Aves en Gijón

Birdwatching in Gijón (N Spain)

viernes, 3 de febrero de 2023

Gaviota enana "Hydrocoloeus minutus" en Gijón. Un escaso visitante.

    Este invierno en el concejo de Gijón está siendo muy bueno para la observación de algunas especies de gaviotas cuya presencia aquí es, cuando menos, escasa. A las ya vistas durante el otoño y lo que va de invierno en Gijón (gaviota groenlandesa, gaviota de Delaware, gaviotas canas o gaviota del Caspio) se ha unido ahora una observación, realizada el pasado día 7 de enero, de un adulto de gaviota enana Hydrocoloeus minutus. Una especie muy poco habitual en nuestras tierras y que se estrena en el blog. Y de la que hemos tenido una gran arribada este invierno. Ha habido lo que los ornitólogos llaman un influx. Que no es más que una irrupción de una gran cantidad de ejemplares de una especie. Arribada que viene motivada por una o varias causas. En el caso de las gaviotas enanas esta irrupción se dio como consecuencia de una serie de temporales durísimos en la mar. Muy fuertes y repetidos muy seguidos en un corto espacio de tiempo. Ello hizo que algunos ejemplares de la especie llegaran incluso a muchos humedales del interior de la Península Ibérica. Y que en las rasas costeras del Cantábrico y de la fachada atlántica de Galicia se pudieran contemplar bandos de decenas de ejemplares. Una foto de la protagonista de esta entrada. La gaviota enana, una adulta, es la que se ve en la esquina superior derecha. Abajo a la izquierda se ve una gaviota cabecinegra Larus (Ichthyaetus) melanocephalus también adulta. Se ha dejado así para comparar tamaño y estructura de ambos ejemplares.

Gaviota enana Hydrocoloeus minutus. 7/01/23.

   La gaviota enana, como seguramente sabéis, anida en zonas muy alejadas de nuestras tierras. La colonia de cría más cercana está en los Países Bajos. Recientemente ha empezado a criar en Norteamérica. Y en invierno, cuando la podemos ver aquí, es un visitante escaso en aguas cantábricas. Es mucho más común en el Mediterráneo. Especialmente en los Deltas del Ebro y el Llobregat y en la Albufera de Valencia. Fuente: SEO/BirdLife.

https://seo.org/ave/gaviota-enana/


   En este mapa podéis ver la distribución mundial de la gaviota enana. Está sacado de Wikipedia:

Gaviota enana Hydrocoloeus minutus. Mapa mundial de distribución.
En verde, la zona de cría. En azul, el area de invernada. Fuente: Wikipedia.


   Os dijimos antes que es una especie escasa en nuestro concejo. No nos equivocamos. Es cierto que casi todos los años se pueden ver gaviotas enanas en paso migratorio por la costa. Pero es poco habitual verlas posadas o en vuelo dentro de la bahía gijonesa. El concejo de Gijón es uno de los principales de Asturias, sino el más importante, para la especie. Y dentro del mismo hay dos enclaves que destacan sobre el resto. El primero es el puerto de El Musel y sus alrededores. Y el segundo es el embalse de San Andrés de los Tacones. Algunos inviernos, la época más propicia para poder ver a las gaviotas enanas estacionadas, se pueden ver pequeños bandos en ambos lugares. Por ejemplo y según se recoge en los citados anuarios ornitológicos, la mayor concentración de gaviotas enanas en el concejo de Gijón se dio en el año 2000, con trece (13) aves en el puerto de El Musel y ocho (8) ejemplares en el embalse de San Andrés de los Tacones. Si las condiciones meteorológicas les obligan a ello, como ha sucedido en este otoño invierno, las aves se ven forzadas a refugiarse en la costa. También ocurrió algo similar en el invierno de 1996. Desde finales de ese año y de forma persistente, soplaron vientos muy fuertes del tercer y cuarto cuadrantes. Vientos de componente sur y oeste. Los que llevan componente sur son contrarios al sentido del viaje migratorio. Los de componente oeste causan temporales en la mar. Ambos vientos, cuando soplan fuerte, obligan a las aves a buscar refugio en bahías, puertos, playas y embalses costeros. En ese invierno de 1996 se anotaron en Gijón un total de cuarenta y una (41) gaviotas enanas. La mayoría, como antes dijimos, en el embalse de San Andrés y el puerto de El Musel y sus alrededores. Fuente: Annuariu Ornitolóxicu d'Asturies. Revista El Draque:

http://www.coa.org.es/index.php/eldraque


   En general las estancias de esta especie en sitios abrigados suelen ser de corta duración. Las gaviotas enanas aquí, en Asturias, no se acercan a la costa a no ser que la meteorología les obligue a ello. Y el día en el que se vio a la gaviota enana el tiempo no era, precisamente, el más apropiado para salir de casa. Fuerte viento del O/NO y frecuentes chubascos estaban azotando en Gijón esa mañana. Volviendo a la gaviota enana vista el pasado día 7 de enero, estuvo en la zona escasos quince minutos. Llegó, se posó en el pedrero junto a un bando de gaviotas cabecinegras Larus (Ichthyaetus) melanocephalus, se arregló el plumaje y se marchó volando en dirección N/NE. En este vídeo podéis verla en el proceso de acicalarse y cuidar el estado de sus plumas.

Gaviota enana Hydrocoloeus minutus. 7/01/23.


   Como os dijimos al principio de la entrada, esta gaviota enana es adulta. Lo sabemos porque el color de la parte superior del ala es gris, sin marcas oscuras y con el borde de fuga, el borde posterior, de color blanco desde las secundarias más internas y hasta las primarias más exteriores. El ala, por su parte inferior, tiene las primarias de color negro y las infracoberteras alares color gris oscuro, gris pizarra. Y con el mismo borde de fuga de color blanco. En las aves de primer invierno sin embargo, las alas son blancas por la parte inferior. Y la parte superior tiene un diseño de rayas negras que recuerda a una eme mayúscula (M). Bastante parecido al que tiene una gaviota tridáctila Rissa tridactyla joven, aunque la gaviota enana es mucho menor, pues es la gaviota más pequeña del mundo. Mide unos 25-27 cms. de largo y tiene una envergadura de 75 a 80 cms. La longitud es similar a la de, por ejemplo, un zorzal charlo Turdus viscivorus. Sin embargo la envergadura de la gaviota enana es casi el doble que la de un zorzal charlo. Aún así, la envergadura de las gaviotas enanas es mucho menor si la comparamos con la de las demás gaviotas presentes en nuestras tierras. La gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus, una especie muy común en Gijón durante el invierno y la siguiente en tamaño en lo referido a las gaviotas más comunes que vemos en Asturias, tiene una envergadura que va de 100 a 110 cms. Lo que hace que nuestra protagonista destaque mucho cuando se la ve mezclada con otras gaviotas que viajan en vuelo a lo largo de las costas. Volviendo al diseño del ala de los adultos. Compartimos una foto en la que, a pesar de la poca definición, se ven con la suficiente claridad los rasgos que antes os citamos. Alas gris claro por encima, negro y gris pizarra por debajo y borde blanco posterior del ala. A ello hay que sumar, en el caso de este adulto y en esta época invernal, un pico pequeño y negro, patas rojizas, una mancha auricular negra y restos del capirote negro del plumaje nupcial. El pico negro, que solamente tienen en invierno, lo comparten con los juveniles y primeros inviernos de una gaviota que solemos ver en paso migratorio por la costa o en las salidas en barco para ver aves pelágicas. Esa especie es la gaviota tridáctila. Os recordamos que la gaviota enana es el ave que se ve en la parte de arriba de la imagen:

Gaviota enana Hydrocoloeus minutus adulta mostrando las alas.
Por la parte inferior son de color negro y gris oscuro, con el borde de fuga blanco.
Por arriba, grises claras con el mismo borde de fuga de color blanco. 7/01/23.



   Para ir cerrando la entrada de hoy, os repetimos que este invierno y debido a las condiciones meteorológicas, hemos tenido una fuerte arribada en la Península Ibérica de gaviotas enanas y también de otras especies. Si habéis estado atentos a las noticias en la prensa y las redes sociales, sabréis que esta sucesión de mal tiempo es una de las causas, probablemente la principal de ellas, de la enorme mortandad de aves marinas. A las playas de la Península Ibérica están llegando a diario cientos de aves marinas muertas orilladas. Aves que la marea deposita en las playas. Sin salir de Asturias tenemos que deciros que el total de aves recogidas ya ronda las cuatrocientas. Y subiendo. Y sin salir de Gijón deciros también que ha habido días de recoger hasta ocho cadáveres en una sola playa. Volviendo a las gaviotas enanas, hemos de contaros que muchas ya se han marchado. Pero algunas pocas todavía pueden estar metidas en rasas costeras, puertos y embalses. Asturias tiene una costa muy extensa. Y aunque hay personas que van muy a menudo a mirar en los sitios adecuados y muy pocas o ninguna ven ya, siempre se puede tener la suerte de encontrar algún ejemplar que entre a refugio. Como sucedió en el caso de la gaviota enana de esta entrada. Aprovechad e id a mirar. No se tienen muchas oportunidades para contemplar a esta bonita especie. Como ejemplo, deciros que la última gaviota enana que tenemos registrada como sedimentada en nuestra base de datos particular, data del año 2006 y fue vista en los muelles de Rendiello del puerto de El Musel. Dieciséis años han pasado desde entonces. También habéis podido leer, según se recoge en los anuarios ornitológicos, que se han visto gaviotas enanas estacionadas en Gijón después de la fecha de esta observación personal. Pero si no se va a mirar con frecuencia y coincide la visita con la llegada de esta especie (recordad: paciencia, constancia y suerte), muy probablemente no podremos echarle la vista encima. Otro vídeo de la última gaviota enana vista. En él se la ve arreglando con el pico parte del plumaje y batiendo las alas. El plumaje de esta especie tiene que estar en las mejores condiciones para enfrentarse a los rigores del bravo már abierto. Su elemento fuera de la época reproductora.


Gaviota enana Hydrocoloeus minutus. 7/01/23.


   Nada más por hoy. Solamente deciros que no dejéis de salir al campo a pajarear. Nunca sabes qué te va a traer el destino ese día. Y si salís con frecuencia, desafiando las condiciones meteorológicas en esos días en los que la prudencia y el sentido común nos dicen que sería mejor permanecer en casa, tendréis más oportunidades de ver cosas. Gracias por vuestra visita.

martes, 17 de enero de 2023

Gaviota reidora "Chroicocephalus ridibundus" lituana.

    El anillamiento científico de aves proporciona datos muy útiles. Si sois lectores habituales del blog sabréis que somos defensores de esta práctica. Que es de capital importancia para conocer las costumbres de las aves. El anillamiento de aves comenzó a finales del S. XIX en Dinamarca. Cuando H. C. Mortensen empezó a anillar, de forma artesanal, unos estorninos pintos. La práctica tuvo un rápido éxito. Y en los años 30 del pasado siglo XX ya se había extendido a veintidós países. En España tuvo sus comienzos en 1930. Pero no se generalizó hasta el año 1952, cuando se empiezan a poner en marcha importantes campañas de anillamiento. Las anillas metálicas con las que se empezó a anillar, han evolucionado en diseño y materiales. Actualmente son muy ligeras. La evolución del anillamiento ha llevado a que se coloquen también a las aves las llamadas anillas de lectura a distancia. Anillas de plástico de colores que, o bien llevan un código grabado, o tienen una combinación de anillas de color sin código. Esto se hace para el estudio de una población concreta de una especie en particular. Pero siempre ha de ponerse, junto a la anilla de color, una anilla de metal. Es como el DNI del ave, esa anilla metálica. Las anillas de color de lectura a distancia facilitan mucho la labor a los que nos dedicamos a recoger las observaciones de aves anilladas. Se ven muy fácilmente casi a simple vista. Y con un telescopio se pueden leer. También se pueden fotografiar para, a continuación, leer el código. Con esa información el coordinador del programa de anillamiento nos mandará el historial del ave cuya anilla hemos visto y leído. Pero el panorama se complica cuando el ave solamente lleva anilla metálica. Estas anillas de metal son pequeñas, estrechas y de difícil lectura. Se requieren grandes dosis de paciencia y suerte para poder leer por completo el código alfanumérico de una de ellas. Y ambas cosas se dieron en el caso de esta gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus que lleva una anilla lituana. Y que vimos en Gijón en dos ocasiones. He aquí a la lituana:

Gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus anillada en Lituania. HA 55.974. 22/11/22.

   La primera vez que se vio fue el 22 de noviembre del pasado año. Solamente se pudo leer, con telescopio, el código numérico. Que es 55.974. El alfabético fue imposible, pues quedaba por la otra parte de la pata. Por la parte de la anilla que no se veía desde nuestra posición. Sabemos que el código alfabético de las gaviotas reidoras de Lituania empieza, actualmente, por HA. Pero sin la certeza de haberlo leído no se puede tramitar una anilla. Menos aún si tenemos en cuenta que el ejemplar visto es un adulto. Y que en el pasado el código numérico de las anillas lituanas de metal era de seis dígitos. Y aquí entran de nuevo en liza los dos factores de los que antes hablábamos. La paciencia y la suerte que tuvo Alfredo Benjamín Ramírez Sancho para volver a ver a la gaviota en el mismo sitio el día 5 de diciembre del año pasado. Hace pocas semanas. Alfredo pudo fotografiar y leer el código completo. Que, efectivamente y como sospechábamos, es HA 55.974. Solamente quedaba enviar el dato a la central de anillamiento. La observación fue enviada por mí al apartado de anillamiento de SEO/BirdLife. Y a la central lituana por parte de Alfredo. Y ya han contestado desde Lituania con el historial del ave. Que como podréis imaginar y tratándose de una anilla metálica, es un historial muy breve. Consta de la fecha y lugar de anillamiento y la fecha y lugar de observación. La gaviota reidora fue anillada en el nido siendo un pollo que todavía no volaba. En una isla del lago Kretuono. El 5 de junio del año pasado. Dicho lugar está situado bastante cerca de la frontera con Bielorrusia. En esta captura de pantalla de Google Earth podéis ver el sitio con las coordenadas GPS que el coordinador nos envió:

Lago Kretuono, Lituania. Lugar de anillamiento de HA 55.974. Fuente: Google Earth.

   La foto de la gaviota del principio de esta entrada está hecha con el zoom óptico de la cámara, una bridge con un gran aumento, desplegado a tope. También es así en las dos siguientes fotos. En las originales, vistas en la pantalla al 100% de tamaño, se lee la anilla sin problemas. Ese día estuvo posada muy cerca del muro del paseo. Pero no se lee el código completo pues,  por desgracia, nunca se puso en la orientación necesaria para leer la parte alfabética. En esta otra foto se lee la segunda parte del código. Que es 974:

Gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus anillada en Lituania. HA 55.974. 22/11/22.

   Y en esta tercera foto, al igual que en la primera, se lee la primera parte del código numérico: 55.9:

Gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus anillada en Lituania. HA 55.974. 22/11/22.

   Podéis verlo aquí con mayor claridad. En estos recortes de fotos:

Gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus anillada en Lituania. HA 55.974.
22/11/22. En la foto se lee 55.9 arriba. Y abajo HUA (LITHUANIA).


Gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus anillada en Lituania. HA 55.974.
22/11/22. En la foto se lee 974 arriba. Y abajo NIA (LITHUANIA).


   Esta es la segunda gaviota anillada en Lituania que tuvimos ocasión de leer. La primera fue otra gaviota reidora, como antes os contamos. Y fue en el año 1995, en el Parque de Isabel la Católica. Llevaba solamente una anilla metálica con el código 403553. Había sido anillada el 13/06/94 siendo un pollo en Babtai. En el centro de Lituania. Como habéis visto, el código de esta primera anilla lituana consta de seis dígitos numéricos, sin letras. Esa fue la principal razón por la que, hasta que no tuvimos la certeza de haber leído el código completo, no se tramitó la observación de la anilla. Ambas gaviotas reidoras tenían aspecto de adultas, por lo que no era posible saber la edad actual de la gaviota. Y tampoco y siquiera de forma aproximada, se sabía la fecha en la que había sido anillada. Podía, perfectamente, ser una anilla antigua. Se sabe que en cautividad esta especie de gaviota vive más de veinte años. En lo referente a las anillas vistas y después de más de treinta años de empezar con esta actividad, resulta curioso comprobar las diferencias, en cuanto al número de lecturas, que hay entre países de la misma zona geográfica. En concreto, en los situados a orillas del Mar Báltico: Alemania, Dinamarca, Polonia, Suecia, Finlandia, Estonia, Lituania y Letonia. Si hablamos de aves anilladas, desde Alemania y Polonia nos llegan en muy buenos números aves con anillas de color de lectura a distancia. En lo que respecta a Dinamarca, solamente recibimos unas pocas. De Finlandia y Suecia, menos aún. Los registros son casi testimoniales. Como en el caso de Lituania. De Estonia no tenemos avistamientos. Y de Letonia solamente una gaviota reidora con metálica leída de forma incompleta. ¿Por qué esta diferencia entre países que están en la misma zona geográfica? Pues en el caso de Lituania creemos que se debe a que en dicho país se anilla en poca cantidad. Y aún menos se hace con anillas de color de lectura a distancia. A diferencia de lo que sucede en la vecina Polonia, por ejemplo. Son veintisiete las anillas polacas, metálicas y de color, que hemos leído hasta ahora. Y solamente dos, de metal, lituanas. Y si recordáis las fechas de anillamiento y avistamiento de ambas gaviotas, fueron vistas a los pocos meses (algo más de un año en el segundo caso) de su anillamiento. Ello nos hace pensar que llegan a nuestras latitudes bastantes más gaviotas de Lituania, Bielorrusia, Letonia y Estonia de las que vemos con anillas. Tened en cuenta, como ya os dijimos, que leer una anilla metálica es tarea muy difícil. Si además no se anilla en cantidad en esos países, todavía es más complicado dar con algún ave de esas procedencias. Volviendo a nuestra gaviota reidora, la distancia en línea recta recorrida desde su lugar de nacimiento y hasta que la vimos aquí, fue de algo más de dos mil seiscientos kilómetros. En esta captura de Google Earth lo podéis ver:

Distancia en línea recta recorrida por la gavita reidora lituana
 HA 55.974 desde el lago Kretuono hasta Gijón.


   Nada más por hoy. Esperamos volver a ver este invierno a la turista lituana. Parece, a tenor de las fechas de las observaciones, que está invernando en Gijón. Será muy difícil volver a leer el código completo. Pero ahora que lo sabemos, así como la edad de la gaviota y la pata en la que está puesta la anilla, no hará falta leerlo de forma completa para poder identificarla. Damos las gracias a Alfredo Benjamín Ramírez Sancho por hacernos partícipes de la lectura completa de esta anilla, por su tramitación a la central de anillamiento lituana y por la comunicación del historial. Muchas gracias. Y gracias a vosotros por visitarnos. Hasta una próxima ocasión.

martes, 3 de enero de 2023

Migración de aves marinas desde la costa. Generalidades.

    El otoño es época de migración de las aves. Al terminar el período de cría, las aves van a pasar el invierno a lugares más cálidos. También viajan algunas especies que nidifican en el hemisferio sur y que han pasado aquí su invierno, nuestro verano. Entre estas especies de aves migratorias, están las marinas. Para quienes vivimos en lugares de costa o próximos a ella, la migración de aves a lo largo de las costas tanto de marinas, como también de acuáticas y terrestres, es algo muy esperado. Los aficionados a este fenómeno vamos a los cabos costeros para contemplar el paso de aves migratorias a lo largo de las costas. En Gijón el mejor lugar de acceso libre para ello es el Cabo San Lorenzo, que cierra por el este la bahía. El otro cabo de nuestro concejo, el Cabo de Torres que está situado al oeste, es un sitio poco propicio. A pesar de que se adentra más en la mar que el Cabo San Lorenzo. Los motivos son dos: El Cabo de Torres tiene un islote al final. Y además tiene los diques del súper puerto de El Musel justo al este y pegados al cabo. Estos diques se adentran más de un kilómetro en la mar. Estas dos características hacen que las aves pasen a demasiada distancia del observador. Volviendo al Cabo San Lorenzo, desde el mirador que hay allí se contempla esta vista si se mira al NE:

Panorámica de la costa nordeste desde el mirador del Cabo San Lorenzo, Gijón.

   Y visto desde abajo, este es el lugar de observación donde solemos contemplar el paso de aves marinas. Al pie del citado mirador: 

Observando el paso migratorio desde el mirador del Cabo San Lorenzo.
Gijón. 3/10/21.


   La migración de aves, hablando en general, es una oportunidad bianual que se tiene para hacer observaciones de especies que, en lo referido a las aves marinas y acuáticas, van desde las comunes y corrientes, como los alcatraces atlánticos Morus bassanus, a las muy escasas o raras. Por ejemplo, los paíños de Wilson Oceanites oceanicus, los piqueros Sula sp. o los petreles Pterodroma sp. La migración de aves a través de la costa es, además, una inmejorable escuela para afinar nuestras habilidades como observadores. Un ave en paso por la costa no para. Va volando de un extremo a otro de nuestro campo de visión. Y si no somos capaces de identificarla en ese lapso de tiempo, no vamos a volver a verla. Pasa volando y no vuelve. Además y para complicar más el asunto, las aves no pasan todas a la misma distancia del observador. Algunas, como varias especies de gaviotas, algunas pardelas, como las pardelas baleares Puffinus mauretanicus y algunos págalos Stercorarius sp. o colimbos Gavia sp., sí pasan con frecuencia relativamente cerca. Pero otras, como la mayoría de pardelas o las gaviotas tridáctilas Rissa tridactyla y de Sabine Xema sabini, pasan casi siempre lejos. Es fácil comprender la complicación que supone tener que escoger la franja de terreno que queremos controlar, pues no podemos mirar a la vez a todos los sitios. Si estamos acompañados la cosa es menos difícil. Si hay más de un observador lo más normal es dividir los esfuerzos y mirar a distintas distancias. Pero el objeto de esta entrada no es hablaros de las especies que podemos ver en paso migratorio por la costa. Sino de hacerlo sobre una serie de generalidades acerca de lo que consideramos necesario para poder realizar esta actividad de la forma más satisfactoria posible. Vamos a desglosar, numeradas. una serie de características a tener en cuenta y de pautas que llevar a cabo para poder disfrutar lo mejor posible de la actividad. A ellos vamos.

1.- METEOROLOGÍA:

   La importancia de la meteorología, ya os lo hemos contado anteriormente en el blog, es capital en la observación de aves. Dependiendo de las condiciones meteorológicas, tendremos un mejor o peor paso de aves por la costa. En este sentido hay en Internet muchas páginas web sobre meteorología que es conveniente seguir con atención. De ellas, hay dos que creemos necesario tenerlas muy en cuenta. La de la Agencia Estatal de Meteorología AEMET (https://www.aemet.es/es/eltiempo/prediccion) y la de su correspondiente agencia británica, Met Office, mostrando los mapas meteorológicos previstos (https://www.metoffice.gov.uk/weather/maps-and-charts/surface-pressure/). Explicado de manera muy básica y en el caso del paso de aves marinas por nuestras costas gijonesas o cantábricas, es necesario que haya un tiempo bueno y relativamente estable en las zonas de salida del norte y este de Europa. Y que, a su vez, tengamos una borrasca situada en el noroeste de las costas gallegas, algo por encima de las Islas Azores. Y como ya sabréis los lectores veteranos de este blog, os recomendamos un libro muy instructivo titulado "Weather and Bird Behaviour", escrito por Norman Elkins y editado por T. & A. D. Poyser. Está en inglés y requiere un esfuerzo para leerlo y entenderlo. Pero también es cierto que, gracias a Internet, tenemos traductores automáticos en línea que nos facilitan mucho la labor.


Weather and Bird Behaviour. Autor: Norman Elkins.

   Por si no os apetece comprar el libro (que se vende en Internet en edición digital), os ponemos unos párrafos, traducidos grosso modo, del original inglés.

   1a.- En el capítulo 7 escriben sobre las condiciones que tiene que haber para un buen paso de aves marinas. En la ilustración que se ve en el libro (la número 22) y para el caso asturiano, solamente hay que desplazar la borrasca hacia el suroeste. Hasta que, más o menos, la tengamos en un lugar situado al noroeste y un poco por encima de Galicia. En las zonas de salida de las aves marinas (Islas Británicas, Escandinavia, Islandia...) es muy conveniente que haya buen tiempo que anime a las aves a viajar. Copiado del libro y posteriormente traducido: "The synoptic situations that give the most favourable migration weather are those providing substantial areas of clear skies and favourable winds over the area of origin of the migrant, particulary if persistent." Traducido libremente: "Las situaciones sinópticas (por ejemplo, las que vemos en un mapa meteorológico) que dan el clima más favorable para la migración, son aquellas que brindan áreas sustanciales de cielos despejados y vientos favorables sobre el área de origen del (ave o grupo de aves) migrante, particularmente si (esas condiciones) son persistentes". Y en el mismo capítulo, unos párrafos más adelante, escribe sobra la importancia de la dirección del viento en la migración. Con vientos favorables, de cola, las aves se animan a partir:  "Optimum wind parameters, concerning both direction and variation with height, are obviously important factors in the initiation and manteinance of migration. Even the final destination can be determined by wind direction". Traducido grosso modo: "Los parámetros óptimos del viento, tanto en dirección como en variación con la altura, son obviamente factores importantes en el inicio y mantenimiento de la migración. Incluso el destino final se puede determinar por la dirección del viento." De la lectura de estas frases se deduce que una variación repentina en la dirección e intensidad del viento, hará que un ave migratoria, de la especie que sea, pueda parar en un lugar inesperado. No olvidemos lo escrito anteriormente. Las aves buscan condiciones ideales en las zonas de salida para comenzar su viaje. Pero no pueden predecir qué se van a encontrar en el camino hacia su destino. Esa variabilidad en las condiciones, en este caso del viento, es una de las causas (la principal, en nuestra opinión) de la aparición de rarezas.

   1b.- En el capítulo 12, exclusivo de aves marinas, hay una frase que consideramos clave en la migración postnupcial: "Substantial westwards movements at Cap-Gris-Nez, on the north coast of France, are invariable associated with the westerly winds and clearly skies to the rear deep Noth Sea depressions (Oliver 1971)." Traducido groseramente significa que: "Los grandes pasos hacia el oeste en Cap-Gris-Nez, en la costa norte de Francia, están invariablemente asociados a vientos del oeste y cielos clareando tras el paso de profundas borrascas en el Mar del Norte." Lo mismo pasa aquí. Pero cambiando Cap-Gris-Nez por Punta de La Vaca o cualquier otro cabo asturiano. Y Mar del Norte por Mar Cantábrico. Y aquí viene otra clave para poder tener un buen paso de aves marinas: Es capital ir al paso de marinas en cuanto que las condiciones meteorológicas nos lo permitan. En el caso que nos ocupa es bastante cierta esa frase de "cuanto peor, mejor". Lo que queremos decir con en cuanto que las condiciones meteorológicas nos lo permitan es que, en cuanto deje de llover o de llover de continuo y solamente caiga algún chubasco de vez en cuando, hay que ir al campo a observar. No esperar a que el tiempo estabilice. La fuerte lluvia o los chubascos persistentes, ralentizan o detienen el paso migratorio. Pero en cuanto las condiciones mejoran, en cuanto deja de llover con intensidad y solamente caen chubascos esporádicos, las aves marinas vuelven a volar. En concreto y en el libro citado y con el párrafo que hemos entresacado, se refieren a la pardela sombría Ardenna grisea. Y en otro lugar del mismo capítulo se refieren a la pardela pichoneta Puffinus puffinus. Pero es algo que vale también para el resto de aves marinas. En este mapa sacado de la web Met Office y que no es otra cosa que el servicio meteorológico oficial del Reino Unido, podéis ver lo que os contamos. Un frente del O/NO acaba de barrer la Península Ibérica y parte de Europa. Y de dejar una estela de copiosos aguaceros. Un cuña anticiclónica se está aproximando por el SO. Esos momentos fueron los que aprovechamos para ir al cabo a mirar. Y pudimos contemplar un muy buen paso de aves:

Mapa meteorológico correspondiente al viernes 18/11/22.
Fuente: Met Office.


2.- ÉPOCAS DEL AÑO:

   2a.- El fenómeno de la migración se da dos veces al año. Y ambos pasos migratorios se conocen como migración prenupcial y migración postnupcial. La primera, llamada migración prenupcial o primaveral, sucede a últimos de invierno y comienzos de la primavera. Cuando las aves viajan desde sus lugares de invernada, situados en latitudes sureñas, hacia las zonas de cría. Que generalmente están en el norte y este de Europa, si hablamos del caso de la Península Ibérica y, por tanto, de Asturias y Gijón. De los dos fenómenos migratorios consideramos al paso postnupcial como el más adecuado para ir a mirar. El paso prenupcial es intenso. Pero breve. Las aves van con prisas hacia el norte. Deben llegar, ocupar sus territorios de cría y criar con éxito a sus pollos. Una vez más os ponemos lo que dice el citado libro sobre esta migración primaveral: "In spring, similar conditions apply, but passage is more rapid and urgent". Es decir que: "En primavera (son válidas) condiciones similares, pero el paso es más rápido y urgente". En cuanto a la migración postnupcial u otoñal, es la segunda oportunidad que tenemos para ver la migración. Y se da desde el final de verano y durante todo el otoño. Después de la época de cría, las prisas por llegar a sus lugares de invernada son menores. Además y dependiendo del mayor o menor éxito reproductor de la temporada, viajan adultos y jóvenes. Bien mezclados, bien de forma separada. Aunque también en esta época del año hay algunas especies que están en paso prenupcial. Como la pardela sombría citada anteriormente. Es una especie que nidifica en el Atlantico Sur y pasa su invierno, nuestro verano, entorno al Mar del Norte. En lo que se refiere a este paso postnupcial del 2022 hay que decir que es de los peores que se recuerdan en lo referido a algunas especies de aves. Una epidemia de gripe aviar ha diezmado las poblaciones de aves marinas. Tanto de adultos, como de crías. Por poner un ejemplo concreto, el virus ha matado al 40% de la población reproductora conocida de págalo grande Stercorarius skua.

   2b.- Pero además de las épocas migratorias muchas aves, tanto marinas, como terrestres, también se desplazan debido a las condiciones meteorológicas. Hay especies de aves marinas, sobre todo las que anidan más al norte y entorno al Ártico, que invernan en los mares norteños. Y que raramente llegan a nuestras latitudes. Y hay que tener en cuenta sobre las otras especies que sí son más corrientes de ver en nuestras aguas, que hablamos de aves marinas. Aves que solamente pisan tierra para criar a sus pollos. El resto del año lo pasan en la mar abierta. Por lo que no es fácil verlas desde la costa. Los momentos en los que podemos ver en buenos números a estas especies son cuando hay fuertes temporales en alta mar. Ello les obliga a buscar el refugio de la costa. Aquí hay que volver sobre la importancia de la meteorología. Cuando las condiciones meteorológicas son propicias para la observación desde costa, sea por el motivo que sea e independientemente de la época del año, hay que ir a mirar.


3.- LUGARES PROPICIOS:

   3a.- Cabos costeros y sus aledaños. Creemos que no hace falta explicar este punto. Pero lo hacemos igualmente. Los cabos son la parte de tierra firme que más se adentra en la mar. Y las aves marinas que viajan a lo largo de la costa deben pasar por delante de ellos. Si las condiciones meteorológicas son propicias, suelen hacerlo a muy corta distancia de la línea de tierra. En el caso asturiano y hablando de cabos, hay un lugar que destaca sobre el resto. Es la Punta de La Vaca en las afueras de Luanco, Gozón. Es el último gran escollo que las aves tienen que salvar antes de superar el Cabo de Peñas. El Cabo de Peñas también sería un excelente lugar si no fuera por dos detalles cruciales. Su costa es muy escarpada. La altura ronda los cien metros. Y además tiene una serie de islotes más allá del fin de la tierra firme. La altura hace que, aunque tengamos una gran perspectiva sobre el paso, veamos muy pequeñas a las aves. Y ese mismo efecto consiguen los islotes del final del cabo. Las aves marinas suelen rebasar por fuera todos los obstáculos terrestres. Y la distancia desde tierra firme y hasta la zona en la que pasan las aves es demasiado grande. En La Punta de La Vaca, sin embargo y al no haber ningún obstáculo a partir de la punta del cabo, en los días propicios para el paso de marinas, algunas llegan a pasar por debajo de la posición del observador. A los pies. La mayoría lo harán a una relativa corta o muy corta distancia. Y solamente unas pocas lo harán lejos de tierra.

   Otras alternativas a los cabos costeros son los parques que pueda haber en sus inmediaciones. En lo que conocemos de Asturias hay varios ejemplos. Entorno a la Punta de La Vaca tenemos Moniello al oeste y La Mofosa al este. El primero tiene poca altura sobre el nivel del mar. Y si hay olas grandes, llegarán a taparnos a las aves que pasan por delante. En el caso de La Mofosa y en relación con la Punta de La Vaca, la distancia a la que pasan las aves en migración es mayor. Pero aún así es una muy buena y cómoda alternativa al citado cabo. La Mofosa está situada al este y muy próxima a la Punta de La Vaca. Y todo lo que veamos pasar desde allí es lo que verán a continuación desde el cabo.

   3b.- Diques exteriores de los puertos comerciales o pesqueros. En el caso de los puertos y aunque los diques exteriores, las bocanas, son un muy buen lugar y constituyen, en muchos casos, una estupenda alternativa a los cabos, hay un gran inconveniente. En los puertos comerciales, por ejemplo el puerto gijonés de El Musel, el acceso a esos lugares está restringido. Y es necesario gestionar un permiso que, generalmente, no suele concederse.


4.- ÓPTICA:

   4a.- Telescopio. Consideramos muy necesario, prácticamente imprescindible el uso de un telescopio si nos vamos a dedicar con asiduidad a la observación del paso de aves desde costa. Pero... ¿Qué clase de telescopio es necesario?

   4aa.- Un telescopio terrestre es lo más adecuado. Pero si es de calidad, será caro. En ocasiones, muy caro. Y no todos podemos gastarnos los miles de euros (más de 5.000 €. en el caso del tope de gama de la marca más cara) que vale uno de ellos. No vamos a daros marcas, calidades y precios. En Internet y en nuestros lugares de residencia hay multitud de sitios en los que podemos comprar un telescopio. Bien compra en línea, bien en una tienda de nuestra ciudad. Lo que sí os tenemos que decir es que un buen telescopio, de esos con los que duele rascarse el bolsillo cuando lo pagamos, es una inversión. Más que un gasto, lo consideramos como una inversión. Es algo que nos durará toda la vida. Y que, si llega el caso, podrán usar nuestros hijos o los familiares que nos sucedan. Un telescopio terrestre que reúna las tres "bes" (bueno, bonito y barato) creemos que no existe. Y un telescopio de poca calidad óptica opinamos que nos traerá muchos sinsabores. Poca definición y poca claridad de imagen. Como consecuencia, errores de identificación y mínimo disfrute de nuestra actividad.

   4ab.- Una opción diferente, dentro de los telescopios terrestres, son los llamados mini telescopios. La primera en subirse al carro de este segmento fue una conocida marca japonesa. Pero ya hay otras marcas punteras que los tienen en su catálogo. Son aparatos de poco peso y tamaño, fáciles de transportar y manejar. Y que, además, tienen un precio relativamente barato. Como unos prismáticos de la gama media-alta de la marca.

   4ac.- Una alternativa más económica a un telescopio terrestre, sin salir del campo de los telescopios, la constituye un telescopio astronómico de reflexión. Un telescopio astronómico de espejos. Muchos amigos ornitólogos han empezado así cuando han querido ampliar las distancias a las que podían observar e identificar aves. Un telescopio astronómico de espejos de una calidad aceptable ya no cuesta miles, sino cientos de euros. Y nos dará imágenes de bastante claridad y definición. Los problemas que presenta, en nuestra opinión, son el peso y sobre todo la fragilidad. Son delicados de manejar. Su sistema de captación de luz, mediante espejos alineados, es muy sensible a los golpes. Un tropiezo y su correspondiente golpe, con frecuencia significa que los espejos se desalinean. Y las imágenes se ven dobles o borrosas. La reparación del problema es, a menudo, más costosa que la adquisición de un nuevo telescopio.

   4ad.- Pero el telescopio necesita una base sobre la que apoyarse y un dispositivo sobre el que moverse. Necesita un trípode y un cabezal. Y una vez más os recomendamos que, si vuestra economía os lo permite, compréis trípode y cabezal de la mejor calidad que os podáis permitir. Un trípode y cabezal robustos y estables harán que las vibraciones y movimientos del telescopio sean los mínimos posibles. Lo que va a redundar en una mejor calidad de observación. Dentro de este apartado, lo mejor es un trípode de carbono y un cabezal robusto. El trípode de carbono es más ligero que los metálicos. Y también es muy estable. Lo que se traduce en un menor peso y más comodidad. También es más caro.

   4b.- Prismáticos. No son lo más aconsejable cuando vamos a ver el paso de aves desde la costa. Son mucho menos luminosos y tienen menos aumentos que un telescopio. Pero si no podemos permitirnos la adquisición de un telescopio, sea de la clase que sea, no nos va a quedar más remedio que tirar de prismáticos. Y en este caso opinamos que la alternativa pasa por los llamados prismáticos astronómicos. Tienen unos aumentos considerables. Hasta 40 aumentos en los modelos más potentes. También son grandes y pesados. Casi imposibles de manejar si no los acoplamos a un trípode y su cabezal. Pero se pueden encontrar desde unos pocos cientos de euros. Al igual que en el caso de los telescopios y por regla general, a mayor precio, mejor calidad óptica. Lo que en ningún caso os recomendamos son unos prismáticos con zoom. Son pocos luminosos y la definición de la imagen no suele ser buena. También creemos que el uso de unos prismáticos terrestres es muy conveniente para complementar la observación con telescopio. Como os hemos dicho anteriormente hay aves marinas que pasan muy cerca de la costa. Y es mucho mejor para su observación e identificación emplear unos prismáticos terrestres que un telescopio.


5.- BIBLIOGRAFÍA Y OTROS COMPLEMENTOS:

   5a.- Libros.

   5aa.- Guías de aves. Como en el caso de las ópticas, no vamos a daros títulos. En el mercado hay varias guías de aves marinas que nos pueden servir. Y cada uno sabe qué es lo que más le conviene a sus características. Si nuestra pretensión es especializarnos en algún grupo concreto de aves (gaviotas, pardelas, págalos, limícolas...) la oferta de guías también es muy variada. Aunque en este último caso no suelen estar editadas más que en inglés.

   5b.- Complementos.

   5ba.- Contador mecánico o digital. Un contador es un instrumento muy útil cuando vamos al paso de aves marinas y pretendemos hacer un censo. Contarlas, vamos. Hay especies que a veces pasan en gran cantidad. Por ejemplo, los alcatraces atlánticos. Un contador nos permitirá saber, de inmediato, el número de ejemplares sin tener que estar anotando de continuo en nuestro cuaderno de campo.

   5bb.- Libreta de notas y lapicera o lápiz. Una libreta o cuaderno de campo en el que anotar cuidadosamente todo lo que veamos es, creemos, imprescindible. Y mejor anotar con lápiz o lapicera. La lapicera tiene la ventaja de que si se rompe la mina, podemos sacar el resto que tiene dentro. Si se rompe la mina del lápiz hay que tajarlo. Consideramos mejor un lápiz o lapicera que un bolígrafo o rotulador porque sigue escribiendo en el caso de que empiece a llover y se moje algo nuestro cuaderno de campo. La tinta del bolígrafo o rotulador y el agua de lluvia no se llevan bien. La elección es custión de gustos, más que otra cosa. Una alternativa en estos tiempos al cuaderno de campo y que es muy conocida por la mayoría de aficionados a las aves, son las plataformas en línea para la recogida de observaciones. Hay varias y son conocidas por casi todos. Pero si estamos censando durante el paso de aves y sobre todo si ese paso es intenso, con gran cantidad de aves y especies pasando por delante de nuestra posición, es prácticamente imposible anotarlo todo al momento en esas plataformas digitales. Es mejor el sistema tradicional de la libreta de campo. Y al llegar a casa, con calma y tranquilidad, volcar los datos en esos sitios de Internet. Y en cuanto a las anotaciones en el campo, una precisión: Es conveniente dividir las observaciones en períodos pequeños de tiempo. Por ejemplo, de media en media hora. O de hora en hora. Es decir que es conveniente anotar lo visto en la primera media hora para, a continuación, empezar a registrar lo que pasa en la siguiente media hora. Y así hasta que acabemos nuestra jornada de observación. ¿Por qué hacerlo así y no anotar los datos en bruto? Pues porque así tendremos una tendencia de la frecuencia del paso de las aves. Y eso nos puede servir para un futuro. Por ejemplo: Hay especies, como los págalos, cuyo paso suele aumentar en las últimas horas de la tarde.

   5bc.- Ropa de abrigo, ropa de aguas, paraguas y crema de protección solar. Obviamente y si tenemos en cuenta la frase que hemos escrito antes de "cuanto peor, mejor", es imprescindible llevar ropa de abrigo, ropa de agua y paraguas. Normalmente y en un cabo, hará viento. Que será generalmente frío. Y si vamos en el momento en el que empieza a aflojar el temporal, es muy normal que nos caiga encima alguno de los últimos chubascos. Si vamos a observar por simple rutina y en un día cualquiera, también es necesario vestir ropas de abrigo. Los paraguas son, a veces, un engorro más que una ayuda. El viento puede darles la vuelta y dejarlos inservibles. Pero no está de más llevar uno. La crema de protección solar tampoco os sobrará. Hay días en los que el sol pega de lo lindo y es conveniente proteger la piel

   5bd.- Equipo fotográfico. Un equipo fotográfico nos servirá para documentar algunas de las observaciones que hagamos. Hay dos alternativas que consideramos las más adecuadas para ello.

   5bd.1.- Cámara bridge. Las así llamadas, que grosso modo son cámaras compactas de prestaciones avanzadas, nos permiten grandes acercamientos al objeto a fotografiar. Tienen un zoom de gran potencia. Y creemos que es la mejor opción para la fotografía de aves en cuanto a la relación calidad-precio. La calidad es inferior a la de una cámara réflex. Pero si buscamos una foto de calidad aceptable y que sirva de apoyo a lo observado, las cámaras bridge son una alternativa mucho más barata y menos pesada que una cámara réflex con su correspondiente teleobjetivo.

   5bd.2.- Digiscoping. La técnica del digiscoping consiste en acoplar, mediante un adaptador, el objetivo de una cámara al ocular de un telescopio o unos prismáticos. En el pasado reciente fue una práctica muy utilizada por los fotógrafos de fauna en general y de aves en particular. En el mercado hay adaptadores fabricados por marcas de mayor o menor fama. Y también los hay de fabricación casera. Hechos por particulares. Las cámaras usadas para esta técnica suelen ser las compactas. Aunque podemos utilizar cualquier cámara de fotos e incluso cámaras de vídeo. También las cámaras que vienen en los teléfonos móviles, para los que se han fabricado adaptadores. Esta última modalidad es conocida como phonescoping.

   5be.- Mochila y asiento o cojín. Una mochila en la que llevar todo el equipo (telescopio, trípode, cabezal, prismáticos, cámara de fotos, cuaderno y guías) es muy conveniente. Y mejor si es impermeable y viene forrada. Esas dos cosas harán que nuestro equipo esté seco y relativamente protegido de los golpes. También es muy conveniente un asiento ligero o un cojín. Los cabos son sitios pedregosos y poco cómodos para sentarse.


   6.- CONSEJOS GENERALES:

   6a.- Sed constantes en vuestras observaciones. Id con frecuencia y durante las dos migraciones, sobre todo en la postnupcial, a observar el paso de aves marinas. Durante el resto del año, intentad ir en el momento en el que las condiciones meteorológicas sean favorables.

   6b.- Sed metódicos, ordenados, en vuestras anotaciones. La observación de aves es una afición. Pero a muchos aficionados a la observación de aves nos gusta llevar un registro de lo que vemos. Actualmente hay muchas plataformas digitales para poder guardar nuestras observaciones en Internet y tenerlas allí a nuestra disposición. Esas aplicaciones nos permiten manejar los datos a nuestro antojo. Por ejemplo, sacar estadísticas, fechas, tendencias o revisar los datos de otros observadores que usen esa misma plataforma.

   6c.- Procurad ir acompañados y, a ser posible, con observadores expertos. Ir acompañado es importante por varios motivos. Vamos a estar en un cabo costero. Un lugar apartado, solitario. Si sucede cualquier imprevisto, una dificultad, siempre es más sencillo solucionarlo acompañado que solo. Y por supuesto que seamos principiantes novatos u observadores experimentados, es mejor ir en compañía de expertos. Si somos novatos, ellos nos enseñarán lo que saben. Manejar con soltura una guía de identificación es imprescindible y lo primero que debemos hacer. Pero creemos que también es una buena escuela para aprender sobre las aves, sean marinas o terrestres, la compañía habitual de un verdadero experto. Todos somos, cuando nos iniciamos en una actividad, novatos. Y siempre es de agradecer la ayuda de alguien veterano que tenga ya muchas horas de vuelo en el tema. Y si ya nos consideramos expertos en mayor o menor medida, la compañía de otros observadores nos valdrá para comentar o contrastar aspectos de las aves que estemos observando en esos momentos. Y para aprender cosas que desconocemos o no tenemos del todo claras. Por mucho que sepamos, siempre habrá algo que podremos aprender de otras personas. Otra buena razón para ir acompañados es la de repartir los esfuerzos de observación. Como os comentamos ya, las aves pasan a diferentes distancias de la línea de costa. Y a veces pasan en grandes cantidades. Miles de aves a la hora. Y de especies distintas. Para un observador solitario es tarea casi imposible ver, identificar y anotar todo lo que pase por delante de su posición. Si hay varios observadores y dependiendo de la mayor o menor experiencia de cada uno, lo habitual es que se asigne una o varias especies a un observador. Así se repartirán los esfuerzos y será más difícil que se nos escape algún ejemplar.


   Y esto es todo en cuanto a las generalidades sobre el paso de aves marinas desde la costa. Antes de acabar os compartimos algunas imágenes. La mayorías están hechas desde el mirador del Cabo San Lorenzo en Gijón. Al que hemos ido a disfrutar con este precioso espectáculo que es la migración, el paso de aves.

Aves marinas siguiendo a un barco de pesca.
Es habitual hacer buenas observaciones con las aves que van siguiendo
a los barcos pesqueros que están faenando. Año 2022.

   Algunas veces, cuando las condiciones meteorológicas hacen que las aves se refugien en los puertos, se pueden hacer observaciones muy cercanas. Como en el caso de este joven alcatraz atlántico Morus bassanus que José García González vio pescando en el puerto de El Musel.







Alcatraz atlántico Morus bassanus pescando en el puerto de El Musel.
9/10/22. Autor de las fotos ©: José García González.


   Aunque es una de las especies más fáciles de ver en paso migratorio, por su abundancia y gran tamaño, a los alcatraces atlánticos casi nunca los podemos ver así de cerca. Este vídeo está sacado desde el Cabo San Lorenzo. Con las aves a más de una milla de distancia. En un principio se seguía a un grupo de alcatraces en paso. Pero al descubrir el bando pescando, allí se quedó la cámara filmando. En el vídeo se oye a gente pasando. Y también el sonido de las cámaras de fotos de los compañeros que ese día estaban allí:

Alcatraces atlánticos Morus bassanus. 1/11/21.

   Algunas veces hay especies de pequeño o mediano tamaño que pasan relativamente cerca y nos permiten sacar algunas imágenes vistosas. Como estas dos pardelas pichonetas Puffinus puffinus. Una de las especies de pardelas, junto a la pardela balear, que más se acercan a la línea de costa:

Pardelas pichonetas Puffinus puffinus. 27/10/19.


   Los págalos son otro grupo de aves marinas que, generalmente, se acercan bastante a la costa en sus viajes migratorios. Como este pequeño grupo de págalos pomarinos Stercorarius pomarinus:

Págalos pomarinos Stercorarius pomarinus. 22/08/20.


   Aunque las estrellas, en cuanto a vistosidad y acercamiento en los días adecuados, son los ya citados alcatraces atlánticos:

Alcatraces atlánticos Morus bassanus

Alcatraces atlánticos Morus bassanus. 16/10/21.

   En ocasiones pasan en gran cantidad, con varios bandos a la vez. Lo que constituye un problema a la hora de contar y anotar:

Alcatraces atlánticos Morus bassanus 26/10/21.

   Otra especie que podemos ver en paso migratorio por la costa y que es muy poco frecuente, es el frailecillo atlántico Fratercula arctica. Un álcido que viaja, generalmente, asociado a otras especies de la misma familia. Como los araos comunes y las alcas comunes. El de esta foto, de digiscoping sin adaptador, se metió a refugio en el puerto de El Musel. Y no tuvo final feliz en su viaje. Apareció muerto a los pocos días:

Frailecillo atlántico Fratercula arctica. 23/10/10.

   Y en esta época es también muy abundante el paso de gaviotas tridáctilas Rissa tridactyla. En el pasado mes de noviembre hubo muy buen paso. Con algunos días en los que se acercaron mucho a la línea de costa. En estas fotos de Tina Relancio Rodríguez podéis ver a esta bonita especie. En esta primera foto se ven mayoría de aves de primer invierno. Con su característico diseño mostrando una especie de "M" mayúscula que está marcada por las plumas de las alas. También se ven, en penúltimo y antepenúltimo lugar, dos adultos:

Gaviotas tridáctilas Rissa tridactyla. Noviembre de 2022.
Autora foto ©: Tina Relancio Rodríguez.

   Y en esta otra foto, con las aves aún más cerca de la costa, se ven a tres gaviotas tridáctilas de primer invierno y a un adulto. Que está en la parte superior del grupo.

Gaviotas tridáctilas Rissa tridactyla. Noviembre de 2022.
Autora foto ©: Tina Relancio Rodríguez.


   También tuvimos oportunidad de ver, durante esos días, otras especies poco comunes. Y que pasaron mezcladas entre los numerosos grupos de gaviotas tridáctilas. Por ejemplo, las gaviotas enanas Hydrocoloeus minutus. Este otoño, durante la migración postnupcial, se vieron en muy buenos números. E incluso ahora, ya acabado el mes de diciembre, todavía tenemos algunos ejemplares asentados en varios prados costeros asturianos. Ciñéndonos a lo que vemos desde los cabos y haciendo una pequeña labor detectivesca, en estas dos fotos de Tina Relancio Rodríguez podemos ver un joven de gaviota enana que viaja mezclada con un pequeño grupo de gaviotas tridáctilas y una gavita sombría Larus fuscus. Esta primera foto es la original. La gaviota enana es la que se ve en el centro. Justo encima y detrás de la gaviota sombría, que es el ave de mayor tamaño y con las alas oscuras por la parte de arriba:

Gaviotas tridáctilas Rissa tridactyla, gaviota enana Hydrocoloeus minutus y
gaviota sombría Larus fuscus. Noviembre 2022.
Autora foto ©: Tina Relancio Rodríguez.

   Y en este recorte de la anterior foto se aprecia mejor a la gaviota enana Hydrocoloeus minutus. Es la que está entre una gaviota tridáctila joven (en la parte superior de la foto) y un adulto de gaviota sombría (debajo de ella y casi en el centro de la imagen). En la parte inferior se ve un adulto de gaviota tridáctila.
   
Gaviota enana Hydrocoloeus minutus. Noviembre 2022.
Autora foto ©: Tina Relancio Rodríguez.


   Por último, cinco especies a las que no es raro ver en paso migratorio desde la costa. Las imágenes están tomadas en la bahía de Gijón. Con las aves sedimentadas y no en vuelo migratorio. El charrán patinegro Thalasseus sandvicensis es uno de los charranes más numerosos en paso migratorio:

Charrán patinegro Thalasseus sandvicensis.

   Los colimbos grandes Gavia immer son también los colimbos más abundantes. Aunque los colimbos no se ven más que en pequeñas cantidades, el menos raro es el colimbo grande:

Colimbos grandes Gavia immer. 11/01/18. Fotodigiscoping.


   El colimbo chico Gavia stellata es mucho más escaso. Y en nuestro concejo se ha hecho un ave relamente difícil de ver sedimentada. Es decir, posada en la bahía. Suele verse en paso por la costa. Este año tuvimos la fortuna de ver uno sedimentado. Y que sepamos y desde el mismo día de este avistamiento, de un adulto, se vio otro ejemplar en una playa próxima. Decimos que es otro distinto porque este último es un joven. Tiene el cuello y la cara con plumas de color oscuro. Claramente diferente al blanco puro del adulto de la foto:

Colimbo chico Gavia stellata adulto. 25/11/22.


   Las anátidas son un grupo de aves que suelen viajar en bandos. Las especies de menor tamaño lo hacen a veces en bandos muy numerosos. Es el caso de los negrones comunes Melanitta nigra:

Negrones comunes Melanitta nigra. 29/11/19. 


   Otras especies de anátidas relativamente abundantes en paso migratorio son los cucharas europeos Spatula clypeata y las cercetas comunes Anas crecca. En este vídeo podemos ver un pequeño grupo mixto de ambas especies que paró a hacer noche en la bahía:

Cucharas europeos Spatula clypeata y
cercetas comunes Anas crecca. 16/12/22.


   Por último, un vídeo de una especie muy escasa en nuestro concejo, como es el zampullín cuellirrojo Podiceps auritus:

Zampullín cuellirrojo Podiceps auritus. 29/11/19.

   Por hoy esto es todo. Juan y yo esperamos que esta entrada os haya sido de utilidad si decidís iniciaros en el difícil, pero precioso mundo de la observación de aves marinas y acuáticas desde costa. Solamente nos queda agradecer la generosa colaboración de José García GonzálezTina Relancio Rodríguez, cuyas fotos nos han permitido ilustrar parte de esta entrada. Muchas gracias a ambos. Y gracias por vuestra visita. Hasta una próxima ocasión.

martes, 20 de diciembre de 2022

Visitantes neárticos.

    Con los primeros fríos del otoño tardío empiezan a llegar a nuestras tierras los visitantes del norte. Algunos, como el precioso pato havelda que os mostramos en la anterior entrada del blog, proceden de latitudes muy norteñas. Cercanas a las regiones polares. Otros vienen de lugares un poco más cercanos. Y algunos de estos invernantes viajan desde el otro lado del océano. Desde tierras neárticas. Del continente americano y las tierras colindantes. Es el caso de los dos visitantes que hoy os traemos al blog. La gaviota groenlandesa Larus glaucoides y la gaviota de Delaware Larus delawarensis. Los ejemplares que pasaron por Gijón fueron localizados, ambos, por Javier Alvargonzález. Y se vieron durante varios días. Os ponemos unas fotos para ilustrar ambas especies:

Gaviota de Delaware Larus delawarensis. 22/11/22.


Gaviota groenlandesa Larus glaucoides. 19/11/22.


   Las gaviotas de Delaware son originarias de Norteamérica. En la región de los Grandes Lagos hay una gran colonia de cría. Podéis verlo en este mapa sacado de Wikipedia. En naranja y morado, el área de cría. En color azul claro, la zona habitual de invernada:

Gaviota de Delaware Larus delawarensis. Mapa de distribución.
Fuente: Wikipedia.


   La gaviota de Delaware tiene una curiosa historia en lo que se refiere al concejo de Gijón. Hace ya varias décadas, cuando empezó a verse esta especie por nuestra ciudad, era un visitante regular y relativamente numeroso, dada su procedencia. En todo el siglo XX y desde el año 1975, cuando se empezaron a recopilar citas de aves observadas, se vieron en Asturias un total de ciento sesenta y siete (167) ejemplares. Incluso se anillaron unos pocos individuos. Aunque no se han vuelto a ver. Os lo hemos contado en el blog:

http://avesporgijon.blogspot.com/2022/03/gaviota-de-delaware-larus-delawarensis.html

   Pero a principios de los años 90 se hizo un visitante realmente escaso. Con años de ausencia y otros en los que no se vio más que un ejemplar. Por poner un ejemplo, en lo que respecta al concejo de Gijón y hasta las fechas que se han recopilado en el anuario ornitológico digital (año 2019), en el año 2017 no hubo registros de la especie. En lo que va del S. XIX se han registrado en Asturias poco más de cien (100) gaviotas de Delaware. Y con certeza algunas de ellas son individuos que repiten invernada.

http://www.coa.org.es/images/annuariulardel.pdf

   Este año y en Asturias parece que está siendo mejor que en otros. Por lo menos tres ejemplares, quizá cuatro, se han visto ya. Entre ellos está el que repite invernada en el avilesino Parque de La Ferrera y que ya es adulto. Lo han bautizado como Maruxa.

   Volviendo al ejemplar visto aquí, en Gijón. Sabemos, por el diseño del plumaje que, al menos, es distinto de otro visto en Asturias y de edad similar. Las escapulares, dorso y terciarias son diferentes:

Gaviota de Delaware Larus delawarensis. 22/11/22.


Gaviota de Delaware Larus delawarensis. 22/11/22.

   Las fotos que os compartimos y el vídeo que va a continuación tienen muy poca calidad. Ese día en que vimos a la gaviota de Delaware estaba lloviendo casi de continuo. La lente de la cámara estaba mojada. Y aunque fue secada repetidamente, no enfocaba con precisión. Se puede comprobar en el vídeo:

Gaviota de Delaware Larus delawarensis. 22/11/22.

   La parte buena de esa lluvia fue que las gaviotas tuvieron la suficiente tranquilidad como para poder alimentarse y descansar sin problemas. Para un ave que acaba de hacer un viaje tan largo, son necesarios unos adecuados reposo y alimentación:


Gaviota de Delaware Larus delawarensis bebiendo agua del río. 22/11/22.



   La otra especie que vino del norte es la gaviota groenlandesa Larus glaucoides. Antes era llamada gaviota polar. Como su nombre indica, Groenlandia es una de las tierras en las que anida. Y también lo hace en el norte de Canadá. Aunque Groenlandia pertenece administrativamente a Dinamarca, geográficamente forma parte de las tierras americanas. Esa es la razón para considerar ambas especies como neárticas. Podéis ver la distribución de la especie en este mapa de Birds of the World:

   

Gaviota groenlandesa Larus glaucoides. Mapa de distribución.
En naranja, zona de cría. En azul celeste, área habitual de invernada.
Fuente: Birds of the World.

   El ejemplar que vimos es una gaviota de primer invierno. Una gaviota nacida en este año 2022. Lo podemos saber, aparte de por otras características, por el color del iris. En las gaviotas groenlandesas de más de un año de edad el iris es de color claro. En las de menos de un año, oscuro:

Gaviota groenlandesa Larus glaucoides.
Detalle del color del iris. 19/11/22.

   La gaviota groenlandesa es una especie escasa en nuestra región. Desde que se recopilan los registros de aves, año 1975, solamente se han recogido ciento cinco (105) ejemplares hasta el año 2019. Que es el último año que se refleja en el anuario ornitológico digital. Fuente: Annuariu Ornitolóxicu d'Asturies, 2001-2019:

http://www.coa.org.es/images/annuariulargla.pdf

   El descanso, la alimentación y el cuidado del plumaje son fundamentales para el éxito de los viajes migratorios. No olvidemos que ambas especies no solamente han de llegar aquí. También han de volver al lugar de donde vinieron. La gaviota groenlandesa se pasó buena parte del tiempo arreglando el plumaje que acababa de lavar en el agua del río:

Gaviota groenlandesa Larus glaucoides. 19/11/22.


Gaviota groenlandesa Larus glaucoides. 19/11/22.


   Una vez que acabó con la sesión de "lavado y encerado", se puso a descansar con el resto del bando de gaviotas en el que estaba integrada:

Gaviota groenlandesa Larus glaucoides. 19/11/22.


   Y hasta aquí la entrada de hoy. Todavía estamos empezando la temporada invernal. De hecho aún estamos en otoño. Por lo que todavía quedan muchas semanas para que lleguen a nuestras tierras otros visitantes de territorios lejanos. Aprovechad e id a buscarlos. Cuando tenemos la oportunidad de contemplar una de estas especies no habituales en nuestras latitudes, siempre se tiene una sensación especial. Hasta una próxima ocasión. Gracias por vuestra visita.