jueves, 27 de mayo de 2010

Observaciones e historial


Nuestros amigos José Laureano Álvarez Ramos "Laure" y Yolanda Marcos Aparicio "Yoli" nos envían unas fotos y una serie de observaciones hechas ayer miércoles. Nos las habían enviado en tiempo y forma. Pero, por diversas causas, no he actualizado el blog hasta hoy ya muy tarde. Disculpas.

Los jóvenes Halcones peregrinos Falco peregrinus ya vuelan lo bastante como para alejarse de la zona del nido. Por esa razón se complica conseguir fotos cercanas de ellos. Los pollos estaban posados bastante más lejos que otras veces, protestando (como suelen hacer cuando acaban de salir del nido, previo paso a independizarse) para que sus padres los cebasen. En lugar de una foto de los pollos, nos ceden la foto de la madre. Un ave preciosa:



Por allí pasó, volando fugazmente, un adulto de Gaviota patiamarilla Larus michahellis. Estaba anillada con anilla negra y código blanco de cuatro dígitos. Es asturiana, de las que coordina Isolino Pérez Tuya. La anilla, como es lógico en una foto hecha en las condiciones que os describí, no se lee bien. Pero parece que pone AC6B:



Le mandaremos el dato al coordinador que nos responderá cuando vuelva. Ahora está de viaje.

También fotografiaron lo que parece ser un joven de Acentor común Prunella modularis, aunque mis conocimientos para datar la edad de los paseriformes no son muy de fiar:




Otra observación muy interesante, que llegó vía SMS, es la que nos aportó otro buen amigo: José Antonio Larriba Sánchez "Larri". En la charca pequeña del Parque Fluvial del Piles vio, como mínimo, cuatro pollos de Gallineta común Gallinula chloropus. Los que pasamos con mayor o menor frecuencia por la zona nos estábamos preguntando donde demonios podían haberse metido los pollitos de esa especie. Veíamos pollada tras pollada de los Ánades azulones Anas platyrhynchos. Pero no veíamos Gallinetas comunes. Las oíamos reclamar entre la vegetación, por lo que las suponíamos enfrascadas en las labores de reproducción. Los frutos de esa ocupación empiezan a verse. Por suerte. También le pedimos disculpas a Larri por la tardanza en subir sus observaciones al blog.

En lo que respecta a las recuperaciones de aves anilladas, Loïc Marion (coordinador de los programas de anillamiento con colores que se hacen a las Espátulas comunes Platalea leucorodia en Francia), nos hace llegar una. En concreto, la del ave con la siguiente combinación de anillas:

Tibia derecha: Anilla amarilla sobre anilla de metal.

Tibia izquierda: Anilla blanca sobre anilla verde pistacho.

En el campo yo identifiqué la anilla de color verde pistacho como anilla gris. Loïc Marion me saca de mi error indicándome que no utiliza anillas grises. Y me dice que el color más probable sea el verde pistacho. La Espátula común en cuestión la podéis ver en un mal vídeo que se publicó en este blog en la entrada del viernes, 30 de abril de este año. La verdad es que en el vídeo los colores de las anillas no se distinguen con claridad.

Pues bien. Loïc Marion nos dice que, si la combinación de anillas es la que tiene el color verde pistacho (y no el inexistente gris), el ave está anillada en la zona del Lago Grand Lieu, Loira atlántica, Francia, el 17-05-2004. La anilla metálica tiene el código: CA 63042. Y es el primer avistamiento del ave desde entonces. Loïc ha tardado en contestar. Pero tiene una buena razón para su tardanza. Desde principios de mayo ha estado realizando trabajos de campo, desconectado de Internet y correo electrónico.


Les damos las gracias a Yoli, Laure, Larri y Loïc por toda la ayuda, en datos y fotos, que nos han prestado en la realización de esta entrada. Y, como no podría ser de otro modo, les volvemos a pedir disculpas a Larri, Laure y Yoli por no haber publicado antes estos datos.

2 comentarios:

Marco dijo...

A mí el acentor me parece un adulto.

Preciosas fotos, ayer en otra zona de Gijón estuve oyendo "protestar" como dices un pollo de halcón, que también volaba ya.

Un saludo

RADIO dijo...

Pues muchas gracias, Marco.

Bonito dato el de un nuevo pollo de peregrino. A mi me encanta oírlos por los posaderos altos, chillando como locos cada vez que ven a los padres con alguna presa. O verlos luego, intentando robarles los restos de lo que comen.

Nos vemos.

Nacho.