Birdwatching in Gijón (N Spain)

sábado, 12 de junio de 2021

Resumen de la temporada de anillas 2020/2021.

    La observación, anotación y comunicación a los coordinadores de las aves anilladas que vemos en nuestras salidas al campo, nos proporciona datos. Muchos datos, si somos constantes y vamos con frecuencia a buscar aves anilladas. Las aves se marcan con distintos procedimientos para poder hacerles un seguimiento y poder recopilar datos para, con ellos, tener suficiente material para redactar estudios sobre su comportamiento. Rutas migratorias, lugares de parada, sitios de invernada, zonas de reproducción, etcétera. En el caso del marcaje con anillas de color de lectura a distancia, la observación, anotación y comunicación de los avitamientos es relativamente sencilla. En una ciudad costera, como es Gijón, la gran mayoría de aves anilladas que observamos están ligadas a masas de agua. Bien la costa marina, bien humedales interiores. Principalmente embalses. Y la gran mayoría de aves anilladas que se ven, un porcentaje muy cercano al cien por cien del total, son gaviotas de varias especies. Todos los programas de anillamiento con anillas de color de lectura a distancia que se realizan en Europa están recogidos en la página web European colour-ring Birding. O Cr-Birding, como la denominamos coloquialmente quienes nos dedicamos a esta afición de la observación de anillas:

http://www.cr-birding.org/


   Volviendo a las anillas vistas en esta última temporada de observación, la que va de septiembre de 2020 a abril de 2021, pasamos a contaros lo más interesante:

   El total de anillas leídas fue de ciento ochenta (180). Vinieron desde doce (12) países diferentes. A saber: Guinea-Bisáu (1), Hungría (1), Portugal (1), República Checa (1), Noruega (3), Gran Bretaña (3), Polonia (7), Países Bajos (12), Alemania (16), Francia (49), Bélgica (54) y España (32). Las españolas correspondieron todas a gaviotas patiamarillas. Tres (3) anilladas con programas del País Vasco. El resto fueron del programa asturiano. Por especies el desglose es el siguiente: Gaviota cabecinegra: 128. Gaviota patiamarilla: 32. Gaviota sombría: 14. Gaviota reidora: 3. Gavión atlántico: 1. Gaviota argéntea: 1. Correlimos tridáctilo: 1. En el siguiente mapa de Europa se puede ver la distribución de anillas por países:

Distribución por países de las aves anilladas en Europa y vistas esta temporada en Gijón.

    No os ponemos la distribución por meses porque, por problemas de salud, estuvimos sin poder salir a observar aves durante los meses de septiembre, octubre y noviembre. Disculpad.

     La temporada arrancó pronto. El 16 de mayo de 2020. Y la dimos por finalizada, con el paréntesis del parón obligado por la mala salud, con la observación de una gaviota sombría anillada en los Países Bajos y vista el 4 de mayo del 2021. Como os decíamos, la temporada arrancó pronto y prometía ser interesante. El citado 16/05/20, al poco de acabar el confinamiento, localizamos en la playa de Poniente una gaviota patiamarilla Larus michahellis con anilla roja y código blanco  K55:G . Procede de un marcaje del País Vasco. Y está anillada en Cantabria, en el Pantano del Ebro. Allí hay una colonia de gaviotas patiamarillas mediterráneas Larus michahellis michahellis. Muchas gaviotas patiamarillas del Mar Mediterráneo remontan la cuenca del Ebro y llegan por allí al Mar Cantábrico. Y de esas viajeras, algunas se han establecido en el Pantano del Ebro. Es por ello que se está haciendo un programa de seguimiento de esos ejemplares.

Gaviota patiamarilla Larus michahellis anillada en Cantabria.
 K55:G 

Gaviota patiamarilla Larus michahellis anillada en Cantabria.
Detalle de la anilla  K55:G 

   Al día siguiente, en el pedrero de la desembocadura del río Piles, en la playa de San Lorenzo, fuimos a buscar (y encontramos) un correlimos tridáctilo Calidris alba que habían visto unos días antes los amigos del Colectivo Ornitológico Carbayera del Tragamón. Lleva una combinación de anillas sin código. Y fue anillado en sus cuarteles de invierno africanos de Guinea-Bisáu. La foto es del 24 de mayo del 2020.

Correlimos tridáctilo Calidris alba anillado en Guinea-Bisáu.

   Y en esta captura de Google Earth veis la distancia en línea recta que hay desde el lugar de anillamiento y hasta el sitio de avistamiento en Gijón del correlimos tridáctilo anillado en Guinea-Bisáu. En línea recta son, grosso modo, unos 1.700 kilómetros. Que, con seguridad, son muchos más. Pues los limícolas dependen del agua para su supervivencia. Aunque en algunos países puedan ir siguiendo ríos, embalses o lagos interiores, la mayoría de su viaje se hace costeando. Así que imaginaros el montón de kilómetros que ese animal llevaba entre pecho y espalda. Y la cantidad de ellos que le quedaban para llegar a sus lugares de nidificación en el ártico:

Distancia en línea recta desde el lugar de anillamiento y hasta el de avistamiento del correlimos tridáctilo Calidris alba anillada en Isla Bubaque, Guinea-Bisáu. Unos 1.700 kms.


   Una de las aves anilladas que más ilusión nos hizo cuando la vimos, fue la gaviota argéntea Larus argentatus anillada en Francia, cerca de Nantes, con anilla naranja y código negro  3:CLP . Nos visita desde que era un joven con pocos meses de edad. Y a lo largo de los años tuvo varios percances que hicieron que lo pasara bastante mal. Rotura del pico y enredo con aparejo de pesca. Afortunadamente ya está recuperada. Como se puede ver en las imágenes:

Gaviota argéntea Larus argentatus anillada en Francia.
 3:CLP 



   Por especies, la más abundante fue la gaviota cabecinegra Larus melanocephalus. Desde hace unas décadas está experimentando un aumento de su población. Desde su primitiva área de distribución que está situada en la zona de Ucrania, en el Mar Negro, ha ido colonizando casi toda Europa. Desde Polonia, Alemania, Bélgica, Países Bajos, Irlanda, Gran Bretaña y hasta Francia, Hungría, República Checa, Serbia, Croacia, Grecia, Italia, Portugal, España o Francia. Todavía falta o es muy escasa, en el norte de Europa. Esta temporada de avistamientos fue tardía para la especie. El grueso de invernantes tardaron en llegar. Y solamente vimos contadas gaviotas cabecinegras anilladas durante el paso postnupcial. Aunque a últimos de junio, como suele ser habitual, sí vimos varios ejemplares en paso por la costa. Que iban mezclados con las mucho más abundantes gaviotas reidoras Chroicocephalus ridibundus. Aunque no parasen en las playas, se veían pasar desde la costa. En este vídeo, sacado a pulso y en la playa de El Arbeyal, podéis ver un nutrido bando.

Gaviotas reidoras Chroicocephalus ridibundus y
gaviotas cabecinegras Larus melanocephalus.


   Hasta últimos de otoño y principios de invierno no vimos prácticamente cabecinegras anilladas. Pero luego vinieron en buenas cantidades. En total leímos ciento veintiocho (128) anillas de gaviota cabecinegra. Algunos de los ejemplares más interesantes fueron los siguientes.

   Gaviota cabecinegra anillada en Polonia con rojo y código blanco  PEA7 . Fue anillada como ave de más de tercer año-calendario el 1/05/07. Es decir, que fue anillada siendo ya adulta. La última vez que la vimos fue el 20 de enero del 2021. Tiene, por lo menos, catorce años.

Gaviota cabecinegra Larus melanocephalus anillada en Polonia.
 PEA7 

   Pero le gana en edad este otro ejemplar. Otra gaviota cabecinegra que también está anillada en Polonia, como ave de tercer año-calendario el 10/05/04. Es decir que era también un adulto. Y actualmente tiene, al menos, dieciséis años. Ahora lleva la anilla con rojo y código blanco  PNN3 . Antiguamente llevaba una del mismo color con el código  1P0 . Pero le fue sustituida por la que ahora lleva.

Gaviota cabecinegra Larus melanocephalus anillada en Polonia.
 PNN3 

   El país con más anillas de gaviota cabecinegra que hemos leído fue Bélgica. Con cincuenta ejemplares. Seguido muy de cerca por Francia, con cuarenta y ocho. Las gaviotas cabecinegras belgas también son longevas. Es el caso de este ejemplar que está anillado con la anilla blanca y código negro E808. Antiguamente llevaba otra anilla del mismo color con el código 3P14. Fue anillada como ave de más de tercer año-calendario, ya sabéis, siendo adulta, el 14/05/06. O sea que tiene ya, por lo menos, quince años.

Gaviota cabecinegra Larus melanocephalus anillada en Bélgica.
 E808 

   Y las de procedencia más escasa que hemos visto, fueron un ejemplar anillado de Hungría ( H3U6 ) y otro de la República Checa ( ZHU8 ). A la checa podéis verla con un ave anillada en Francia con verde y código blanco que empieza por R.

Gaviota cabecinegra Laus melanocephalus anillada en la República Checa.
 ZHU8 

Gaviota cabecinegraGaviota cabecinegra Larus melanocephalus anillada en Hungría.
 H3U6 

   La gaviota sombría Larus fuscus fue la tercera especie con más anillas leídas. El primer ejemplar visto fue, también, la primera anilla leída de un migrante procedente de un país extranjero. Una gaviota anillada en los Países Bajos por el equipo de Roland-Jan Buijs con negro y código blanco  X/9  ó  6/X . No sabemos sobre ella más que el país de procedencia, pues el anillador no ha constestado a nuestra comunicación.

Gaviota sombría Larus fuscus anillada en los Países Bajos.
 X/9  ó  6/X 

      Una de las aves anilladas más longevas de las que tenemos constancia es otra gaviota sombría anillada también en los Países Bajos. En un principio llevaba dos anillas de plástico. En la derecha llevaba una anilla amarilla con una  E  en negro. Que, con el tiempo, perdió. En la izquierda lleva otra anilla amarilla con el código negro  E146 . No le pusieron anilla de metal. Fue anillada como ave de 4º año-calendario el 23/08/06. Tiene casi diecinueve años.

Gaviota sombría Larus fuscus anillada en los Países Bajos.
 E146 

   Las sombrías de procedencia más lejana vinieron desde Noruega. Una de ellas es la vieja conocida  J431H . Desde que fue anillada como ave de primer año-calendario en un parque de la ciudad noruega de Bergen es un visitante habitual del invierno gijonés. La otra noruega fue nueva para los observadores gijoneses. Aunque es conocida de los malagueños. Pasa allí los inviernos. Lleva la anilla  JP2Y . La foto está cedida por Julián Rufino Gómez González.

Gaviota sombría Larus fuscus anillada en Noruega.
 J431H 

Gaviota sombría Larus fuscus anillada en Noruega. Foto: Autor © Julián Rufino Gómez González.
 JP2Y 


   En cuanto a los países con menos avistamientos, han sido dos. Portugal y Francia. De Portugal nos llegó la anilla  F635 . Procede de un Centro de Recuperación e Investigación de Animales Salvajes en  Olhão. Coimbra.

Gaviota sombría Larus fuscus anillada en Portugal.
 E635 


   La francesa lleva la anilla  362:C . Aún no tenemos datos de ella.

Gaviota sombría Larus fuscus anillada en Francia.
 362:C 


   Otra especie de gaviota que también se anilla y que hemos visto en Gijón es la gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus. Solamente hemos visto tres ejemplares. Que procedían de Alemania, Bélgica y Noruega. Las tres son viejas conocidas. Os compartimos una imagen de la belga  EMLK . Un visitante regular en Gijón cada vez que llega el invierno.

Gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus anillada en Bélgica.
 EMLK 


   Y cerramos la cuenta de aves aniladas con uno de los escasos gaviones atlánticos Larus marinus que hemos visto con anilla. Está anillado en Francia y es un visitante habitual invernal en las costas gallegas. Lleva la anilla  33X .

Gavión atlántico Larus marinus anillado en Francia.
 33X 



   Estos han sido los datos totales y las observaciones más interesantes de la temporada de anillas. Hemos de reseñar que la mayoría de las lecturas de anillas se hicieron en compañía de Julián Rufino Gómez González y César González Fernández. Y en menor cantidad se hicieron acompañados de Iván Díaz Pallarés. La observación en equipo nos permite poder leer mayor número de anillas. Lo que uno no ve, otro lo lee, anota y comunica. Gracias a los tres. Esperamos que la entrada os haya parecido interesante. Y deseamos que nos acompañéis en las lecturas de aves anilladas en la próxima temporada. Que ya está a la vuelta de la esquina. Damos las gracias a Julián Rufino Gómez González por la cesión de su foto para ilustrar esta entrada. Gracias, Rufo.



4 comentarios:

Manuel Marcos dijo...

Que gran trabajo. Enhorabuena

Nacho Vega dijo...

Gracias.

Un trabajo sencillo. Solamente se necesita constancia. Por lo demás, desde la barandilla del paseo del Muro de San Lorenzo o desde los muelles de Rendiello en El Musel, se pueden hacer muy cómodamente las observaciones.

De paseo por la naturaleza dijo...

Mi más sincera enhorabuena. Un gran trabajo de muchas horas de campo e investigación y control posterior. Un saludo.

Nacho Vega dijo...

Gracias por el comentario, "De paseo por la naturaleza". Sí que lleva horas. Sí. Pero bueno... Son horas de observación hechas, principalmente, a un grupo de aves que son mi chifladura. Las gaviotas. Además, son horas de observación sobre otra de mis chifladuras. La lectura de anillas. Para rematar el asunto, las horas de campo han sido compartidas con los amigos. Que también están afectados por mi misma chifladura. Algunas veces fui solo, claro. Pero generalmente estuve acompañado. Lo que te permite leer más anillas que si vas solo. Cuatro ojos ven más que dos. Seis ojos, más que cuatro. Gracias, repito, por el comentario. Y por pasar a leer, por supuesto. Estas cosas son las que nos animan, a Juan y a mí, a seguir adelante con el blog.