lunes, 5 de abril de 2010

Abubilla en cabo San Lorenzo

Hoy por la tarde estuve en el cabo San Lorenzo, donde soplaba un fuerte y molesto viento del NE. No había ningún paso de aves marinas. Solamente se veían algunas gaviotas nadando frente al cabo. Lo más bonito visto (y lo único reseñable en realidad) fue una bellísima Abubilla Upupa epops que, a pesar tener un vuelo pausado y ondulante, como una enorme mariposa, pasó volando como una flecha, ayudada por el fuerte viento que le daba de cola. Es la segunda abubilla que veo por la zona. No son muchas. Sobre todo teniendo en cuenta que la primera que vi allí (en la capilla de La Providencia, que está a unos 600 metros del mirador del parque de La Providencia) fue hace ya treinta y seis años. Yo tenía doce años por aquel entonces. Y esa fue la primera abubilla que vi en mi vida. Hasta ahora solamente he visto siete. El mal olor que desprenden estas aves es consecuencia de una glándula que tienen en el obispillo. Y solamente huelen así durante la época de cría. Probablemente sea una defensa contra los depredadores.

Después me fui a El Musel. Estaba prácticamente vacío de aves: Unas pocas Lavanderas blancas Motacilla alba, un par de Mirlos comunes Turdus merula, media docena de Urracas Pica pica, una docena escasa de Gorriones comunes Passer domesticus, dos Tórtolas turcas Streptopelia decaocto y para de contar. La cosa se animó algo más con la entrada de dos arrastreros que hacían los descartes pesqueros. Unos pocos centenares de gaviotas de varias especies (principalmente Gaviotas patiamarillas Larus michahellis y sombrías Larus fuscus) venían tras ellos. Les acompañaba un adulto de Alcatraz atlántico Morus bassanus, el cual entró hasta el mismo edificio de la Rula. Dio un par de vueltas, hizo un amago de picado, lo pensó mejor y enfiló el vuelo con rumbo a la bocana del puerto, hacia mar abierto. La relación de observaciones destacables la cierro con un un primer verano de Gavión atlántico Larus marinus. Muy poca cosa, como veis.

6 comentarios:

Ernesto Villodas dijo...

Enhorabuena por saber disfrutar de tu Abubilla. Un saludo Nacho

Nacho Vega dijo...

Hola Ernesto.

Gracias. Muchas gracias. En días como el de ayer, con escasez de aves para observar, hay que saber sacar lo bonito entre lo poco que se ve. No solamente de rarezas vive el observador de aves. Cuando sopla el fuerte y molesto nordeste, como todos sabéis, los pájaros suelen dejar de cantar. Y por la mar no se ve casi nada de movimiento. Las abubillas son pájaros grandes, muy bonitos, con un vuelo muy vistoso. No son muy abundantes en Asturias, además. No son rarezas, claro. Pero son difíciles de ver. Casi siempre están en el suelo y las ves cuando levantan el vuelo. Además, suelen irse cuando el observador aún está lejos. No sé si es timidez o precaución. Pero fastidia bastante no poder acercarte mucho a ellas.

Gracias por tu visita y comentario.

Nacho.

Nati dijo...

Hola mi nombre es Nati,he pasado por tu blog sin saber que me iba a encontrar dentro y ¡uff! que sorpresa es muy interesante y lleno de personalidad, tus manos y tu cabeza lo hacen especial, te Felicito es estupendo.
Me hago segidora, tengo que entrar para empaparme de tu sabiduria y riquiza en lo bien hecho.
Yo tengo un blog que me gustaria que visitaras se llama:"LOS CUENTOS DE NATI". Si te gusta y crees que merece la pena estás invitad@ a quedarte, seria un honor para mí y con el tiempo podemos llegar a ser buen@s amig@s.
Hasta pronto besos Nati.

Nacho Vega dijo...

Hola Nati:

Gracias por la visita y el comentario. Ya me he pasado por tus blogs, como podrás ver.

En cuanto a lo de mi sabiduría, se vuelve a agradecer el piropo. Pero es inmerecido. Soy un eterno aprendiz, que siempre está queriendo empaparse de los conocimientos de los demás. Pero no quiero ser sanguijuela. Intento, en lo que puedo, transmitir todo lo poco que sé y lo mucho que me enseñan.

Un cordial saludo que se va a Extremadura.

Nacho.

Nacho Vega dijo...

Por cierto, que se me olvidó antes:

No es mi blog en realidad, Nati. El "padre" de la criatura es Juan Bueno Pardo. Es "su" blog, en realidad. Y el blog lo llevamos entre tres: Juan, Pablo y yo. El que escribo más, soy yo. Cierto. Pero somos un trío de administradores. En lo que a mi respecta, lo único que hago es intentar que el "retoño" crezca sano y siga andando. Para ello tengo muy buenos amigos que me ayudan desinteresadamente.

Nacho.

Anónimo dijo...

Hoy en Somio he visto por primera vez una Abubilla.