miércoles, 7 de abril de 2010

Una de rapaces y... otras cosas.

Nuestros amigos Yoli y Laure nos mandan dos bonitas fotos de uno de los Halcones peregrinos Falco peregrinus residentes en el concejo de Gijón. Las rapaces están ahora ocupadas en las labores de cría. Bien incubando los huevos que han puesto no hace mucho, bien alimentando a sus recién nacidos pequeñajos. Las fotos son de ayer, martes seis de abril. Y en ellas podéis ver al macho, que es de menor tamaño que la hembra, como sucede en todas las rapaces:





Y, también ayer, otros dos buenos amigos ornitólogos (José Antonio Larriba Sánchez "Larri" y Luis Aurelio Álvarez Usategui "Tegui") vieron un adulto de morfo claro de Aguililla calzada Hieraaetus pennatus, cicleando sobre la carbayera del Tragamón, colindante con el Jardín Botánico Atlántico. Es más que probable que nuestros fieles visitantes primaverales hayan vuelto un año más. Sobre todo teniendo en cuenta que hoy Marco García Gala vio otra Aguililla calzada de morfo oscuro cerca del lugar donde estos años tuvieron su lugar de reproducción. En el mismo sitio vi yo hace ya varios días, aunque de forma fugaz, a la misma calzada. Esperemos que tengan una estancia tranquila y puedan volver a sacar adelante otra nueva familia. Además de lo citado, vieron una pollada de diez patitos de Ánade real Anas platyrhynchos en una de las charcas del Parque Fluvial del Piles. Probablemente sea la misma de la que yo os puse una "cutre-foto" hace unos días. En el Parque de Isabel la Católica vieron ocho Garcetas comunes Egretta garzetta en plumaje nupcial y con un fuerte color naranja en la parte inferior de las patas, donde normalmente tienen un tinte amarillo. También vieron varios Pitos reales Picus viridis, Golondrinas comunes Hirundo rustica, Palomas torcaces Columba palumbus, Mosquiteros comunes Phylloscopus trochilus, Reyezuelos listados Regulus ignicapillus... Y dos patitos pequeños de Ganso del Nilo Alopochen aegyptiacus. Es una especie introducida; pero es muy bonita y gusta mucho ver a los pequeñines acompañados de sus padres. Los datos están sacados del foro de la C.O.A.


Las "otras cosas" del título hacen referencia a la penúltima burrada que se ha cometido en Asturias en materia de destrucción de la Naturaleza. En cierto río asturiano algún desaprensivo ha destruído dos nidos de Mirlo acuático Cinclus cinclus. La razón es muy simple: Los Mirlos acuáticos comen insectos, sobre todo cuando éstos se encuentran en su fase larvaria. Los conocidos por los pescadores como "marabayos", que son las larvas de los tricópteros y las "gusarapas" que son las larvas de los plecópteros, o moscas de la piedra. Un comentario a la noticia podéis leerlo en el blog "Aves del Oriente de Asturias y el Occidente de Cantabria", cuyo enlace tenéis en la página principal de este blog, en la columna de la derecha.

Primero fueron los Cormoranes grandes Phalacrocorax carbo los culpables de que desaparecieran de los ríos los salmones y las truchas. Se hicieron y se hacen campañas de "control" de la especie (amparadas legalmente por nuesto "Gobiernín" regional). Campañas innecesarias, pues todos los expertos (avalados en informes científicos) nos dicen que el porcentaje de ingesta de salmónidos en la dieta de los cormoranes es mínimo. Ahora parece que les toca el turno de los "controles" a los "llavaculos", los Mirlos acuáticos.

Y es que, en este mal llamado "Paraíso Natural", lo único que cuentan son las tertulias de chigre en las que los "expertos" pescadores opinan de lo divino y lo humano. Mientras opinan rememoran los felices tiempos pasados, en los que se llenaba la cesta con decenas de truchas y se pescaban varios salmones por pescador y día. Y se garrampinaba (es decir, se agarraban furtivamente con una cucharilla plomada), o se pescaba con multitud de anzuelos cebados dejados en la vera de los distintos pozos del río, o se echaba una botella de lejía en uno de esos pozos, o se usaba carburo, o se empleaban descargas eléctricas... No sigo, pues la lista de métodos de pesca furtiva es demasiado larga. Pero ellos, los veteranos pescadores (y votantes potenciales) no son culpables de nada. ¡Qué va! Los culpables son los pobres bichos que pescan para comer. Que pescan en su trozo de río (el de los pescadores), donde ellos han echado sus truchas de repoblación (en bastantes casos, traídas de otras zonas, cargándose toda la genética autóctona), donde han entrado a saco para desbrozar las riberas y, así, hacer más "accesibles" sus zonas de pesca (cargándose el hábitat ideal para la reproducción de multitud de pajarinos), etcétera. Sumemos a todas las barrabasadas cometidas por los pescadores (no por todos, pues en un colectivo de varios miles de practicantes, también hay gente que cumple las normas), sumémosles, decía, las tropelías cometidas por las distintas Administraciones: Escolleramientos, encauzamientos, vertidos industriales consentidos y amparados, construcción de embalses, de carreteras... Todas estas causas (y alguna más de origen humano) son las que han hecho que la población de salmónidos de nuestros ríos haya disminuido hasta mínimos históricos en el último año.

Los responsables del entuerto no son, ni han sido nunca, los animales salvajes. Antes de que nosotros nos dedicáramos a pescar todo lo pescable y a destruir casi toda la Naturaleza, ya existían estos animales comedores de peces. En muchos casos, existían en mayor número que ahora. Y había salmones y truchas para todos.

Extrapolando el tema: Los arrastreros llevan varios años dedicándose a la captura de Caballa Scomber scombrus, "Xarda". Dicho pez era, hasta que empezaron a pescarlo de forma masiva, una simple captura accesoria. No soy pitoniso; pero desde aquí aseguro que, si se sigue al ritmo de pesca actual de "xardas", dentro de no muchos años habrán acabado con ellas y pasará lo mismo que ahora sucede con la Anchoa Engraulis encrasicholus, "Bocarte".

Me ha salido un rollo bastante largo y que tiene mayor peso en la entrada de hoy que la noticia positiva, cual es la de la presencia de las aves rapaces de nuestro concejo gijonés. Pero es que el tema del vandalismo gratuito me hace hervir la sangre de impotencia. Pronto seguirán por las Nutrias Lutra lutra, las Garzas reales Ardea cinerea, las Garcetas comunes Egretta garzetta, o los Martines pescadores Alcedo atthis. Al tiempo.

Un simple ejemplo: Un "pescador" conocido mío (que, inexplicablemente, goza de un buen prestigio entre el gremio) ya ha comentado que, como vea alguna garza en "su" río, al bicho en cuestión le van a quedar "dos Telediarios". Sin más comentarios. Va el enlace de la noticia del diario "La Nueva España":


http://www.lne.es/centro/2010/04/07/derriban-nidos-mirlo-acuatico-zona-libre-pesca-rio-pra-fuensanta/897089.html

Y, a continuación, un escaneado de la noticia publicada en la edición impresa del periódico gijonés "El Comercio" en donde un pescador (Tino Pérez) no culpa a los "llavaculos" del descenso de peces. Tampoco hace una autocrítica feroz, precisamente. Los "enemigos jurados del salmón" de los que habla no son (por suerte) los mirlos acuáticos, o los cormoranes grandes. Algo es algo. Su conclusión final debería ser seguida por más de un pescador. Os lo escaneo porque no he sido capaz de encontrar el enlace en la edición digital. El subrayado en rojo es mío:




Por último deciros que merece la pena acercarse a los cabos para ver aves marinas. El paso es escaso, o nulo, por mejor decir. Pero se están viendo estos días especies que son muy, muy difíciles de ver desde la costa. Por ejemplo: Frailecillos atlánticos Fratercula arctica. Y en buenas cantidades. Hoy por la tarde, desde Punta de La Vaca, Luanco, Gozón, Asturias, Marco García Gala, Daniel López Velasco, Xuan Cortés Pérez y yo vimos unos treinta flotando tranquilamente frente al cabo, acompañados de un par de Pardelas pichonetas Puffinus puffinus, una Pardela cenicienta Calonectris diomedea, varias Alcas comunes Alca torda y bastantes Alcatraces atlánticos Morus bassanus. Punta de La Vaca es el mejor observatorio asturiano para ver aves marinas. Cierto. Pero los que vivimos en Gijón tenemos un oteadero estupendo desde donde mirar: El faro del Cabo Torres. Desde allí se domina todo el puerto de El Musel y una gran parte de la bahía. Y es muy probable que, si no tantos como hoy desde Punta de La Vaca, veamos algún frailecillo nadando en las dársenas de El Musel. De hecho, uno estuvo durante unos días en una de las dársenas de la ampliación. El dato me lo facilitó Xuan Xulio Fernández García. Habrá que ir a echar un ojo.


Solamente me queda agradecer a Tegui, Larri, Marco, Xuan Xulio, Yoli y Laure su ayuda por los datos y las fotos. Y a Dani, Marco y Xuan Cortés su compañía durante esta tarde en Punta de La Vaca. Muchas gracias a todos.

6 comentarios:

Pablo Fernández dijo...

Hola, Nacho. Yo llevo observando varios años, en las Garcetas reproductoras del parque, el cambio a naranja de los pies. ¿A que crees que puede deberse? yo al principio, lo interpreté como un toque más de sus nupcias, al igual que la cresta, y las "barbas2 del pecho, pero mirando guias, en ninguna me especifica el detalle.

Nacho Vega dijo...

Hola Pablo:

También yo veo que en esta época tienen esos colores que no mencionan las guías digamos "normales". ¿A que puede ser debido? N.P.I. Supongo, como tú dices, que será un rasgo más de su "traje de novios". Pero saberlo con certeza, no lo sé.

Gracias por la visita, amigu.

Nacho.

Iván Díaz Pallarés dijo...

Hola, Nacho, no te quemes tanto que no todo va a peor. Yo todavía me acuerdo cuando trabajando en Cangas, al curar a algún paisano, el último día se me acercaba y agradecido, me daba una bolsa con truchinas congeladas del tamaño de sardinas, pescadas a la rechumada, o directamente, con dinamita (qué tiempos aquellos, rediós). Yo las truchas las comía (cierto es que eran las más ricas las pequeñas, y las pobre ya estaban muertas), con un buen trozo de toucín de pescuezo del gorín, pero cuando venían a la clínica los del SEPRONA les indicaba el río en cuestión del que presumía ser "dueño" el "pescador" de turno...alguno todavía andará pensando cómo carajo lo pillaron...qué tiempos aquellos, de furtivos gastando el sueldo en copas pa que les escuchasen las historietas en el bar, y de cubas con el purín vaciándose a 150 metros del ayuntamiento...algo mejoramos, no mucho, pero algo mejoramos.
Un saludo, y ánimo.

Nacho Vega dijo...

Hola Iván:

Por supuesto que algo mejoramos. ¡Apañados íbamos, si no! Otro ejemplo:

Cierta vez que estaba buscando setas por una preciosa carbayera de media montaña, echando los hígados por la boca por culpa del desnivel, me encontré con otro conocido que venía con una mini-caña metida en un bolso del chaleco.

"¡Contra, fulano! ¿Qué haces por aquí?", me dice. Yo, con mi cesta de mimbre (como Caperucita Roja, pero en feo), contesto: "Ya ves, buscando setas. ¿Y tú?" "Yo vengo de pescar unes truchines, oh". "Y ¿donde les lleves?", le pregunto. "Aquí, metides en esti paquete de "Winston". Abre el paquete vacío de tabaco y me enseña dos truchas del tamaño de pescardos (foxinos) Phoxinus phoxinus. Sin comentarios.

Tengo que decir que yo no tuve los reflejos de llamar al SEPRONA. Tampoco hubiera servido de mucho: Ni sé el nombre y apellidos de la persona en cuestión, ni su domicilio. La única esperanza es que ese río fuera su "coto" particular y lo pillasen en alguna visita posterior.

Un cordial saludo, Iván.

Y muchísimas gracias por tu visita, amigo.

Nacho.

Esteban Guerra dijo...

Hola Nacho,hola a todos,por desgracia el tema a mi entender no tiene solución hasta que no vede definitivamente el rio y controlen a estos tipos.Razon tiene Ivan ,no te quemes en demasia aunque te comprendo por que a mi me ocurre igual.
Los mirlos estaban ahí antes que los paisanos...

Un saludu

Nacho Vega dijo...

Hola Esteban:

No me quemo demasiado. Pero, si pienso en ello, me enciendo. No lo puedo evitar. Como me enciendo con la gente que ahora mismo va a El Musel a coger 40 o 50 "xardas" para luego tirar algunas de ellas al contenedor, porque nadie las quiere y a él/ella "le sobran".

El tema de vedar tramos de río es una buena solución; pero no la definitiva. Siempre habrá alguien que se cuele y pesque tranquilamente. La única solución es aumentar la Guardería y endurecer aún más las sanciones económicas. Incluso con penas de prisión. Aunque habría que concienciar a jueces, fiscales y abogados de la necesidad de aplicar la ley con todo el rigor. El Fiscal de Medio Ambiente de Asturias sabe algo de las trabas que se ponen a estas labores.

Saludos.

Nacho.