Birdwatching in Gijón (N Spain)

domingo, 18 de julio de 2021

Historia de los primeros años de vida de una francesa en Gijón (argéntea 3:CLP).

    A la protagonista de la entrada de hoy ya la conocéis. Os la hemos presentado ya en este blog. Nos referimos a la gaviota argéntea Larus argentatus con la anilla  3:CLP . Lleva la anilla metálica DB125442. Y fue anillada como pollo el 21 de junio del 2018 en Carquefou, cerca de Nantes, Francia. Desde que tenía unos cuatro meses de edad se ha dejado ver, anualmente, por Gijón, Asturias. Una captura de pantalla de Google Earth mostrando la distancia en línea recta desde el lugar de nacimiento y hasta el de invernada. Algo más de quinientos kilómetros. Y teniendo en cuenta que las gaviotas hacen parte de su viaje costeando y que van y vienen en su ruta, se puede decir con seguridad que la distancia recorrida por la gaviota es mayor. Y la hace dos veces, viajes de ida y vuelta en otoño y primavera, desde el año 2018.

Distancia mínima desde el punto de anillamiento y hasta el de invernada
de la gaviota argéntea Larus argentatus con anilla  3:CLP .

   Y aquí os mostramos una foto de la primera vez que la vimos. El 29 de octubre del 2018. Cuatro meses de edad tenía. La foto, hecha con la técnica del digiscoping, cámara compacta y sin adaptador, es pésima. Está viñeteada. El viñeteo es ese marco oscuro que rodea al círculo en el que se ve a la gaviota. Pésima foto. Pero es la menos mala que tenemos de ella ese día. Fecha y hora van impresas en la imagen.

29/10/2018

   Al día siguiente volvimos a verla. Y pudimos sacarle una foto algo mejor. También de digiscoping y cámara compacta sin adaptador.

30/10/2018

   En el mes de noviembre también la pudimos observar y fotografiar. Si os fijáis en las fotos, las diferencias de plumaje en estas primeras observaciones son muy pequeñas. Las hay. Pero son casi inapreciables. La primera foto es de digiscoping y lleva impresas fecha y hora. La segúnda es de cámara bridge y de fecha 27 de noviembre del 2018.

10/11/2018


27/11/2018

  No le echamos la vista encima durante diciembre. Y reapareció el 14 de enero del 2019. La foto está hecha con la ya mencionada técnica del digiscoping. Con cámara compacta y sin adaptador. No usar adaptador hace que la calidad de la imagen se resienta. Pero permite mayor agilidad a la hora de quitar la cámara del ocular del telescopio para poder observar por él. Sobre todo si, como es el caso, la observación se hace desde el interior de un coche. A pesar de mala calidad de la imagen, se pueden apreciar ya cambios en el plumaje. Si os fijáis bien entre la primera foto de esta entrada y la que va debajo de este párrafo, el dorso y las escapulares son muy diferentes.

14/01/2019

  ¿Dorso? ¿Escapulares? ¿Primarias, secundarias, terciarias, coberteras menores, coberteras mayores, rectrices, obispillo, panel alar, proyección primaria? Sí. Son conceptos que algunos están muy acostumbrados a usar. Pero seguro que para la mayoría de nosotros no son más que algo completamente desconocido. Antes de seguir sembrando dudas, vamos aclarar conceptos. Unas láminas de la que nos parece mejor guía de gaviotas, hasta la fecha, que se ha publicado. La "Gulls of Europe, Asia and North America". Están en inglés. Pero creemos que se entienden bien. Y siempre nos quedan los traductores autómaticos de Internet.


Topografía de una gaviota. De la guía
"Gulls of Europe, Asia and North America".

   El ave fue de nuevo vista un mes más tarde. Y se aprecia claramente el cambio de algunas de las plumas y el deterioro de gran cantidad de las viejas.

17/02/2019. Notad el cambio en algunas plumas y
el deterioro en muchas de las viejas.

   Hasta esa fecha, mediados de febrero del año 2019, todo iba como una balsa de aceite. La gaviota estaba tranquila. Acompañada por más gaviotas de varias especies. Y en un lugar en el que podía competir para conseguir la comida que llegaba al puerto en los barcos pesqueros. Los peces no comerciales se descartan. Y las artes de pesca hay que limpiarlas de restos de pescado, algas y demás. Deben estar lo más limpias posible para la siguiente jornada de pesca. Pero en marzo sucedió el desastre. El día 7 de marzo del 2019 volvimos a ver a nuestra amiga. Y mostraba un serio daño en su pico. Al que le faltaba toda la punta superior. Lo veis en estas fotos.

7/07/2019

7/07/2019. Detalle.
13/03/2019

16/03/2019


27/03/2019. Digiscoping sin adaptador y con cámara compacta.

   Pero nuestra protagonista resultó ser una peleona. Dura de pelar. Difícil de vencer. Con ese serio problema, su menor tamaño y su inferioridad numérica en comparación con las agresivas gaviotas patiamarillas Larus michahellis, se las arreglaba para conseguir el alimento. Las patiamarillas la echaban. Pero ella, cabezota, volvía a por su comida. Lo veis en estos dos vídeos del 4 de abril del 2019. Las redes de pesca están extendidas para poder limpiarlas y remendarlas antes de volver a usarlas en una próxima marea. Y las gaviotas, grandes oportunistas, aprovechan la ocasión para conseguir una comida fácil.

4/04/2019

4/04/2019

    Cuando vamos a observar gaviotas a los puertos, las cosas no siempre son fáciles. A pesar de que los descartes pesqueros están ahora prohibidos y que las normas sanitarias prohíben el contacto de un animal con las cajas de pescado, las gaviotas siguen, erre que erre, intentando conseguir su comida. Y cuando las redes quedan extendidas en el muelle para proceder a su limpieza y reparación, llega el momento de nuestras amigas. Y el batiburrillo que se forma es considerable. No es fácil diferenciar especies, localizar anillas y demás pormenores en esos momentos. Vedlo en este vídeo. También del 4 de abril de 2019.
 
4/04/2019

   Que no sea fácil distinguir pormenores, no significa que sea tarea imposible. Con paciencia, constancia y la siempre necesaria dosis de suerte, se suele sacas algo en claro. Aquí veis otra gaviota argéntea Larus argentatus de primer invierno o segundo año-calendario (nacida el año anterior) que no lleva anilla. La edad es la misma que la de nuestra protagonista. Es la gaviota más clara y a la que sigue la cámara. Está buscando la manera de conseguir un pescado que no se disputen las gaviotas patiamarillas. Deciros que, al final, lo logró. El vídeo es del mes de marzo del 2019.

Gaviota argéntea Larus argentatus y
gaviotas patiamarillas Larus michahellis.
Marzo de 2019.

   En el mes de abril del 2019 la vimos, con su pico roto, en la desembocadura del río Piles. El color de la anilla de lectura a distancia destaca mucho cuando diriges la vista a las gaviotas que ves.

11/04/2019

   Y cuando creíamos que las desgracias de nuestra amiga iban a acabar en la rotura de la punta superior del pico, nos dimos cuenta de que toda situación, por mala que sea, puede ser peor. Quizá os suene la frase. Es una de las llamadas Leyes de Murphy. Viene a cuento porque, el 22 de mayo del 2019, vimos a nuestra protagonista con su pico roto y con los restos de un aparejo de pesca enganchados a él. Anzuelo, sedal y plomos. Como se aprecia en esta foto.

22/05/2019

   Algunos pensamos que este problema sería la puntilla. El final de nuestra amiga. Por fortuna nos equivocamos. Esta gaviota demostró ser una peleona muy dura de pelar. En el mes de junio la vimos varias veces. Y el 26 de junio pudimos comprobar que se había librado de los restos del aparejo de pesca. Volvió la esperanza. Dos fotos del mes de junio del 2019.

11/06/2019

26/06/2019

   A partir de ese día le perdimos la pista. Seguramente volvió a su lugar de nacimiento en Francia. Y no volvimos a echarle la vista encima hasta el 16 de diciembre del 2019. Ese día, mientras estábamos en la desembocadura del Piles leyendo anillas de gaviota cabecinegra en compañía de César Fernández González, pudimos comprobar que la rotura de la punta de la parte superior del pico parecía ser cosa superada. No fue posible hacerle fotos. Pero sí se las hicimos unos días más tarde. El 22 de diciembre del 2019 la vimos en El Musel. Y el problema de la rotura del pico parecía superado.

22/12/2019

   La posibilidad de ver al mismo ejemplar durante varios años y varias veces por año, hace posible que podamos ver sus cambios de aspecto. Aunque la foto tiene muy mala calidad, se pueden apreciar cambios evidentes en el plumaje de varias partes del cuerpo. También se ve el cambio sufrido en el color del iris. En esta foto se ve que es de color claro. En la primera foto del mes de mayo del mismo año ese mismo iris era claramente oscuro. El iris es la parte del ojo que rodea la pupila y que es de color más claro que ésta.

   La pandemia causada por la COVID-19 y el confinamiento casero que sufrimos durante el año pasado, hizo que no pudiésemos salir a observar aves con la frecuencia que hubiésemos querido. Como consecuencia, a nuestra protagonista pudimos verla nada más que dos veces. El 24 de febrero y el 3 de marzo. De la desembocadura del río Piles y de la observación de febrero son estas fotos.

24/02/2020

24/02/2020


   Y este año 2021 la volvimos a ver el 12 de enero. También el 21 de enero y el 22 de febrero. El plumaje ha sufrido un cambio espectacular. Ya se ven las plumas de color gris plata (recordad que su nombre vulgar es gaviota argéntea) que lucirá de adulto. Su cabeza se ha aclarado. Y el panel alar en forma ajedrezada y que es distintivo de esta especie, ya hace tiempo que se ve con claridad. Recordad también que en este año 2021 ya es un ave de tercer invierno o cuarto año-calendario. Nacida en el año 2018. Como os comentamos antes, poder ver a lo largo de varios años a un ejemplar anillado y del que, por tanto, se sabe su edad, es un lujo. Podemos observar los cambios que sufre en su plumaje y, por tanto, en su aspecto, a lo largo del tiempo. Desde la primera y hasta la última vez que la vemos. Si disponemos de una cámara de fotos podemos, además, documentar gráficamente esos cambios. Volviendo a nuestra amiga francesa, decir que tiene una apariencia magnífica. La rotura del pico es cosa del pasado. Y promete darnos más alegrías durante los próximos años. Que tenga suerte y una larga vida para que así sea.

12/01/2021

21/01/2021

22/02/2021

   Hasta una próxima ocasión.

2 comentarios:

Juan Bueno dijo...

Aunque solo se trate de un individuo, es increible la cantidad de información y anécdotas que aporta el anillamiento científico. Muy buena entrada, Nacho!

Nacho Vega dijo...

Gracias, Juan.

Qué te voy a contar que tú, por tu profesión, no sepas ya sobre la capital importancia del anillamiento / marcaje científico de aves. A mí, que no me dedico más que a recopilar avistamientos y enviar las citas a los coordinadores, me resulta un pasatiempo entretenidísimo y absorvente.