sábado, 27 de febrero de 2010

Ciclogénesis explosiva Xynthya: 1ª Parte.

Hoy al mediodía fui hasta el parque del cabo San Lorenzo. Pero antes paré en la zona del Sanatorio Marítimo, al este de la bahía de San Lorenzo. En las rocas del pederero había 29 gaviotas cabecinegras Larus melanocephalus. Ninguna de ellas llevaba anillas de color, aunque dos tenían anillas metálicas en la tibia derecha. No pude leer ninguna, debido a la distancia a la que estaban. No es de extrañar la disminución del número de cabecinegras, pues la gran mayoría ya están alcanzando sus lugares de reproducción. Pero resulta triste ver que las piedras que, no hace un mes, estaban repletas de cabecinegras están ahora casi vacías. Y dentro de muy poco lo estarán del todo. También vi varias gaviotas reidoras Larus ridibundus y un tercer invierno de gaviota argéntea Larus argentatus. Esta última aún mostraba parte del característico dibujo ajedrezado en el panel alar. Pero destacaba sobre todo el color gris perla claro del dorso, que será una de las señas de identidad en su plumaje de adulto.

La razón de ir hasta el cabo San Lorenzo era ver si la inminente llegada (se espera para esta tarde-noche sabatina) de "Xynthya" tendría alguna incidencia sobre las aves marinas. Si la tuvo, no fue visible desde la costa. Desde las 12.30 hasta las 13.30 horas solamente pasaron frente al cabo dos págalos grandes Stercorarius skua y 107 alcatraces atlánticos Morus bassanus. Aunque decir que estos últimos pasaron, es faltar a la realidad. Lo que, en general, hicieron los alcatraces fue dar vueltas de forma errática, como no sabiendo muy bien que dirección tomar. Algunos de ellos estaban pescando; pero de los más de cien vistos, una inmensa mayoría iban de acá para allá. Cuando me iba a marchar vi un arrastrero que se acercaba a puerto a toda máquina, efectuando los descartes de la pesca mañanera. Una nube de varios cientos de gaviotas (quizá algo más de mil), varias decenas de alcatraces atlánticos y tres págalos grandes, se arremolinaba por su popa.

Y esta tarde estuve en el puerto de El Musel, previo paso por la playa de El Arbeyal, donde localicé dos zampullines cuellinegros Podiceps nigricollis, un primer invierno de charrán patinegro Sterna sandvicensis pescando entre las rocas de la escollera y siete gaviones atlánticos Larus marinus. Estos últimos se disputaban los restos de una sepia Sepia sp. En La Osa había un gran bando de gaviotas. Pero estaban demasiado lejos y solamente pude leer una anilla. Vi una gaviota cabecinegra con anilla blanca y código negro, una gaviota patiamarilla Larus michahellis con anilla negra y código blanco y tres gaviotas sombrías Larus fuscus pertenecientes a dos anilladores diferentes:

Naranja y código negro EP14. Holandesa, de Norman van Swelm, vista ayer.

Blanca y código negro "E" en pata derecha y roja con código blanco en pata izquierda. De la misma procedencia que la anterior.

Negra con código amarillo de cuatro dígitos. Británica, de David Sowter.


Entre el resto de lo visto lo más notable fue:

Cormorán grande Phalacrocorax carbo: 14.

Gavión atlántico: 9.

Gaviota argéntea: Al menos 11. Pero, con seguridad, había más. Una buena parte del bando quedaba fuera de la vista. Y en la parte que podía observar había muchas gaviotas que quedaban ocultas por otras. Como se suele decir, los árboles no dejaban ver el bosque. Una de las argénteas era un tercer invierno con características de Larus argentatus argentatus, argéntea nórdica.


No os pongo fotos mías. El viento, que ya empezaba a soplar con fuerza, movía todo el conjunto cámara-telescopio. Incluso zarandeaba el coche. El movimiento, unido a la distancia a la que estaban las aves, convirtió cualquier intento de sacar fotos en un auténtico desastre. Saldréis ganando, pues la foto que va a continuación está hecha esta mañana por Pablo Fernández Pérez en Rendiello. Una gaviota patiamarilla con anilla verde y código blanco PDFD. Si recordáis, fue vista por mi ayer. Está anillada en Punta de la Banya, Delta del Ebro, San Carles de la Ràpita, Tarragona, el 30-05-2007. Desde julio de ese mismo año es una visitante regular del puerto de El Musel. Gracias a Pablo por la foto:



A la hora en que escribo esto (las 21:50), la fuerza del viento arrecia. Aunque no parece, por suerte, que sea tanta como nos habían anunciado. Las previsiones nos dicen que todo habrá pasado mañana al mediodía. Esperemos que no haya que lamentar desgracias entre las personas, como sucedió en alguna ocasión.

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