Aves en Gijón

Birdwatching in Gijón (N Spain)

sábado, 21 de mayo de 2022

Alcaudón dorsirrojo y abeja cuco. Dos muy buenas observaciones de este prenupcial.

    Este paso prenupcial por el concejo de Gijón está siendo para recordar. Uno de los mejores de los últimos años. Tanto en número de especies, como en la calidad de las mismas. Hay que reconocer que el número de observadores, que aumenta cada temporada, ayuda a esa mejora de los datos de aves observadas. Pero creemos que no solamente es esa la causa. En este prenupcial y sin salir, ni de Gijón, ni de las aves, tenemos observaciones de morito común, espátula común, correlimos común neártico, gavión hiperbóreo neártico, avetorillo común, gaviota de Delaware, correlimos zarapitín... Y ahora, en estos últimos días, añadimos a la lista dos nuevas especies. Una de ellas es un pájaro. El alcaudón dorsirrojo Lanius collurio. La segunda especie es un insecto. Y nos permitimos una licencia al incluirla en un blog sobre aves. Pero creemos que merece la pena la excepción. Hablamos, nada más y nada menos, que de una especie de abeja cuco extremadamente rara no ya en Asturias, sino en España. Luego os contaremos sobre ella. Ahora os hablaremos del alcaudón dorsirrojo. Os lo mostramos en una foto antigua. Pero es la mejor imagen que tenemos para ilustrar la especie de la manera más adecuada:

Alcaudón dorsirrojo Lanius collurio macho. Año 2021.

   El alcaudón dorsirrojo es una especie nidificante en nuestra región. Y está en franco declive demográfico. Las poblaciones reproductoras mejor conservadas en la actualidad, son las que se encuentran en el centro-oriente y oriente de Asturias. Desde Villaviciosa y hasta Ribadesella. Un ornitólogo de gran prestigio, Dave Langlois, hace censos periódicos en nuestra región. Los datos del último que realizó, en el 2021, los publicó en su muro de Facebook. Podéis leerlo aquí:

https://www.facebook.com/dave.langlois.7773/posts/392329635812862

   En lo que respecta al concejo de Gijón, la especie es nidificante. Y todos los años se la ve por sus territorios habituales de cría. Algunos años incluso tenemos la suerte de ver alguno de los pollos que han volado ese año. Esta temporada hemos visto, hace pocos días, solamente a la pareja de adultos. De momento no hemos visto pollos. Es todavía pronto, creemos. Los adultos, macho y hembra, estaban afanados en la caza de presas. Sobre todo el macho. Por la forma de comportarse parece que tienen el nido no muy lejos del lugar en el que los vimos. En esta foto, hecha hace pocos días, podéis ver al macho. A la hembra, a pesar de verla varias veces, no hubo forma de pillarla en fotos.

Alcaudón dorsirrojo Lanius collurio macho. Mayo del 2022.

   Si os fijáis, el posadero en el que está el pájaro es el mismo en ambas fotos. La del año pasado y la de este 2022. Y es muy probable que el ejemplar sea el mismo también. El alcaudón dorsirrojo tiene una migración muy curiosa. Viaja al revés que las demás aves. Llega hasta Europa, desde África, a través del corredor que, desde el Oriente Medio, sube por el Bósforo hacia la llamada Europa del Este. Las principales poblaciones europeas de la especie, precisamente, están en esa zona de los países de Europa del Este cercanas al Mar Negro. Y la Península Ibérica representa el límite occidental de su área de distribución europea. Este hecho, unido a la degradación del hábitat, el uso masivo de pesticidas y herbicidas y a la mortandad natural que toda ave migratoria sufre, ha contribuido en gran medida a su bajón demográfico. Esperamos que, a pesar de este cúmulo de problemas que sufre esta especie, podamos seguir viéndola muchos años más en sus zonas habituales de reproducción. Un par de mapas. Mostrando la distribución mundial del alcaudón dorsirrojo y sus rutas migratorias. En ellos se ve muy claramente lo que os acabamos de contar:

Mapa de distribución del Alcaudón dorsirrojo Lanius collurio.
Fuente: BirdLife Datazone.


Rutas migratorias del Alcaudón dorsirrojo Lanius collurio.
Fuente: Wiley Online Library.


   En cuanto a la otra especie que vamos a tratar en esta entrada, la abeja cuco, deciros que no es una abeja cualquiera. Esta abeja cuco es una especie ampliamente extendida por Europa. Sin embargo y hasta bien entrada la segunda década del siglo XXI, nunca había sido citada en España. Y el primer lugar de nuestro país en el que se localizó fue, curiosamente, en Gijón. Concretamente en el Jardín Botánico Atlántico. Hablamos de la abeja cuco Nomada flava. Allí la determinaron, la dieron a conocer, unas hermanas que colaboran en el apartado entomológico del citado Jardín Botánico Atlántico. Las hermanas Marián y Piluca Álvarez Fidalgo. La vieron en el 2015. Y en algunas páginas web hay fotos, publicadas por Marián Álvarez Fidalgo, con fechas anteriores al 2015. Pero no fue hasta el año 2019, hechas las oportunas comprobaciones, que se dieron cuenta de la magnitud del descubrimiento. La noticia, lógicamente, fue un auténtico bombazo y vino reflejada en muchos periódicos de ámbito nacional. Aquí os compartimos el enlace al diario local gijonés. "El Comercio":

https://www.elcomercio.es/gijon/hallan-jardin-botanico-20200131003408-ntvo.html

   Pues nosotros hemos tenido la inmensa suerte de ver un ejemplar de la especie Nomada flava estos pasados días. No íbamos buscando ningún insecto en particular. Cierto. En realidad fue una simple casualidad dicha observación. Que vino dada porque la vegetación del lugar al que íbamos a observar aves, una laguna artificial, era tan tupida, tan densa, que no dejaba ver lo que había en el humedal. Así que activamos el Plan B. Que consistió en intentar ver, fotografiar e identificar todos los insectos posibles que hubiera por la zona. Así es como, entre otros, dimos con esta abeja cuco Nomada flava. Un par de malas fotos de ella. No se dejó hacer mejores tomas. Si recordáis la foto que ilustra el enlace al periódico "El Comercio", tiene el segmento del abdomen que está más próximo al tórax de un bonito color rojo. En las fotos que os compartimos no se aprecia nada bien. En una de ellas se intuye. A ver si conseguimos verla otra vez y sacarle alguna foto mejor. Dice la información consultada que ponen sus huevos en las celdas de cría de las abejas del género Andrena. Y por la zona vimos varias abejas de dicho género. No perdemos la esperanza de volver a ver a tan pequeña, preciosa y escasa abeja cuco Nomada flava.

Abeja cuco Nomada flava. Bajo el ala derecha y parcialmente
se ve el primer segmento del abdomen. Que es de color rojo. Mayo 2022.


Abeja cuco Nomada flava. Mayo 2022.


   Nada más por hoy. Esperamos que sepáis comprender la licencia que hemos tenido al incluir en el blog la observación de esta pequeña abeja cuco Nomada flava. Creemos que la observación de tan escasa, rara especie en nuestro país y no solamente en nuestra región y concejo, bien lo merece. Hasta una próxima ocasión. Gracias por visitarnos.

sábado, 14 de mayo de 2022

Correlimos común del NE de Groenlandia "Calidris alpina arctica". Sorpresa neártica en la migración prenupcial de limícolas.

   Mayo es el mes de los limícolas en Asturias. Es el mes en el que estas bonitas aves nos visitan mientras viajan hacia sus lugares de reproducción, situados en el lejano ártico. Las aves limícolas son grandes viajeras. Pasan el invierno en lugares tan lejanos de la Península Ibérica como Guinea-Bisáu, Mauritania, Siberia o Groenlandia. Os lo hemos contado antes en el blog. Groenlandia, aunque administrativamente forme parte de Dinamarca, pues es un territorio autónomo, geográficamente puede considerarse tierra americana a todos los efectos. Y de allí vino la sorpresa que os citamos en el título de la entrada. Un correlimos común Calidris alpina arctica. Que es la subespecie que anida en el NE de Groenlandia. En España es posible ver tres subespecies de correlimos comunes:

  • C. a. alpina: La que podemos considerar más abundante en la Península Ibérica. Anida en el norte de Europa y el noroeste de Siberia hasta el río Yenisei. Y hablando de Europa, inverna en las costas mediterráneas y el oeste del continente.
  • C. a. schinzii: Anida en el sudeste de Groenlandia, Islandia, Islas Británicas, sur de Escandinavia y Mar Báltico. E inverna en el sudeste de Europa y noroeste de África. Y es de tamaño algo menor que los demás.
  • C. a. arctica. Anida en el noreste de Groenlandia e inverna en el noroeste de África. Y es a la que pertenece el ejemplar visto el 12/05/22. Hace pocos días.


   En lo que respecta a Asturias, durante todos estos años de observación y recogida de aves anilladas, las procedencias de las anillas documentadas son, principalmente, del Reino Unido de la Gran Bretaña, Noruega, Portugal, Suecia, Marruecos y España. Las recuperaciones, a tenor de las fechas de anillamiento en dichos lugares, corresponden casi con toda seguridad, a aves en paso o invernada. Solamente hay un ejemplar anillado en el verano del 91 en el norte de Noruega con combinación de anillas de color que ha sido visto criando allí desde 1991 a 1996.

   Como habéis leído, esta subespecie no nos visita más que en sus paradas migratorias. Bien en la migración otoñal o postnupcial, bien en la migración primaveral o prenupcial. Una foto del protagonista:

Correlimos común del NE de Groenlandia. Calidris alpina arctica.
12/05/22.
   Este pajarín es la estrella, hasta el momento, de este paso prenupcial por Gijón. Lo vimos en la tarde del jueves 12 de mayo, mezclado en un bando de varios correlimos comunes. Enseguida llamó la atención. En cuanto le echamos la vista encima. Algo era muy diferente en él con respecto a sus congéneres, los demás correlimos comunes presentes en el pedrero. Aunque al verlo ya sospechábamos que esa era la subespecie y que era de procedencia neártica, consultamos con uno de los mejores ornitólogos españoles, de fama mundial. Dicho ornitólogo es asturiano y es amigo, además. Consultamos con el gran Daniel López Velasco, quien nos confirmó la identificación como un correlimos común del nordeste de Groenlandia. Es una inmensa suerte tener a alguien como él tan cerca y tan cercano. Y tenemos que darle las gracias por ello. Muchas gracias, Dani. Posteriormente también confirmó la identificación otro ornitólogo español de gran prestigio. Miembro, como Daniel López Velasco, del Comité de Rarezas de SEO/BirdLife. Este excelente ornitólogo no es otro que Marcel Gil-Velasco. Otro grande. También cerca y cercano. Muchas gracias, Marcel. Varias cosas llamaban la atención en el ejemplar. Y lo hacían al primer golpe de vista. No hizo falta ser un experto observador para darse cuenta de que ese ejemplar era algo inusual. Algo no visto antes. Eran dos los rasgos más evidentes:
  1. Color general mucho más pálido que el resto de correlimos comunes presentes. Parecía como si el ave estuviese desteñida. No suena científico. Pero refleja fielmente la impresión que daba en el campo.
  2. Pico visiblemente más corto que el de los demás correlimos comunes.
   Ambas características se aprecian bastante bien en esta foto. El groenlandés es el de la derecha. Y ambos son correlimos comunes:

Correlimos comunes Calidris alpina.
A la derecha, correlimos común Calidris alpina arctica.
Del NE de Groenlandia.


   En esta fotocomposición comparativa, hecha con la imagen anterior, quizá podéis ver mejor las diferencias entre el correlimos común groenlandés y otro de la subespecie C. a. alpina. El C. a. arctica es el de la derecha. Se aprecian claramente el pico más corto y el tono general del color mucho más claro del ave de la derecha:

Correlimos comunes. Izquierda: C. a. alpina. Derecha: C. a. arctica.

   Cuando lo vimos ya sospechamos cual era la subespecie y la zona de la que, presuntamente, procedía. Pero antes de comunicarlo públicamente consultamos, como os hemos dicho, a quienes realmente saben sobre el particular. Ninguna de las tres subespecies de correlimos común está considerada como rareza a nivel nacional. Ni en la Península Ibérica, Islas Baleares, Islas Canarias, Ceuta o Melilla. Pero lo cierto es que nunca, hasta ahora, habíamos tenido la oportunidad de ver e identificar con seguridad un ejemplar diferente a la subespecie C. a. alpina. Que es la más corriente y fácil de ver en nuestro concejo.

   Los correlimos comunes están ampliamente distribuidos por todo el mundo. Anidan en las regiones más norteñas, en el Ártico y regiones cercanas. Os lo contamos antes, al hablar de las distintas subespecies que podemos ver aquí. Y en lo que se refiere a los que normalmente vemos en nuestras tierras, se les considera migradores de larga distancia. Pues viajan desde el Ártico, donde anidan, hasta las costas de África. En donde pasan el invierno. En este mapa de Wikipedia podéis ver el área mundial de distribución. En verde, la zona de reproducción. En azul claro, la de migración por norteamérica. En azul oscuro, el área de invernada. En fucsia, una zona en la que aparecen divagantes. Fuente: Wikipedia.


Correlimos común Calidris alpina. Mapa de distribución.
Fuente: Wikipedia.

   Se reconocen hasta diez subespecies de correlimos comúnY aquí, como os contamos antes, las que se ven son tres: C. a. alpinaC. a. schinzii y C. a. arctica. En este mapa, que también está sacado de Wikipedia, podéis ver las rutas migratorias de algunas subespecies de correlimos comunes. Fuente: Wikipedia.

Rutas migratorias de algunas subespecies de
Correlimos común Calidris alpina. Fuente: Wikipedia

   

   Para acabar la entrada, os compartimos una serie de imágenes que le sacamos al ejemplar en cuestión. Estaremos atentos a las noticias sobre tan bonito correlimos común. Esperamos que alguno de los observadores que vamos por la zona lo volvamos a ver:







Correlimos común del NE de Groenlandia. Calidris alpina arctica.

Correlimos común del NE de Groenlandia.
Calidris alpina arctica.


   Y esto es todo por hoy. Estaremos al tanto de las novedades que nos pueda traer este animado paso prenupcial del 2022. Y os las contaremos aquí. En el blog Aves en Gijón. Gracias por visitarnos.

jueves, 5 de mayo de 2022

Tórtola europea "Streptopelia turtur". Crónica de un declive.

    El paso migratorio prenupcial trae a nuestras tierras europeas a muchas especies de aves migratorias que han pasado el invierno en latitudes con clima más cálido. Muchas especies de aves que vemos en Europa viajan al continente africano para invernar. Y ahora regresan a tierras europeas para reproducirse. Los que estamos en este mundo de las aves, desde los ornitólogos, guías de naturaleza y otros profesionales y hasta los que no somos más que simples observadores aficionados, salimos al campo en primavera con la intención de ver y anotar esas aves viajeras. Primeras llegadas. Primer macho cantor. Primeros pollos volantones. Nuevos territorios de cría. Ultimas citas del paso primaveral. Todo esto y mucho más es lo que muchos de nosotros buscamos ahora. En primavera. No es que siempre que salgamos al campo busquemos una especie determinada. Gracias a las anotaciones de nuestras bases de datos, que algunos revisamos cada vez que salimos a observar aves, tenemos un registro con lo visto otros años en las mismas fechas. Con lo que podemos hacernos una idea de lo que nos podremos encontrar en la salida proyectada. Pero toda esta precaución puede saltar por los aires de repente. Como muchos habréis comprobado, la experiencia es diferente casi cada vez que vamos a una jornada de observación de aves. En migración un ave puede aparecer en cualquier momento y lugar. El preámbulo viene a cuento por una bonita observación que hemos tenido la suerte de hacer estos pasados días. Una tórtola europea Streptopelia turtur se dejó ver en nuestro concejo durante dos días seguidos. Antes de seguir escribiendo sobre la especie, os compartimos una foto de la protagonista. Es de la primavera pasada. Y en un sitio distinto del concejo de Gijón.

Tórtola europea Streptopelia turtur. 19/05/2021.

   A algunos de los que ahora nos leéis, os extrañará que le dediquemos una entrada en el blog a una especie como la tórtola europea. Un ave que, a pesar del enorme declive demográfico que ha sufrido, todavía es relativamente fácil de ver en muchos lugares de España. Engañosamente fácil de ver, creemos. Según la información que SEO/BirdLife recoge en su página web, la población española de la especie es la más importante del continente europeo. Y se estima próxima al millón de parejas reproductoras. Lo que representa entre el 73% y el 77% de la población europea que migra por la ruta occidental. Las mayores concentraciones de la especie están, entre otros lugares de España, en el sureste de Galicia y el sector occidental de Castilla y León. Pegadito a Asturias, como quien dice. Sin embargo, en nuestra región es una especie escasísima. No hay que olvidar que la tórtola europea ha experimentado un enorme bajón demográfico. Su población ha sufrido una disminución del 37% entre los años 1998 y 2018. Aunque parece que la tendencia tiende a estabilizarse a partir del 2014. Las causas del declive demográfico son varias. Y todas debidas a la acción humana. Destrucción del hábitat, abandono de los usos agrícolas tradicionales y presión cinegética, ya que se le da caza tanto en Europa, como en África, son las principales. También el cambio climático y la caza furtiva han sido factores decisivos en la disminución de la población de esta especie. En cifras se calcula este declive demográfico entre 1.013.041 y 1.690.840 de ejemplares. Hay que tener en cuenta que solamente en lo que respecta a aves cazadas legalmente en nuestro país, la cifra media de aves muertas cada año es de 900.000 tórtolas europeas. Fuentes: SEO/BirdLife y Libro Rojo de las Aves de España:

https://seo.org/ave/tortola-europea-2/

https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/lrcompletoparaweb_tcm30-207942.pdf


   Todo lo expuesto ha llevado a que en el citado Libro Rojo de las Aves de España el estatus de población de la especie se haya determinado como "Vulnerable". Pero, a pesar de que en este año 2021 se ha establecido una moratoria que prohíbe su caza en la media veda, no se han establecido, ni por parte del Estado central, ni por parte de los distintos gobiernos de las CC.AA., ningún plan de actuación para su protección total o, por lo menos, para protegerla más en profundidad. Es más, se han constatado varios incumplimientos de la Directiva de Aves por parte del Estado y también por parte de varias CC.AA. Lo que ha motivado a la Comisión Europea a iniciar un expediente sancionador contra España. No solamente por vulnerar el ordenamiento jurídico comunitario. Sino por poner en peligro la supervivencia de la especie. Una vez más la fuente es el Libro Rojo de las Aves de España.

   Un vídeo sacado al mismo ejemplar y el mismo día que en la foto anterior:

Tórtola europea Streptopelia turtur. 19/05/21.

   

   En cuanto a la situación de la especie en Asturias y según la obra de referencia, publicada por la Coordinadora Ornitolóxica d'Asturies (C.O.A.) y el Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio (INDUROT, Universidad de Oviedo) y titulada "Atlas de las Aves Nidificantes de Asturies 1990 - 2010", la población reproductora en nuestra región se estimaba entre 210 y 530 parejas en la fecha de publicación de la obra. Distribuidas principalmente por las zonas occidental y central de Asturias y con densidades bajas o medias (menos de 3 parejas / km2) en el occidente y muy bajas (territorios aislados) en el centro. De hecho y a raíz del declive de población sufrido por la especie y que hemos citado anteriormente, las últimas parejas nidificantes de la zona central de Asturias lo fueron a principios de la década de los años 90 del pasado siglo XX. En la actualidad es muy probable que solamente nidifique con regularidad y escaso número en el extremo más occidental de Asturias. Al oeste del río Navia. Aunque esta población sigue disminuyendo y es probable que acabe desapareciendo dentro de poco tiempo. En el muro de Facebook de Pablo Fernández García pudimos ver un vídeo muy interesante y grabado a últimos de abril en la zona de San Tirso de Abres, en el suroccidente asturiano. Es la zona que os mencionamos antes. En la que aún resisten las últimas parejas reproductoras de tórtola europea. El enlace a la publicación del vídeo. Que está grabado el pasado 26 de abril:

https://www.facebook.com/654634681/videos/338168831631005/


   En cuanto a las aves que se reproducen en Europa occidental y según el gran ornitólogo asturiano Alfredo Noval Junquera, invernan en Senegal, Malí y otras zonas del Sahel africano. Fuente: Atlas de las Aves Nidificantes de Asturies 1990 - 2010.


   Para acabar os compartimos una imágenes sacadas durante los dos días en los que tuvimos ocasión de contemplar a esta bonita ave. El miércoles 28 y el jueves 29 de abril de este año 2022. Se pasaba el tiempo comiendo. Seguramente había llegado hacía muy poco. E intentaba recuperar fuerzas para seguir su viaje. La última foto está hecha con la técnica del phonescoping. Que, aunque suene raro por ser un término extranjero, no es otra cosa que sacar fotos con la cámara del teléfono móvil acoplada, mediante un adaptador, al ocular del telescopio. Se usó también el retardador de disparo, ajustado a 3 segundos, para evitar en lo posible los movimientos del conjunto.



Tórtola europea Streptopelia turtur. 28/04/22.

Tórtola europea Streptopelia turtur. 28/04/22.
Phonescoping con adaptador y retardo de disparo.

   En estos vídeos podéis ver que el ave se pasaba el tiempo en el suelo. Casi siempre comiendo. Solamente se detenía breves momentos cuando percibía algún ruido extraño que pudiera ser señal de un posible peligro. Como sucede en este vídeo:

Tórtola europea Streptopelia turtur. 29/04/22.

   Y en esta última grabación se la ve afanada en comer:

Tórtola europea Streptopelia turtur 28/04/22.

   Como colofón, contaros que esperamos que se implanten medidas para conseguir que el declive de la especie se detenga y su población empiece a repuntar. Aunque parece que el bajón demográfico se ha detenido o ralentizado en España a partir del 2014, lo cierto es que en Asturias continúa. Las tórtolas europeas que eran relativamente fáciles de observar, siempre en pequeños números, hasta los últimos años 80 y primeros de los 90 del pasado siglo XX, se han convertido en rara avis en el concejo gijonés. Una de las causas que hemos podido constatar ha sido el cierre de varias empresas dedicadas al almacenamiento y procesado de semillas. Almacenes de grano. Al hacer la carga y descarga de los camiones, siempre se quedaba parte de la carga esparcida por el suelo. Y las aves venían a comer. Entre ellas y al llegar la época, las tórtolas europeas. Esperemos que no sea ya demasiado tarde y podamos recuperar, si no en todos los territorios de antaño, sí en la mayoría de ellos, las poblaciones nidificantes de esta preciosa ave. La tórtola europea Streptopelia turtur. Gracias por visitarnos. Hasta una próxima ocasión.

lunes, 18 de abril de 2022

Gavión hipérboreo "Larus hyperboreus". Una comparativa entre edades.

   Abril suele ser un mes bueno para el avistamiento de las que llamamos "gaviotas blancas". Los inmaduros de gaviota groenlandesa Larus glaucoides y gavión hiperbóreo Larus hyperboreus. Si alguno de los que lee esta entrada ha consultado alguna vez una guía de aves (una práctica básica, para los que nos dedicamos a la observación de aves, es la consulta de una guía de campo de aves) habrá visto que los ejemplares de edad a partir de un primer invierno avanzado y de un segundo invierno, en ambas especies, tienen un color general predominantemente blanco. Vistos en un bando de gaviotas son como un enorme copo de nieve. Algo similar pasa con los individuos juveniles y de primer invierno poco avanzados en su muda. No son blancos. Pero su color general es de un beis muy claro. Un color arena que, así a bote pronto, parece como el que tiene el llamado "café manchado", "leche manchada". Un café muy bajo de café. Casi solamente leche. Ambos plumajes destacan, en medio de un bando de gaviotas, como un brillante faro en una noche oscura. Dicho así coloquialmente y grosso modo, resulta bastante visual. Pero poco riguroso. Así que, aprovechando que estos días pasados ha llegado al puerto de El Musel un gavión hiperbóreo de primer invierno, os ofrecemos una entrada comparativa de plumajes de gaviones hiperbóreos jóvenes. Con aves de primer invierno, segundo invierno y juveniles. En ella os mostraremos los diferentes plumajes que presentan en esas edades. Y haremos hincapié en las pequeñas, pero significativas diferencias, que hacen que podamos separar las edades de unos ejemplares aparentemente muy semejantes entre sí. Antes de meternos en harina, vamos a presentaros al protagonista y hacer un poco de historia. El de la foto es el primer gavión hiperbóreo que pudimos fotografiar. Es una foto de 'digiscoping' y cámara compacta que, debido a la cercanía del ave, está ligeramente viñeteada. Fecha y hora van impresas.

Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus de 2º invierno.

   Y haciendo historia sobre la presencia de la especie en nuestro concejo, deciros que desde que se recopilan registros en los anuarios ornitológicos asturianos, desde el año 1993 y hasta el mes de diciembre del 2020, se han documentado un total de treinta y siete (37) ejemplares en Gijón. La mayoría, como no puede ser de otro modo, se han visto en el puerto de El Musel. Fuentes: Anuario Ornitológico de Asturias, revista El Draque y Annuariu Ornitolóxicu d'Asturies. Ambos de la Coordinadora Ornitolóxica d'Asturies (C.O.A.):



   El estatus actual de la especie en España es el de rareza para los territorios del norte de África y las Islas Canarias. En la España continental y las Islas Baleares no tiene esa consideración. En el pasado sí lo fue. Rareza. Pero el aumento de citas, probablemente debido a una mayor cantidad de observadores y a un mejor conocimiento de la especie, hicieron que abandonase esa clasificación. Hasta el año 2004, cuando dejó de ser considerado rareza en nuestro país, hay ochenta y cinco (85) citas homologadas en España que se corresponden, quizás, con noventa y cuatro (94) ejemplares. La inmensa mayoría de citas españolas proceden, por este orden, de las costas de Galicia y Asturias. Fuente: SEO/BirdLife:



   De esas citas de gavión hiperbóreo, muy pocas son de individuos adultos. De hecho y que sepamos, en Gijón solamente se ha visto un ave de edad adulta. Que fue fotografiada por Xuan Xulio Fernández García. Podéis verlo en esta imagen. A simple vista puede parecer idéntico a las muy comunes gaviotas patiamarillas Larus michahellis de su misma edad. Un adulto. Pero hay, entre otras, una característica definitiva para diferenciarlo. La ausencia de plumas negras en las primarias. En las puntas de las alas. En esta especie las primarias tienen las puntas blancas. Damos las gracias a Xuan Xulio Fernández García por su generosidad.

Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus adulto.
Foto: Autor © Xuan Xulio Fernández García.


   Si prestamos atención a las cifras de ejemplares vistos en Gijón en todos estos años de recopilación de avistamientos y que van desde 1993 hasta el 31 de diciembre de 2020, resulta que en veintiocho años solamente se han documentado treinta y siete aves en el concejo de Gijón. Os preguntaréis la razón de dedicarle una entrada en el blog a una especie tan escasa. Aparte del hecho de que por ser, precisamente, un ave tan escasa ya es un motivo para traerla al blog, se da la circunstancia de que hay algunos años en los que los gaviones hiperbóreos nos visitan en números apreciables para ser la escasa especie que es en nuestras tierras. Y nunca sabemos cuando va a sonar la flauta. En concreto hubo dos años en los que se registraron buenos números de aves invernantes. El año 1998, con cuatro aves inmaduras (dos primeros inviernos y dos de segundo invierno). Y el año 2009, con un mínimo de cinco ejemplares: (un adulto, dos segundos inviernos, un primer invierno y un ave de primer/segundo invierno). Tened en cuenta que, a cierta distancia, no es fácil datar la edad de esta especie. Y que en el puerto de El Musel, que es el lugar en donde en la práctica se concentra casi el cien por cien de las citas de la especie en nuestro concejo, ya hace décadas que está restringido el acceso a muchas de sus zonas. Esas zonas restringidas son, precisamente, las que las aves buscan para posarse. Son en las que tienen más tranquilidad y menos molestias. Y allí se juntan la gran mayoría de aves que invernan en el lugar. Para poder verlas es necesario subir a la cercana Campa Torres para, desde de allí y tirando de telescopio, otear los muelles del puerto. La distancia más pequeña desde el punto de observación y hasta el muelle más cercano, ronda el kilómetro. Los meses más propicios para ver la especie son los de enero, febrero, marzo y la primera quincena de abril. El mes en el que estamos y el período en el que, entre los años 2001 y 2019, se han visto siete (7) ejemplares. Fuentes: Annuariu Ornitolóxicu Digital y Annuariu Ornitolóxicu d'Asturies 1998. Coordinadora Ornitolóxica d'Asturies (C.O.A.):





   Volviendo a las edades objeto de esta entrada, aves juveniles y primeros y segundos inviernos, comenzamos por los más jóvenes. Los ejemplares juveniles y los primeros inviernos tempranos. Ambos tienen un aspecto muy similar. Con una coloración general que, como antes dijimos, recuerda vivamente al color del "café manchado". Un beige clarito. Entonces... ¿Cómo podemos distinguirlos? La forma más visual y a su vez muy sencilla es mediante el estudio del plumaje. En los gaviones hiperbóreos en edad juvenil las plumas tienen un dibujo en forma de cuña, de color marrón negruzco sobre el fondo beis claro en el dorso y gran parte de las alas. Es similar al símbolo conocido como chevrón. Más o menos es así:  < . Podéis ver esta característica en estas fotos de digiscoping. A pesar de la diferencia de color, de aspecto, ambas están hechas el mismo día y al mismo ejemplar:


Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus juvenil.
Muestra el típico diseño en cuña < en gran parte del plumaje.


   Y en este vídeo grabado con la técnica del videoscoping, podéis daros cuenta de cual pudo ser uno de los motivos que hizo detenerse al ave en su viaje. Soplaba un fortísimo nordeste. Se oye. Y se ve, pues mueve el conjunto del telescopio, trípode, rótula, adaptador y cámara de fotos. Casi seis kilos pesaba el conjunto:

Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus juvenil. 26/01/18. 


   Los juveniles de gavión hiperbóreo comparten una característica con los de primer invierno. Tienen el iris oscuro. Por eso no podemos usar este rasgo para distinguirlos. Pero el diseño en cuña de su plumaje sí es algo característico y distintivo en los juveniles. Ese simple rasgo basta para separarlos.


   Vamos ahora con los que consideramos atributos distintivos en los gaviones hiperbóreos de lo que hemos llamado un primer invierno temprano. El color general del plumaje en esta edad es, en un primer golpe de vista, muy similar al del juvenil. Pero su diseño es muy diferente. A esta edad el ave ya ha mudado muchas de sus plumas juveniles. Que, básicamente, son las que tenía cuando dejó el nido. Aunque su color general sigue siendo el del citado ejemplo de "leche manchada", un café bajo de café, no veremos por ningún lado el vistoso y típico dibujo en cuña de los juveniles. Como podéis comprobar en las fotos y el vídeo que os mostramos a continuación:

Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus de 1º invierno. 4/01/21.

 
   El iris en esta edad es negro. Como en las aves juveniles. En el recorte de foto, a pesar de no ser de calidad, se puede apreciar:

Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus de 1º invierno.
Detalle mostrando el iris oscuro.


Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus de 1º invierno. 4/01/21.


   Hasta aquí las cosas parecen relativamente fáciles. Aves de aspecto general muy similar, con un color beis claro, ojos con iris oscuro y un diseño en cuñas oscuras en los juveniles que no tienen las aves que acaban de alcanzar el plumaje de primer invierno. Pero... ¿Qué ocurre cuando nos encontramos un ejemplar de lo que hemos llamado un primer invierno avanzado? ¿Un ave que ya tiene un color general mayormente blanco y que, en teoría, corresponde con un ejemplar de segundo invierno? En este caso ya tendremos que echar mano de diferencias más sutiles. Y que solamente son visibles con el ave cerca de nosotros. Aunque en estos tiempos del siglo XXI y gracias a los avances en fotografía y la salida al mercado de las llamadas cámaras bridge, las cosas no son tan complicadas como antes. Una cámara fotográfica bridge, para los que no sois aficionados a la fotografía, no es otra cosa que una cámara de fotos considerada como compacta avanzada y con un zoom de grandísima potencia. Lo que permite acercamientos muy cercanos al objeto a fotografiar. Aunque el mismo se encuentra a varios cientos de metros. En concreto el gavión hiperbóreo mostrado en las últimas imágenes estaba a unos doscientos metros de nosotros, en un día gris, nublado y con la tarde ya cayendo. Con una luz muy pobre para sacar fotos. Aún así se llega a apreciar el oscuro iris de las aves de primer invierno. Vamos ahora a mostraros imágenes de lo que hemos llamado un primer invierno avanzado. Aves que, a pesar de tener un plumaje casi blanco níveo, tienen el iris oscuro. Lo que es indicativo inequívoco de un ave en su primer invierno de vida.

   En concreto os mostramos el ejemplar que está ahora mismo visitando el concejo de Gijón. Es un gavión hiperbóreo de coloración general blanca. Aunque si se le observa en detalle en el campo tiene algunas leves sombras de color beige, el aspecto general en fotos y en un vistazo somero es el de una gaviota completamente blanca. Fue localizado el pasado jueves 13 de abril. Y todavía fue visto ayer domingo 17 de abril. Unas fotos y un vídeo hechos el día en el que fue encontrado. En la secuencia de fotos se le ve disputando los descartes pesqueros a un grupo de gaviotas patiamarillas Larus michahellis. A pesar de la ventaja numérica de las gregarias gaviotas patiamarillas, cuando el hambre aprieta y hay que comer, el gavión hiperbóreo impone su tamaño y fuerza y consigue ser respetado. En el vídeo se ve al bando volar cuando fue molestado por uno de los marineros que faenaban en la descarga de caballa Scomber scombrus. El motivo principal de la llegada de las gaviotas, entre ellas del gavión hiperbóreo, fue la frenética actividad que hay estos días en el puerto. La descarga de caballa está en su apogeo.

Gavión hiperbóreo Larus hiperboreus de 1º invierno. 13/04/22.








Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus de 1º invierno.
Disputa de los descartes pesqueros con varias gaviotas patiamarillas.
13/04/22. 


Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus de 1º invierno
y gaviotas patiamarillas. 13/04/22.


   Si os fijáis en detalle en alguna de las fotos, podéis ver que tiene el iris de color oscuro. Al igual que pasaba con el ave que os mostramos antes y que habíamos llamado un primer invierno temprano. Ambos ejemplares tienen el iris oscuro. Lo que es un rasgo definitorio de la edad. Un ave en su primer invierno de vida. También se la denomina un segundo año-calendario. Es decir, un ave nacida el año pasado. Ya no es un juvenil, pues para ello debería ser un ave nacida en este mismo año y, además, no haber hecho la muda post-juvenil de muchas de las plumas que tenía al abandonar el nido. Aquí podéis ver un recorte de una de las fotos anteriores en el que se ve con claridad que el iris es oscuro.

Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus de 1º invierno.
Tiene el iris oscuro. Lo que es indicativo de la edad. 


   Y en esta otra secuencia de fotos, tomada en el mismo lugar en el que se localizó al ave el jueves 13 de abril del 2022, se ve al mismo ejemplar huyendo del lugar en el que estaba descansando. Lo echó de allí una gaviota patiamarilla. Fotos del 15 de abril del 2022.






Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus de 1º invierno. 15/04/22.
El mismo ejemplar visto el 13/04/22.


   
   En el vídeo se puede comprobar que el gavión hiperbóreo estaba descansando tranquilamente. Las gaviotas patiamarillas Larus michahellis son muy pendencieras.

Gavión hiperbóreo de 1º invierno. 15/04/22.


   Y por último os mostramos unas imágenes de ayer domingo 17 de abril. Parece que le ha cogido el gusto al sitio. Tiene refugio, compañía y comida. Las descargas de los barcos pesqueros proporcionan a las gaviotas oportunidades para alimentarse con los restos que quedan en los muelles.

Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus de 1º invierno.
El ave de color blanco, acompañado de varias gaviotas. 17/04/22.

   Y un vídeo del ave en el tejado. Se la ve relajada, descansando. Incluso se estira en un momento dado.

Gavión atlántico Larus hyperboreus de 1º invierno.
17/04/22. Gijón.




   Vamos ahora a complicar más el asunto con los ejemplares de segundo invierno vistos en Gijón. En las guías de identificación de aves que no son específicas de gaviotas, suelen ilustrar a las aves de segundo invierno ya con una muda bastante avanzada y un aspecto diferente al que presenta el ave que os mostraremos a continuación en fotos. Como ejemplo de lo dicho, os compartimos la lámina que viene en la guía de aves que ya hemos citado en el blog. Y de la que muchos pensamos que es la mejor de las que hay en el mercado. La conocida popularmente como "La Collins".

Ilustración de gavión hiperbóreo Larus hyperboreus.
Guía de Aves de Europa. Editorial Collins. Segunda edición inglesa.

   Como veis, el segundo invierno que ilustran tiene un aspecto que no suele corresponder con las aves que vemos aquí en Gijón cuando nos llegan ejemplares de esa edad. Sí indican, fijaos en el texto, el rasgo distintivo del color del iris. Iris pálido (pale iris) es un segundo invierno. Pero no es tan fácil como pueda parecer. En los segundos inviernos que hemos visto hasta la fecha, el color general no es el que muestra esa lámina. Las aves que nos visitaron y que eran de segundo invierno tenían un color general blanco casi puro. Con algunos trazos de color beis (beige) muy claro. Como pudisteis comprobar en el ejemplar que os enseñamos al principio de esta entrada. Aquí lo tenéis de nuevo.



Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus de 2º invierno. 27/01/09.
Se ve claramente que tiene el iris claro.

   Fue, antes lo dijimos, el primer gavión hiperbóreo que pudimos fotografiar y filmar. También entró a puerto detrás de los barcos pesqueros. Las imágenes son de digiscoping sin adaptador y con cámara compacta. Tan cerca estaba que no se pudo meter todo el zoom a la cámara de fotos. Y por ello salieron viñeteadas. Otro rasgo típico de su edad y que se ve muy claramente en el recorte de foto que muestra la cabeza, es el color de la punta del pico. Es rosa carne y no negra, como sería en un primer invierno. Y en el vídeo que os compartimos a continuación y que está hecho ese mismo día, podéis apreciar ambos rasgos.


Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus de 2º invierno.
27/01/09.


   El 2018, os lo comentamos anteriormente, fue uno de los mejores años para la especie en lo que se refiere a observaciones en el concejo de Gijón. Hasta cuatro ejemplares distintos pudimos ver. Uno de ellos fue este precioso gavión hiperbóreo de segundo invierno. Aunque la foto de digiscoping con adaptador y cámara compacta es de poca calidad, debido a la gran distancia y a un fuerte viento que movía el conjunto empleado, sí se puede apreciar el iris pálido y la punta clara del pico.

Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus de 2º invierno.
8/02/18.


  Y en el siguiente vídeo se ve al mismo ejemplar nadando tranquilamente en las aguas de la dársena del puerto. Es un vídeo de cámara bridge en el que se aprecia, claramente, el iris de color claro y el pico con la punta rosada.

Gavión hiperbóreo Larus hyperboreus de 2º invierno.
8/02/18.



   Resumiendo lo dicho hasta aquí en unas simples claves:

EJEMPLARES EN EDAD JUVENIL:
  1. Color general beis muy claro. Como de la llamada "leche manchada" o café con leche muy bajo de café.
  2. Diseño en dorso y alas con marcas en forma de cuña. En chevrón.
  3. Iris oscuro.
  4. Pico color carne con la punta de color negro.

EJEMPLARES DE PRIMER INVIERNO:

   En los primeros inviernos tempranos:
  1. Color general beige muy claro. Similar a la "leche manchada". Y con un aspecto muy parecido a un juvenil.
  2. Ausencia del patrón de diseño con marcas en forma de cuña o chevrón en las plumas de dorso y alas. Ello es debido a que en esta edad ya han hecho parte de la muda post-juvenil y reemplazado bastantes de las plumas con las que abandonan el nido.
  3. Iris oscuro.
  4. Patas y pico color carne. El pico con la punta enteramente de color negro.
   En los primeros inviernos avanzados:
  1. Color general blanco casi puro o completamente blanco. A veces, con trazas muy tenues de color beis claro.
  2. Iris oscuro.
  3. Pico y patas color carne. El pico tiene la punta completamente negra.

   EJEMPLARES DE SEGUNDO INVIERNO
  1. Color blanco prácticamente puro o con leves o muy leves trazas de un color beis muy claro.
  2. Iris de color claro. Lo que es un rasgo diagnóstico.
  3. Patas y pico de color rosa carne. La mancha negra del final del pico, en la gran mayoría de aves de esta edad, ya no llega hasta la punta del mismo. Dicha punta tiene un color rosado.

   EJEMPLARES ADULTOS
  1. Alas y dorso de color gris claro. Similar, aunque de tono aún más claro, al de las gaviotas argénteas europeas.
  2. Patas color rosa carne. Más claras que en las gaviotas argénteas europeas.
  3. Pico amarillo con una mancha roja en el gonys. (El gonys es el área algo más ancha que presentan muchas gaviotas en el extremo de la parte inferior del pico. También se llama ángulo gonial). Es un diseño similar al del resto de gaviotas grandes de Europa.
  4. Alas sin puntas negras en las primarias (las plumas de las puntas de las alas). Este diseño lo comparten solamente con la parecida gaviota groenlandesa y las muy diferentes gaviotas enana y cabecinegra.

   Y hasta aquí hemos llegado por hoy. Esperamos que la entrada os haya sido útil para poder diferenciar, separar por edades, a los ejemplares de la especie que podáis ver. Aprovechad ahora lo que nos queda del mes de abril e id a buscarlos. Y estad atentos en la próxima temporada, ya a últimos de noviembre. Cuando empiecen a llegar los primeros invernantes.

   Por último queremos volver a agradecer la generosa colaboración de Xuan Xulio Fernández García por permitirnos publicar la foto del adulto que ilustra parte de esta entrada. Muchas gracias a él. Y también a vosotros, por visitarnos.

martes, 12 de abril de 2022

Los tres mosquiteros. Común, ibérico y musical.

   Los mosquiteros son un grupo de aves cuyas especies son muy difíciles de distinguir entre sí. En esta entrada vamos a dar unas claves para intentar diferenciar las tres especies más comunes en nuestro concejo. Que son el mosquitero común Phylloscopus collybita, el mosquitero ibérico Phylloscopus ibericus y el mosquitero musical Phylloscopus trochilus. Parodiando el título de la novela de Alejandro Dumas hemos llamado a esta entrada "Los tres mosquiteros". Que, como sabéis, eran cuatro. Pero incluir aquí al mosquitero papialbo, presente también en el concejo gijonés, iba a complicar mucho más la entrada con una especie escasa y difícil de ver en nuestra región. En el blog ya os habíamos hablado del mosquitero musical (el paseriforme más abundante en nuestra región durante los pasos migratorios) y del mosquitero común (otra especie muy abundante). Pero nunca os habíamos traído, curiosamente, al mosquitero ibérico

   Para poder distinguir en fotos a las tres especies, las imágenes han de ser de gran calidad. No es el caso de las fotografías de las que disponemos. Así que os compartimos la ilustración comparativa que, del mosquitero común, musical e ibérico, viene en la que (probablemente) sea la mejor guía de campo de las aves de Europa. La conocida como "La Collins", cuyo autor es Lars Svensson y está ilustrada por Killian Mullarney y Dan Zetterström. Un rasgo definitorio para determinar como musical a un mosquitero es lo que los ornitólogos llaman la proyección primaria. La largura de las primarias en el ala plegada. En el mosquitero musical, el que se ve en la esquina superior derecha de la lámina, la proyección primaria es muy larga. Sobrepasa ampliamente la base de la cola. Tal cosa no sucede más que en el mosquitero silbador y no en el resto de especies de mosquiteros. El mosquitero silbador es otra especie nidificante en Asturias. Pero de presencia aún más escasa y localizada que el ya muy poco común mosquitero papialbo. En la misma guía comentan el rasgo de la proyección primaria del mosquitero musical. Hemos resaltado el comentario con un recuadro rojo:

Lámina comparativa de los mosquiteros comúnmusicalde las Islas Canarias,
del Cáucaso y la forma Ph. c. tristis del mosquitero común (el llamado mosquitero siberiano).
Fuente: Collins Bird Guide 2nd. edition.

   

   Y en esta otra lámina de la misma guía, la ilustración en la que se muestra al mosquitero musical Phylloscopus trochilus, el primero de todos, junto al mosquitero silbador (cuya proyección primaria es aún mayor que en el musical), el papialbo y el oriental (antiguamente considerado una subespecie del papialbo). Fijaos en la indicación que en la lámina hacen sobre la larga proyección primaria del mosquitero musical. Algo que es diagnóstico para distinguir la especie:

Lámina comparativa de los mosquiteros musicalsilbadorpapialbo,
y oriental (antes considerado una subespecie del mosquitero papialbo).
Fuente: Collins Bird Guide 2nd. edition.



   Antes de seguir, vamos a hacer un poco de historia. Hasta hace unos años (en los últimos años del pasado siglo XX) no se separaron en especies distintas los mosquiteros comunes e ibéricos. Hasta entonces el mosquitero ibérico era considerado una subespecie del mosquitero común. La separación se hizo por criterios desarrollados gracias a los estudios en bioacústica, genética y ecología. En este artículo de la web ResearchGate y disponible en formato PDF lo explican:




   La especie más fácil de ver en los pasos migratorios (sobre todo en el postnupcial u otoñal) es el mosquitero musical Phylloscopus trochilus. No en vano está considerado, antes lo mencionamos, el paseriforme más abundante en la Península Ibérica durante las migraciones. Y la mejor forma de distinguirlo de los muy parecidos mosquiteros común e ibérico es por el oído. Por el sonido que emite el pájaro. El canto de cada especie es distinto y distintivo. El problema es que un ave en migración no suele cantar. Así que es muy probable que tengamos que usar la vista para poder identificarlo. En este caso, volvemos a mencionarlo, hay un rasgo distintivo y definitorio. La  longitud del ala plegada. Lo que los ornitólogos llaman proyección primaria o proyección alar. En los mosquiteros común e ibérico las puntas de las primarias no alcanzan, o lo hacen con dificultad, la base de la cola. En el caso del mosquitero musical se rebasa ese límite de manera muy visible. Además de esta característica diferencial, hay otras que también hemos de tener en cuenta. A saber: Patas y pico más claros, en general, en el mosquitero musical que en el mosquitero común. Franja superciliar muy marcada. Mucho más que en el mosquitero ibérico. Partes inferiores marcadas con un tinte amarillento más o menos intenso. Mejillas claras y delimitadas por una línea oscura. Pero estos rasgos no siempre aparecen de forma tan clara, tan definitoria, como para poder identificar sin dudas a un ejemplar de esta especie. De ahí el que la forma más segura para identificarlo sea la voz.

   Y aquí os compartimos unas fotos de mosquitero musical mostrando, no todo lo bien que quisiéramos, algunos de esos rasgos descritos. A pesar de la aparente diferencia de color en las fotos, todas son del mismo ejemplar y sacadas en el mismo momento.

   1.- Proyección primaria larga. Se ve que sobrepasa la base de la cola:

Mosquitero musical Phylloscopus trochilus



   2.- Franja superciliar y mejilla. La franja superciliar se ve muy marcada. Y la mejilla se ve clara y con el reborde inferior oscuro:

Mosquitero musical Phylloscopus trochilus



   3.- Tinte amarillento en partes inferiores y patas y pico claros. El tinte amarillento no está siempre presente en la especie. Falta en la mayoría de los ejemplares jóvenes:

Mosquitero musical Phylloscopus trochilus


   Los tres rasgos anteriormente descritos sí son diagnósticos vistos juntos y si podemos observarlos con seguridad. Nos llevarán a la cierta identificación del pájaro como un mosquitero musical. Pero los que nos leéis, sabéis muy bien la forma de comportarse de estos pequeños e inquietos paseriformes. No paran casi ni un segundo. No es fácil tener el tiempo suficiente para observar sus rasgos o hacerles una foto decente y poder llegar a su identificación segura. El mejor modo de poder distinguirlos de sus muy similares parientes es por el canto o el reclamo. Los mosquiteros musicales reclaman de continuo mientras se desplazan en busca de alimento. Su reclamo es un "uííít" repetido y ascendente en el tono, o eso nos parece al escucharlo. En esta grabación de la web Xeno-Canto podéis oírlo


   Y en esta otra grabación de la misma web de Xeno-Canto, podéis escuchar su cantar. Un trino silbante, suave y repetido varias veces y con un tono descendente:



   En estos momentos en Asturias (y en Gijón, claro) hay paso de mosquiteros. De las tres especies citadas. Aunque ya llevan semanas en migración activa y puede que ya hayan pasado la mayoría de ejemplares, aún podemos verlos y escucharlos.

   El mosquitero ibérico Phylloscopus ibericus es la siguiente especie que traemos al blog en esta entrada. Estrenamos especie en el blog. El mosquitero ibérico, como su nombre indica, tiene un área de distribución que se circunscribe casi exclusivamente a la Península Ibérica. Tan sólo está presente en una pequeña zona del suroeste de Francia (País Vasco-Francés) y del norte de África (aproximadamente en la zona de Ceuta). Como os comentamos anteriormente, su separación del mosquitero común se hizo a finales del siglo XX. Por lo que aún no hay suficientes datos para la precisa determinación de su población y área de distribución. Aunque os parezca un chiste, solamente han pasado algo más de treinta años desde que fueron consideradas especies distintas. Para complicar más la cuestión, el área de distribución en Europa del mosquitero ibérico se solapa con la del mosquitero común y con las de las otras dos especies citadas en el título de esta entrada. Y también se mezclan en Asturias y en nuestro concejo de Gijón. Las otras dos especies a las que nos referimos son el mosquitero musical y el mosquitero papialbo. Aunque el mosquitero papialbo es un reproductor más bien escaso y muy localizado en el concejo gijonés, podemos encontrarlo en los lugares adecuados. Los datos están sacados del citado Atlas de las Aves Nidificantes de Asturias. Un buen jaleo, como podéis comprobar. Pese a ello podemos ofrecer algunos datos fiables y que ayudan mucho en la identificación de ambas especies. En nuestro país el mosquitero ibérico Phylloscopus ibericus se halla ampliamente repartido por la mitad norte, donde es muy común. En la mitad sur su presencia está restringida a áreas de montaña, umbrías o zonas húmedas y frescas. Y en Asturias tiene preferencia por zonas con vegetación arbustiva y que estén acompañados de árboles. Masas arbóreas densas. Es un habitual de los bosques de ribera, en los que es muy raro encontrar al mosquitero común. En cuanto a la altitud, va desde la costa y hasta unos 800-900 m.s.n.m. No suele estar presente en zonas altas. Aunque hay que tener en cuenta que un ave que está en migración, sea la especie que sea, puede aparecer en cualquier sitio y en cualquier momento. Pero hay una última característica que resulta capital para separar ambas especies. El mosquitero ibérico es un ave estival en España. Solamente viene a nuestro país a reproducirse. A diferencia del mosquitero común que, aunque ve aumentados sus efectivos con las aves migratorias, sí tiene una población invernante en España. Fuentes: SEO/BirdLife y Atlas de las Aves Nidificantes de Asturies:



   No disponemos de fotos de la especie. Ni siquiera de fotos de poca calidad. El mosquitero ibérico tiene, como dijimos, varios rasgos característicos:

1.- Dorso de color verde vivo y que contrasta con las partes inferiores más blanquecinas.
2.- Pecho claro y con un ligero tinte amarillento.
3.- Patas de color acaramelado. No oscuras.
4.- Zona auricular de tono más amarillento que en el mosquitero común.

   
   Aunque no tenemos fotos de él, sí disponemos de una grabación con su canto. Un vídeo grabado el pasado mes de marzo del presente año en la Aliseda Pantanosa. Un lugar al que es muy fácil llegar y observar. Y en el que, de momento, hay varios machos cantores. No son fáciles de fotografiar, pues suelen estar en lo alto de los alisos y metidos entre las ramas y las pocas hojas y brotes que ya hay. Pero sí se les oye. En este vídeo podéis comprobarlo. Ese día había tres machos cantores de mosquitero ibérico:

Mosquitero ibérico Phylloscopus ibericus. Macho cantor.


   Y solamente falta por mostraros al tercer componente del trío. El mosquitero común Phylloscopus collybita. En Asturias y en Gijón se mezcla su área de distribución con las otras tres especies del título de la entrada. Pero a diferencia del mosquitero ibérico, el mosquitero común prefiere zonas con vegetación menos densa. Con menos cobertura arbustiva. En las zonas de costa tiene preferencia por las plantaciones de eucalipto. Sobre todo si tienen sotobosque autóctono. Y está ausente de los bosques de ribera, en los que sí es habitual el mosquitero ibérico. En cuanto a las alturas a las que podemos encontrarlo, van desde el nivel del mar y hasta los 1.700 m.s.n.m. A bastante más altura que al mosquitero ibérico. En Asturias parece que es un colonizador reciente o, cuanto menos, antes era sumamente escaso. El gran ornitólogo asturiano Alfredo Noval Junquera no detectó su presencia hasta el año 1982, cuando escuchó machos cantores. La voz, como ya apuntamos antes en relación al mosquitero musical, es la mejor forma de identificar a las distintas especies de mosquiteros. El mosquitero común tiene un canto bisílabo, monótonamente repetido y que suena algo parecido a "chif-chaf, chif-chaf, chif-chaf...". De hecho su nombre común en inglés es Common Chiffchaff. Podéis escuchar su canto en esta grabación, hecha en el Reino Unido de la Gran Bretaña, claro. Es de la web Xeno-Canto:


   En cuanto a rasgos externos distinguibles a simple vista en el mosquitero común, su proyección primaria es corta. Mucho más corta que en el mosquitero musical. En el ala plegada las primarias sobresalen de la mitad a dos tercios de la longitud que tienen las terciarias en esa misma posición del ala. En resumen tenemos los siguientes rasgos morfológicos:

1.- Dorso con tonos verdosos o pardo-grisáceos (algo más marcados que el mosquitero ibérico) y tonos blanquecinos en las partes inferiores.
2.- Patas oscuras, negruzcas.
3.- Lista superciliar poco marcada.
4.- Zona auricular oscura y poco definida. No hay una línea oscura definida y que bordee una zona auricular clara, como en el caso del mosquitero musical.
5.- Proyección primaria corta. Mucho más corta que en el mosquitero musical.

   Podéis ver alguno de estos rasgos en las siguientes fotos:



Mosquitero común Phylloscopus collybita.
Se ve la corta proyección primaria en el ala plegada.


Mosquiteros comunes Phylloscopus collybita


   Y en cuanto a los mosquiteros comunes hemos de contaros una curiosidad. Como su nombre común indica, los mosquiteros, todos ellos, son aves insectívoras. Pero en el caso de los mosquiteros comunes, que tienen una población invernante, también se nutren de otras fuentes de alimento durante esa época del año. En invierno escasean los insectos. Y los mosquiteros comunes a menudo comen polen y néctar de las plantas y flores que pueden encontrar. Lo que hace que, cuando vemos a uno de ellos durante esa época, presente un aspecto muy peculiar. Tiene las plumas de la base del pico como si tuviesen algún tipo de fijador para el pelo. Como engominadas. Lo veis en estas fotos:


Mosquiteros comunes Phylloscopus collybita con las plumas sucias
por haberse alimentado de néctar y polen.


 

   Ya estamos llegando al final. Como resumen os detallamos los que creemos que son los rasgos visibles más distintivos de las tres especies.

MOSQUITERO MUSICAL

1.- Proyección primaria larga y que sobrepasa con holgura la base de la cola.
2.- Franja superciliar muy marcada y mejilla clara y con un reborde inferior oscuro que la delimita.
3.- Tinte amarillento en partes inferiores y patas y pico claros.
4.- Especie de presencia estival y en los pasos migratorios. Sobre todo en el postnupcial, cuando pasan una gran cantidad de las aves procedentes de Europa. No está presente en invierno.


MOSQUITERO IBÉRICO

1.- Dorso de color verde vivo y que contrasta con las partes inferiores más blanquecinas.
2.- Pecho claro y con un ligero tinte amarillento.
3.- Patas de color acaramelado. No oscuras.
4.- Zona auricular de tono más amarillento que en el mosquitero común.
5.- Especie de presencia estival. No está presente el resto del año en Asturias.


MOSQUITERO COMÚN

1.- Dorso con tonos verdosos o pardo-grisáceos y tonos blanquecinos en las partes inferiores.
2.- Patas oscuras, negruzcas.
3.- Lista superciliar poco marcada.
4.- Zona auricular oscura y poco definida. Sin una zona auricular clara bordeada por una línea oscura.
5.- Proyección primaria corta. Mucho más corta que en el mosquitero musical.
6.- Especie presente todo el año en Asturias. Hay una pequeña población invernante.

 


   Y esto ha sido todo por hoy. Somos conscientes de que la distinción de visu en el campo de algunas de las especies de mosquiteros presentes en nuestra región es una tarea difícil. Además de las muchas similitudes morfológicas que presentan, con una gran variabilidad en cada especie, se suma el hecho de sus costumbres inquietas, su casi constante presencia en lo intrincado de la vegetación y su pequeño tamaño. No en vano y debido a su pequeñez, en Asturias (y en asturiano) tienen un nombre popular muy descriptivo: "Pioyín" o "pioyinos" (piojín o piojinos). No obstante y si habéis leído hasta aquí, podéis tener claras una serie de características, de claves, que os ayudarán a distinguir a estas tres especies, muy parecidas entre sí. Hasta una próxima entrada. Gracias por visitarnos.