viernes, 4 de diciembre de 2009

Por el muelle de Rendiello, en El Musel

Ayer jueves por el muelle de Rendiello del puerto de El Musel, seguían las dos gaviotas enanas Larus minutus (un primer invierno y un adulto) que viera anteayer. El primer invierno estuvo persiguiendo insistentemente a una gaviota cabecinegra Larus melanocephalus que tenía cogido un trozo de comida en el pico. No sé como acabó el acoso, pues las perdí de vista. Resultó curioso ver a una gaviotina tan pequeña acosando a la cabecinegra. También el colimbo grande Gavia immer se veía nadando tranquilamente aguas afuera, hacia el dique Moliner. En las inmediaciones de la rula, un grupo de unas 70 gaviotas de varias especies intentaban capturar los despojos que unos pescadores echaban al agua desde su barca, mientras "despescaban" las redes. Entre las gaviotas se encontraban cinco gaviones atlánticos Larus marinus (cuatro primeros inviernos y un adulto). Más alejados, siete cormoranes grandes Phalacrocorax carbo esperaban pacientemente su turno. Saben bien que los peces que se van al fondo son inalcanzables para las gaviotas. Cuando éstas se retiran de la zona, los cormoranes bucean buscando los peces hundidos, sin que las gaviotas los acosen cuando los sacan del fondo. Cuando la maniobra es descubierta por las gaviotas, los cormoranes dejan de pescar. Y vuelta a empezar. Dos alcas comunes Alca torda, ajenas, como el colimbo, a todo el jaleo, perseguían la "rumia" buceando de continuo. Ya de noche, los potentes graznidos de una garza gris Ardea cinerea delataban su presencia. Su silueta se recortaba contra la luz de la luna llena. Sigo sin localizar en las dársenas ni falaropos picogruesos, ni paíños boreales.

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