   En días posteriores nos dirigimos a la zona del Parque del Cabo San Lorenzo. Si recordáis la entrada anterior, la zona en la que veíamos muchos paseriformes, tanto sedentarios, como migrantes, son los setos que están en el Camino del Forquetón y sus proximidades. Uno de esos setos ha sido arrasado, con sus arbustos y árboles arrancados de raíz y siendo sustituidos por unos postes y valla metálica. Los otros setos han sufrido una poda radical, quedando reducidos a unas pocas ramas y hojas. A eso hay que sumar la presencia diaria, de lunes a viernes, de maquinaria y obreros que están rematando las obras. Lo que trae como resultado una casi total ausencia de aves en esa zona, antaño un paraíso para ellas. Todo cambia el fin de semana. No hay personas trabajando, ni máquinas funcionando. Y las aves que llegan en esos días, pueden descansar tranquilas. Papamoscas cerrojillos Ficedula hypoeluca, tarabillas norteñas Saxicola rubetra, mosquiteros musicales Phylloscopus trochilus o collabas grises Oenanthe oenanthe son algunas de las especies de aves migratorias habituales por la zona. Las Currucas zarceras Sylvia communis también son migradoras. Nidificantes estivales. Y las tarabillas europeas Saxicola rubicola pertenecen a las residentes. A los únicos a los que no hemos podido sacarles unas imágenes han sido a los inquietos mosquiteros musicales.

Papamoscas cerrojillo Ficedula hypoleuca 

Tarabilla norteña Saxicola rubetra 


Tarabilla norteña Saxicola rubetra 







Tarabilla norteña Saxicola rubetra 


Curruca zarcera Sylvia communis. Hembra.


Collalba gris Oenanthe oenanthe




Collalba gris Oenanthe oenanthe 


   Pero la sorpresa, hasta ahora, de este paso migratorio postnupcial fue la presencia ayer de dos carricerines comunes Acrocephalus schonobaenus. Un pajarín al que solamente he visto tres veces en mi vida. Y que suele verse asociado a sitios húmedos y con carrizales. De ahí su nombre. Los que ayer estaban en el cabo San Lorenzo eran, con toda seguridad, dos recién llegados del norte de Europa. Uno de ellos, de hecho, se pasó un buen rato posado y casi sin moverse, en una rama del zarzal. Hecho una bola de plumas y con los ojos medio cerrados. Luego, poco a poco, fue espabilando.



Carricerín común Acrocephalus schonobaenus 



   Las tarabillas europeas Saxicola rubicola, residentes y nidificantes, ya han sacado adelante a su prole. Los volantones se mezclan con los adultos.


Tarabilla europea Saxicola rubicola 




   Para acabar con las aves por hoy, unas imágenes que nos ha regalado Saúl Rodríguez Rodríguez de una preciosa cerceta carretona Spatula querquedula. Vista en la Aliseda Pantanosa.

Cerceta carretona Spatula querquedula. Foto © Saúl Rodríguez Rodríguez


Cerceta carretona Spatula querquedula. Foto © Saúl Rodríguez Rodríguez


Cerceta carretona Spatula querquedula. Vídeo © Saúl Rodríguez Rodríguez



   Y para cerrar la entrada, unas imágenes de animales que vuelan. Pero que no son aves. Mariposas y odonatos que hemos visto estos días.

Mariposa de los muros Pararge aegeria 



Mariposa Dorada de orla ancha Ochlodes venata 

Libélula azul Orthetrum coerulescens 





Cola azul ibérico Ischnura graellsii 





   Y esto ha sido todo lo más reseñable que hemos visto estos últimos días por nuestras zonas de campeo en el concejo de Gijón. Damos las gracias a Saúl Rodríguez Rodríguez por la desinteresada cesión de sus fotos y vídeo. Muchas gracias.