Birdwatching in Gijón (N Spain)

martes, 2 de abril de 2024

Invernada y migración prenupcial de aves en la temporada 2023-2024. Observaciones más interesantes.

     En esta entrada vamos a contaros el resto de observaciones interesantes que hemos podido registrar durante la invernada y lo que va de paso prenupcial en el concejo de Gijón, Asturias. Nos vamos a centrar en el resto de especies que no hemos tratado en la anterior entrada del blog. Es decir, en todas las especies de aves menos en las gaviotas.

    Intentaremos seguir un orden cronológico en las observaciones. La primera especie que os traemos es una que, hasta hace no muchos años, era considerada como rareza por la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife). Nos referimos a la garceta grande Ardea alba. Este invierno hemos registrado, hablando solamente del concejo de Gijón, un máximo de siete (7) ejemplares. Actualmente hay entre uno y tres que se están observando en los diferentes humedales del centro de la región. El de la foto es uno de ellos:

Garceta grande Ardea alba. 23/03/24. Gijón, Asturias.

    Las garcetas grandes son aves de la familia de las ardeidas (Ardeidae). Y están estrechamente emparentadas con las familiares garzas reales Ardea cinerea. Su gran tamaño y su color blanco puro hacen que sean fácilmente visibles siempre y cuando estén en terreno despejado. Lo que no suele suceder. Podéis comprobarlo en esta secuencia de fotos:

Garceta grande Ardea alba. Tal y como se la veía a simple vista
desde el camino que bordea el sitio. Fue localizada con prismáticos.
Y está enmarcada en un óvalo rojo para poder saber donde se encuentra.
24/03/24. Gijón, Asturias.

Garceta grande Ardea alba. Foto tomada con el zum óptico
desplegado a tope. 24/03/24. Gijón, Asturias.

Garceta grande Ardea alba. Foto tomada con el zum digital
desplegado a la mitad. 24/03/24. Gijón, Asturias.
En las tres fotos se trata del mismo ejemplar.
Y las tres están tomadas desde el mismo lugar.

    Las garcetas grandes, como ardeidas que son, tienen unos movimientos que, a pesar de su gran tamaño y envergadura, resultan muy elegantes. Muy armónicos. Es muy relajante verlas mientras intentan conseguir su comida o se dedican a componer su plumaje. Lo podéis ver en estos vídeos:

Garceta grande Ardea alba buscando presas. 1/01/24. Gijón, Asturias.

Garceta grande Ardea alba acicalándose. 20/03/24. Gijón, Asturias.

    En este vídeo podéis ver otra estrategia distinta de búsqueda de alimento. En vez de quedarse estática, casi estatuaria para dejar que la comida se acerque, camina activamente en su búsqueda:

Garceta grande Ardea alba buscando su alimento. 17/03/24. Gijón, Asturias.


    Otra zancuda que es bastante escasa en nuestra región es la bonita espátula común Platalea leucorodia. Tiene una curiosa forma de alimentarse, como peinando el agua con su pico. Lo podéis ver, bastante mal debido a la distancia y a la maleza que hay por el medio, en este vídeo. Un joven, pues tiene el pico color rosado, está pescando:

Espátula común Platalea leucorodia. 21/01/24. Gijón, Asturias.



    Os hemos hablado antes de rarezas. Y os preguntaréis: ¿Qué es una rareza? ¿Cómo se determina, se establece, que una especie es rara en un determinado territorio? Ciñéndonos al caso de Asturias, el Comité Asturiano de Rarezas, compuesto por miembros de la Coordinadora Ornitolóxica d'Asturies (COA), es el encargado de establecer los criterios para ello. Y esos criterios son los siguientes:

  • Formarán parte de los taxones sometidos a homologación por el CR/COA todos aquellos que no cumplan cualquiera de los dos criterios siguientes:
  1. Tener al menos 40 ejemplares observados en los últimos 10 años.
  2. Tener al menos 3 ejemplares/año observados en, al menos, 8 de los últimos 10 años.
    Dicho Comité Asturiano de Rarezas estableció, en diciembre del año 2011, el listado de especies que necesitan ser homologadas para su publicación en el Anuario Ornitológico de Asturias. En este enlace lo podéis ver:



    Ninguno de esos criterios se cumple en el caso de la especie que os hemos citado. Pero sí lo hace en una de las especies que tuvimos la suerte de disfrutar durante buena parte de este invierno. Un precioso zampullín cuellirrojo Podiceps auritus que permaneció durante muchas semanas en la misma zona. Y que pudo ser disfrutado por muchos pajareros. Ya lo habíamos traído antes al blog. Estuvo acompañado por, al menos, una pareja de zampullines cuellinegros Podiceps nigricollis. Uno de los zampullines cuellinegros está anillado en la provincia de Huelva. El zampullín cuellirrojo es considerado rareza en Asturias. El zampullín cuellinegro, no:

Zampullín cuellinegro Podiceps nigricollis y zampullín cuellirrojo Podiceps auritus.
Que está a la derecha de la foto. Se ve una característica definitiva para diferenciarlo
del muy parecido zampullín cuellinegro: Las dos manchas blancas de las alas.
El zampullín cuellinegro solamente tiene una. 24/01/24. Gijón, Asturias.

Zampullín cuellirrojo Podiceps auritus, izquierda.
Zampullín cuellinegro Podiceps nigricollis, derecha. 24/01/24. Gijón, Asturias.

    Hay otras características para diferenciar ambas especies en el campo. Os lo hemos contado antes en el blog. En esta entrada:

https://avesporgijon.blogspot.com/2024/02/zampullin-cuellirrojo-y-zampullin.html

    Hemos de tener en cuenta esas características diferenciales cuando se les ve en el campo, generalmente lejos y medio ocultos por el oleaje y mientras se están sumergiendo con frecuencia para pescar. Como se puede ver en el vídeo. Y hay que tener en cuenta que ese día la mar estaba inusualmente en calma, con un suave oleaje. Lo que facilitaba la localización y observación:

Zampullín cuellirrojo Podiceps auritus, detrás y a la derecha.
Y zampullín cuellinegro Podiceps nigricollis.
24/01/24. Gijón, Asturias.

    Hay un ave buceadora que es sedentaria en nuestro concejo. No es abundante, pues la población reproductora asturiana es muy pequeña. Pero sí es fácil verla en alguno de los humedales gijoneses. Y todavía más en invierno, cuando la población autóctona aumenta considerablemente con la llegada de ejemplares invernantes. Es el pequeño zampullín común Tachybaptus ruficollis. Está emparentado con las dos especies de zampullines mostradas. En esta imagen las aves van adquiriendo ya su plumaje reproductor:

Zampullín común Tachybaptus ruficollis. 23/03/24. Gijón, Asturias.

    Una de las especies que es fija todos los inviernos en nuestro concejo es la lavandera blanca enlutada, lavandera enlutada, lavandera pía o lavandera de Yarrell Motacilla alba yarrellii. Por todos esos nombres comunes podéis encontrarla si la buscáis por Internet. Como prácticamente todos ya sabéis, es la especie de lavandera blanca común Motacilla alba que anida en las Islas Británicas. En la costa cantábrica y también en varias localidades sitas algunos kilómetros al interior, no es rara en invierno. En Asturias, por ejemplo, es fácil verla en algún barrio de la capital, Oviedo. Se distingue de la subespecie autóctona, la lavandera blanca común o lavandera blanca, por su color de alas, dorso y parte superior de los flancos. Los machos tienen esas partes de color negro pizarra. Y las hembras y jóvenes, de un color gris pizarra con algunas motas negras. Son muy llamativas. Sobre todo si se les ve en la compañía de las lavanderas blancas:

Lavandera blanca enlutada Motacilla alba yarrellii hembra o joven. 9/01/24. Gijón, Asturias.

Lavandera blanca enlutada Motacilla alba yarrellii macho. 13/01/24. Gijón, Asturias.

    En algunas zonas de Gijón es posible verlas sin apearse del coche. Suelen ir acompañadas por las mucho más numerosas lavanderas blancas. Es muy sencillo verlas cuando acuden a los pre-dormideros en busca de comida:

Lavandera blanca enlutada Motacilla alba yarrellii alimentándose.
5/03/24. Gijón, Asturias.

    Cuando han terminado de comer suelen dedicarse al cuidado del plumaje. Después, cuando ya casi no hay luz natural, parten hacia sus dormideros. Que suelen estar situados en un lugar cercano:

Lavanderas blancas enlutadas Motacilla alba yarrellii y
lavanderas blancas comunes Motacilla alba.
9/01/24. Gijón, Asturias.

Lavandera blanca enlutada Motacilla alba yarrellii. 9/01/24. Gijón, Asturias.

    

    Siendo Gijón una ciudad costera, es lógico que las aves limícolas sean habituales en invierno y en migración por nuestras tierras. El correlimos oscuro Calidris maritima era abundante antaño. Pero desde la construcción de las playas artificiales a mediados de los años 90 del pasado siglo, su número cayó en picado. La especie es muy sensible a la alteración de su hábitat. El cambio climático acabó de darle la puntilla. En la actualidad no llegan a dos docenas de ejemplares los que vemos en invierno. Esta temporada todavía aguantan, a día de hoy, cuatro en tierras gijonesas:

Correlimos oscuro Calidris maritima. 30/01/24. Gijón, Asturias.

    Dependiendo del estado de las mareas es posible contemplarlos a una relativamente corta distancia. Como sucedió con este ejemplar que se alimentaba en unos charcos intermareales:

Correlimos oscuro Calidris maritima. 30/01/24. Gijón, Asturias.


    La destrucción del hábitat que supuso la construcción de las dos playas artificiales de Gijón y que tuvo lugar en los años 90 del siglo XX, supuso un enorme varapalo para casi todas las especies de limícolas. De contarse cientos de aves de una sola especie, se pasó a censar cada invierno a poco menos de dos centenares de ejemplares de todas las especies de limícolas. La única que todavía se ve en números relativamente elevados es el vuelvepiedras común Arenaria interpres. Algunos de los ejemplares que llegan a Europa, incluso vienen desde el continente americano. Aunque todavía no hemos podido localizar ninguno en nuestro concejo. Durante las pleamares, cuando la mar tapa casi todo el pedrero, las aves limícolas se ven obligadas a refugiarse en las pocas piedras que quedan al descubierto. En Gijón la más conocida es la del Mayán de Tierra. En estas fotos podéis ver a un numeroso grupo de vuelvepiedras comunes y unos pocos correlimos oscuros allí refugiados y en espera de que bajase la marea:

Vuelvepiedras comunes Arenaria interpres y
correlimos oscuros Calidris maritima. 23/01/24. Gijón, Asturias.

Vuelvepiedras comunes Arenaria interpres (izquierda) y
correlimos oscuros Calidris maritima (derecha y arriba a la izquierda). 23/01/24. Gijón, Asturias.


    La mejor época para la observación de aves limícolas, aparte del invierno, son los pasos migratorios. El paso prenupcial acaba de empezar. El grueso suele tener lugar entre la segunda quincena de abril y hasta la segunda o tercera semana de mayo. Además y al estar en época prenupcial, las aves adultas suelen vestir sus mejores galas cuando aparecen en nuestras tierras. Algunos limícolas invernantes en Asturias se dejan ver en ocasiones por la costa gijonesa. El zarapito trinador Numenius phaeopus es un escaso invernante en nuestra región. El ejemplar de esta entrada fue visto a mediados del pasado mes de enero. Por lo que asumimos que es un invernante y no un ave en paso:

Zarapito trinador Numenius phaeopus. 16/01/24. Gijón, Asturias.

Zarapito trinador Numenius phaeopus. 16/01/24. Gijón, Asturias.

    Mientras estaba en el pedrero, alimentándose, regurgitó (vomitó, hablando grosso modo) una egagrópila. Las egagrópilas son restos indigeribles de las presas comidas por las aves. En el caso del zarapito trinador, probablemente sean restos de caparazones de crustáceos (cangrejos u otros) ingeridos en su última comida. Es la pelotita de color rojizo rodeada por un óvalo y señalada por una flecha:

Zarapito trinador Numenius phaeopus y egagrópila. 16/01/24. Gijón, Asturias.

    Aquí se ve caminando por el pedrero mientras va en busca de alimento. Y siendo expulsado por una gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus:

Zarapito trinador Numenius phaeopus. 16/01/24. Gijón, Asturias.


    Los álcidos, es decir, las alcas comunes, araos comunes, frailecillos atlánticos y mérgulos atlánticos son las especies que, en mayor o menor cantidad vemos por nuestras costas. Y que también son visitantes invernales. Este año, como sabréis ya por las noticias aparecidas en prensa, una de estas especies fue triste protagonista. Durante muchas semanas del pasado invierno hubo una gran mortandad de álcidos. Y la mayoría de las muertes correspondieron a la especie arao común Uria aalge. Las necropsias de los cadáveres reflejaron ausencia de virus de gripe aviar y de afecciones por contaminación. Morían de hambre. No eran capaces de comer. Lo que les provocaba una extrema debilidad. También se les atrofiaba la glándula uropigial. La encargada del aceitado en el acicalamiento del plumaje. La que secreta una sustancia aceitosa que sirve para limpiar e impermeabilizar las plumas y dar flotabilidad a las aves acuáticas y marinas. Esa atrofia les causaba la pérdida de impermeabilidad del plumaje y hacía que se emparan y no flotaran. Ello les obligaba a varar en tierra para no morir ahogados. Los que se recogieron vivos se llevaron al Centro de Recuperación de Fauna Salvaje que el Principado de Asturias tiene en Sobrescobio. La mayoría murieron debido al lamentable estado al que llegaron allí. Alguno logró recuperarse y fue liberado. Cuando veíamos álcidos este invierno en nuestras salidas al campo, notábamos que su estado no parecía el más adecuado. Flotaban con una postura bastante agachada, como mustios. No fue el caso de las aves de las fotos:

Arao común Uria aalge. 7-01-24. Gijón, Asturias.

Arao común Uria aalge. 25-01-24. Gijón, Asturias.



    Los alcatraces atlánticos Morus bassanus son otra especie de ave marina presente en invierno en nuestras costas. Debido a sus costumbres mayormente marinas fuera de su época de cría, es complicado verlos desde la costa. Solamente en los momentos en los que la meteorología les obliga a buscar el refugio costero, o durante los pasos migratorios, es posible verlos desde tierra:

Alcatraces atlánticos Morus bassanus volando al oeste.
27/02/24. Gijón, Asturias.


    Los martines pescadores comunes Alcedo atthis son sedentarios en Gijón. Pero durante el invierno bajan a la costa y a los estanques y lagunas de los parques urbanos. Es más sencillo encontrar allí la comida que hacerlo en los ríos en los que viven. Es fácil verlos en los pedreros, posados en una piedra y vigilando los charcos intermareales para poder atrapar su alimento. Eso estaba haciendo esta hembra. Tiene el pico bicolor. Por eso sabemos el sexo:

Martín pescador común Alcedo atthis hembra. 3/01/24. Gijón, Asturias.


    Vamos ahora con los patos. Las anátidas. Entre los patos marinos el más común en invierno y durante los pasos es el negrón común Melanitta nigra. Antaño, cuando los inviernos no eran tan cálidos, se veían buenos bandos en nuestras aguas. En la actualidad se cuentan nada más que unas pocas decenas de ejemplares. En paso sí hay días en los que se ven bandos bastante numerosos:

Negrón común Melanitta nigra. Hembra. 7/01/24. Gijón, Asturias.


    Los ánades azulones Anas platyrhynchos son mucho más abundantes. Es, de hecho, el pato más abundante en Asturias. Es sedentario. Y en invierno la población local se ve fuertemente aumentada por los ejemplares procedentes del norte de Europa. Los de la foto son parte de un bando que acababa de amerizar. Posiblemente fuesen unos migrantes recién llegados:

Ánades azulones Anas platyrhynchos. 7/01/24. Gijón, Asturias.


    Algunos machos de pato se encuentran entre las más bellas aves que podemos ver en Asturias. Es el caso de uno de los más escasos y que se ve en muy pequeña cantidad durante los pasos migratorios. La cerceta carretona Spatula querquedula. En asturiano recibe el curioso nombre de "zarceta ronquiella" (traducido con más o menos acierto, significa cerceta roncadora). Si alguna vez habéis oído a un macho de esta especie, sabréis el porqué del nombre:

Cerceta carretona Spatula querquedula macho. 17/01/24. Gijón, Asturias.

    La foto es muy mala. Forzando el zum digital de la cámara bridge debido a la distancia. Y con muy poca luz diurna, a causa de la hora y el día nublado. Es un simple testimonio. En este vídeo, también de poca calidad y por los motivos ya dichos, podéis ver al mismo ejemplar:

Cerceta carretona Spatula querquedula macho. 17/01/24. Gijón, Asturias.


    Una especie muy escasa en Asturias es el ánsar común Anser anser. Cuando localizamos un par de ellos este invierno lo consideramos una bonita sorpresa. La euforia quedó en nada cuando comprobamos que eran ejemplares de una variedad doméstica. No llevan anillas y vuelan perfectamente. Pero tienen un comportamiento muy confiado, nadando en las proximidades de las personas que estábamos viéndolos. Llegamos a tenerlos a menos de cinco metros de distancia, nadando tan tranquilos. Uno de ellos todavía se puede ver por la zona:

Ánsares comunes Anser anser de variedad doméstica. 1/01/24. Gijón, Asturias.


    Un ave muy común en invierno, aunque cada vez menos por las matanzas que el Principado de Asturias lleva a cabo cada año, es el cormorán grande Phalacrocorax carbo. Están ahora de vuelta al norte de Europa. Por lo que, a veces, es posible ver buenos bandos de la especie. Setenta y dos (72) se ven aquí. Son parte de un bando de más de ochenta que hizo una parada para reponer fuerzas antes de seguir ruta:

Cormoranes grandes Phalacrocorax carbo 24/03/24. Gijón, Asturias.


    Pero no solamente las aves viajan. También lo hacen muchos insectos. Por ejemplo, las mariposas. Es el caso de la preciosa mariposa vanesa Vanessa atalanta de las fotos. Un grupo de unas siete se alimentaba de las flores de un laurel cerezo Prunus laurocerasus

Mariposa vanesa Vanessa atalanta. Anverso. 24/03/24. Gijón, Asturias.

Mariposa vanesa Vanessa atalanta. Reverso. 24/03/24. Gijón, Asturias.


    Por hoy esto es todo. La invernada ya acabó. Y la migración prenupcial, ya comenzada, durará todavía muchas semanas. Lo que nos traiga de interesante os lo contaremos aquí. En el blog Aves en Gijón. Juan Bueno Pardo y yo esperamos que os guste lo que os hemos contado. Gracias por leernos y hasta una próxima ocasión.

No hay comentarios: